Clásico Mundial: ¿Por qué Cal Raleigh dejó con la mano extendida a Randy Arozarena en el México vs Estados Unidos?

En el juego de México contra Estados Unidos del Clásico Mundial 2026, el catcher Cal Raleigh rechazó el saludo de Randy Arozarena, su compañero en los Seattle Mariners. El desplante abrió un debate sobre la cortesía en el plato.
Randy Arozarena y Cal Raleigh protagonizaron un momento tenso en el plato en el juego entre México y Estados Unidos en el WBC 2026.
Randy Arozarena y Cal Raleigh protagonizaron un momento tenso en el plato en el juego entre México y Estados Unidos en el WBC 2026. / Getty Images

El home plate es el epicentro de una de las tensiones más fascinantes del beisbol. El pentágono de caucho, vulcanizado y hundido en la tierra, es un espacio donde colisionan, protocolos, reglas no escritas y, últimamente, una nueva y fría etiqueta que ha transformado gestos de cortesía en incidentes virales

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El episodio más reciente ocurrió en el Clásico Mundial de Beisbol 2026 este lunes 9 de marzo, en el enfrentamiento entre las selecciones de México y Estados Unidos en el Daikin Park de Houston

Al acercarse a la caja de bateo para su primer turno, Arozarena intentó saludar al receptor estadounidense Cal Raleigh, su compañero de equipo en los Seattle Mariners en las Grandes Ligas. Sin embargo, Raleigh ignoró por completo la mano extendida de Arozarena y, en su lugar, intercambiaron algunas palabras antes de que Randy se dispusiera a enfrentar los pitcheos de Paul Skenes

El desplante provocó una reacción inusualmente ruda por parte de Arozarena ante los medios de comunicación. 

El pelotero mexicano señaló la falta de reciprocidad de Raleigh, con quien comparte vestuario durante la temporada regular. "Lo primero que tiene que hacer es darle gracias a Dios de que tiene papás muy educados", declaró Arozarena, explicando que unos días antes se había encontrado con los padres de Raleigh en el hotel y ellos lo habían saludado con afecto.

Con respecto al receptor, Randy fue tajante. "Se lo quiero decir a lo cubano, lo que tiene que hacer es irse por casa de la pi..., a lo mexicano: que se vaya para casa de la ver... Y en inglés: El 'good to see you' (qué bueno verte) que me dijo, que se lo meta en el cu...", expresó el outfielder. 

Sorpresivamente, este no es un incidente aislado en la trayectoria de Arozarena en torneos internacionales. 

En la edición de 2023 del WBC, vivió una situación similar con el receptor de los Dodgers de Los Ángeles, Will Smith. Al igual que Raleigh, Smith dejó a Arozarena con la mano extendida en el plato durante un juego de la fase de grupos en Phoenix

En aquel momento, Arozarena intentó restarle importancia de forma pública y solo comentó que, aunque se alegraba de verlo por su pasado común en las ligas menores, "no iba a ponerse a llorar" por el desplante y simplemente siguió adelante con su juego.

Sin embargo, esta tendencia se ha extendido más allá de los enfrentamientos con el equipo de Estados Unidos

En el mismo torneo de 2026, durante un partido entre Australia y la República Checa en el Tokyo Dome, el receptor australiano Robbie Perkins rechazó un apretón de manos del bateador Milan Prokop

Perkins fue captado por las cámaras y por analistas de lectura de labios explicando su postura de forma directa: "I don't shake hands cause of the pine tar (No doy la mano por la brea de pino)". Después del juego, Perkins aclaró a la prensa que no existía malicia personal en la acción, sino que se trataba estrictamente de una cuestión de enfoque competitivo y protección técnica.

Y es justo la mención de la brea de pino o pine tar lo que introduce el argumento reglamentario que muchos catchers usan para justificar su conducta. 

Según la Regla 3.02(c) del reglamento oficial del beisbol, los bateadores pueden aplicar esta sustancia pegajosa al mango de sus bates para mejorar el agarre, siempre que no exceda las 18 pulgadas desde la base. 

El riesgo para el receptor es la contaminación cruzada, si estrecha la mano de un bateador que tiene restos de brea en las guanteletas o la palma de la mano, la sustancia puede transferirse a su propia mano de lanzar o al interior de su mascota.

Para un receptor, tener brea de pino en los dedos representa un peligro reglamentario crítico. 

En MLB, los guantes de los pitchers son revisados regularmente por los umpires para detectar sustancias prohibidas.
En MLB, los guantes de los pitchers son revisados regularmente por los umpires para detectar sustancias prohibidas o pegajosas. / Getty Images

Bajo la política de sustancias prohibidas de la MLB, que se ha vuelto extremadamente rigurosa desde 2021, los umpires realizan inspecciones rutinarias a los jugadores antes de iniciar subirse al montículo y al finalizar una entrada.

Si se detecta una sustancia pegajosa en la mano del receptor que luego se transfiere a la pelota antes de devolverla al lanzador, ambos jugadores podrían ser expulsados de inmediato y enfrentar una suspensión automática de diez juegos

Así que, en teoría, un saludo amistoso podría interpretarse erróneamente por un árbitro como un intento de manipular la bola con sustancias prohibidas para los lanzadores.

Golpear suavemente los arreos del catcher con el bat es otra forma en que los bateadores suelen saludar en el home plate.
Golpear suavemente los arreos del catcher con el bat es otra forma en que los bateadores suelen saludar en el home plate. / Getty Images

Y sí, aunque la excusa de contaminación cruzada tiene validez técnica, el rechazo total del saludo termina por convertir un gesto trivial y cortés en una escena innecesariamente tensa entre dos compañeros de equipo, en el caso de Arozarena y Raleigh

Existen formas de mantener la cortesía sin comprometer la legalidad del juego. En el propio incidente de Robbie Perkins, el receptor australiano optó por extender muy levemente el revés de su mascota para reconocer el gesto del bateador sin permitir el contacto con la piel; otros jugadores utilizan un choque de puños donde el contacto se limita a los nudillos. 

Las alternativas sugieren que el desaire absoluto es más una elección personal.

Al final, el fondo de la cuestión parece residir en una interpretación estricta de la competitividad. 

Cuando un receptor decide no reconocer la presencia del bateador, incluso si es un compañero de equipo habitual, lo que busca es establecer una especie de barrera psicológica; la mentalidad de ver al rival como un enemigo es a ratos común en estos torneos de corta duración y alta intensidad, especialmente en juegos tensos como los de México contra Estados Unidos. 


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.