El legado Canó: béisbol y familia

José Canó, Robinson Canó y Robinson Canó Jr. los une la pasión por el béisbol; la familia ha estado reunida en el fin de semana del juego de las estrellas de la Liga Mexicana de Béisbol.
José Canó, Robinson Canó y Robinson Canó Jr. los une la pasión por el béisbol
José Canó, Robinson Canó y Robinson Canó Jr. los une la pasión por el béisbol / HolaCopo

En el corazón del béisbol hay historias que trascienden estadísticas, contratos y trofeos. Historias de familia, de esfuerzo, de amor por el juego. Una de ellas es la de Robinson Canó, quien representa no solo una carrera exitosa en las Grandes Ligas, sino un legado que comenzó con su padre y continúa con su hijo.

Todo comenzó en San Pedro de Macorís, República Dominicana. Allí, el joven Robinson aprendió a amar el béisbol de la mano de su padre, José Canó, quien también fue lanzador en las Grandes Ligas con los Astros de Houston. Aunque su paso fue breve, su impacto en la vida de su hijo marcó diferencia. 

José fue mentor, entrenador y ejemplo. Enseñó a su hijo no solo a batear y lanzar, sino a respetar el juego. Robinson estuvo rodeado de béisbol, aprendió de su padre no solo las técnicas y la disciplina, sino el respeto por el deporte.

Ese trabajo silencioso floreció años después. Robinson debutó con los Yankees en 2005 y se convirtió en uno de los mejores segunda base de su generación por su estilo elegante y su swing natural. Logró 2,639 hits, 335 cuadrangulares, 8 selecciones al All-Star, y una Serie Mundial en 2009 en Grandes Ligas. Pero más allá de sus logros individuales, lo que realmente lo distingue es la huella que dejó su familia en su camino.

Uno de los momentos más emotivos de su carrera ocurrió en el Home Run Derby de 2011, cuando fue su padre quien le lanzó las pelotas, llevándolo a la victoria, lo que mostró al mundo la conexión inquebrantable entre ellos. Ese gesto de padre e hijo abrazados tras el triunfo es, para muchos, la verdadera esencia del legado de Canó.

El sábado pasado, nuevamente su padre le lanzó pelotas en el Home Run Derby del centenario de la Liga Mexicana, donde José también jugó tres temporadas con Rieleros de Aguascalientes y su hijo fue nombrado Jugador Más Valioso (MVP) y campeón bateador de la liga con los Diablos en 2024. Ese momento entre ambos, hizo recordar lo del 2011. Y todo bajo la mirada del hijo de Robinson y del nieto de José.

Canó Jr inicia camino

Robinson Canó ya no es el joven que aprendía en los campos de San Pedro, ni la estrella que brillaba en el Bronx. Es padre y ahora es él quien guía los pasos de su hijo. El ciclo se repite con la misma pasión. Mientras Robinson se acerca al final de su carrera, su legado continúa con su hijo.

En cada entrenamiento, en cada consejo, Robinson transmite no solo las habilidades que lo llevaron a la cima, sino los valores de trabajo duro, humildad y dedicación que lo formaron como persona.

“Apenas tiene 14 años y de verdad que lo hizo mucho mejor de lo que yo me esperaba”, expresó Robinson tras ver a su hijo en el showcase de prospectos de la Liga Mexicana, donde el adolescente fue evaluado ante la mirada de scouts que buscan en México a la próxima estrella de las Grandes Ligas.

“Estoy agradecido por poder representar a República Dominicana, y mi objetivo es poder algún día ser considerado como una estrella dominicana”, aseguró Canó Jr. “Soy un papá contento y estoy súper orgulloso…Uno siempre sueña con que su hijo sea profesional, por más que no sea en el béisbol. Gracias a Dios que tiene talento como beisbolista y espero poder contar con la vida y la salud para verlo brillar “, añadió el jugador de los Diablos Rojos, con quien ganó el campeonato en 2024.

El béisbol de Robinson Canó no es solo suyo; es un regalo que se extiende a su familia y el sueño sigue vivo en cada generación que lleva su apellido.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.