El Águila silencia el Infierno con descalabro de 18-4 ante los Diablos Rojos del México

El Estadio Alfredo Harp Helú presenció esta noche una jornada atípica en la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Beisbol Banorte. El segundo juego de la serie entre Diablos Rojos del México y El Águila de Veracruz estuvo más acompañado de suspiros que de gritos.
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Tras el espejismo de la victoria escarlata en extrainnings en el primer encuentro, el conjunto veracruzano desató un vendaval de 24 imparables para vapulear 18-4 a los Diablos igualando la serie de forma categórica.
La debacle comenzó temprano con el naufragio de Luis Castillo, quien hasta este miércoles se erigía como el brazo más fiable de la rotación capitalina.
El derecho dominicano fue castigado con severidad, permitiendo 10 hits y 7 carreras limpias en apenas 2.1 episodios de labor, incluyendo un cuadrangular de Sebastián Elizalde en el amanecer del encuentro.
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— El Águila de Veracruz (@elaguilabeisbol) May 7, 2026
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Tras su desastrosa salida la efectividad de Castillo escaló de 1.73 hasta un preocupante 5.09 de porcentaje de carreras limpias, lo que dejó una estela de dudas sobre el montículo y la rotación de los pingos.
Pese a la estrepitosa diferencia, la ofensiva escarlata intentó maquillar el resultado a través de la figura de Maikel Franco.
El antesalista disparó su quinto vuelacercas de la campaña en la segunda entrada ante los envíos de Yohander Pantoja, produciendo dos de las cuatro carreras rojas.
No obstante, el pitcheo de Veracruz, comandado por el propio Pantoja y respaldado por un relevo institucional sólido de Olbis Parra e Ismael Guillón, maniató a los bates de Robinson Canó y compañía, limitándolos a solo 8 hits en toda la ruta y sofocando cualquier atisbo de insurrección.
El ataque veracruzano fue una maquinaria incesante donde destacaron Sebastián Elizalde, con cuatro imparables y dos remolcadas, y Carlos Franco, quien empujó cuatro anotaciones para la causa del puerto.
La actuación de los pitchers de El Águila fue el complemento perfecto; a pesar de otorgar siete boletos, supieron administrar la amplia ventaja y forzaron a la ofensiva del México a dejar a 11 corredores en circulación, frustrando la posibilidad de una reacción que nunca llegó a cristalizarse en el infierno capitalino.
Este descalabro sacude el standing de la Zona Sur de la LMB. Aunque los Diablos Rojosdel México permanecen en la parte alta, la lucha por el liderato se aprieta, obligando a la novena escarlata a lamerse las heridas rápidamente para evitar que esta estrepitosa derrota se convierta en una tendencia en una temporada 2026 que no perdona las tardes de pólvora mojada.
