Tras la salida de Javier Hernández, el Guadalajara apuesta por Ángel Sepúlveda para ocupar el centro del ataque. Llega con presente, no con nostalgia, y con la misión clara de que su historia en Verde Valle no repita lo que representó Oribe Peralta.
El Mundial también se juega en dólares. Aún no comienza, pero la taquilla ya dictó sentencia. En Norteamérica, el futbol se vende como espectáculo de lujo y los precios de la fase de grupos trazan una frontera entre pasión popular y experiencia premium.
Cuando terminó el partido y la NBA Cup quedó en sus manos, Mike Brown no celebró como un debutante. Celebró como alguien que entiende lo difícil que es regresar a la cima después de caer, aprender y empezar de nuevo.
Nueva York volvió a celebrar un título. No de la NBA, pero la NBA Cup tiene dueño: los Knicks conquistaron Las Vegas tras un duelo épico frente a San Antonio, puso fin a décadas de espera y demostró que la historia puede volver a escribirse.
El último gran cruce entre Spurs y Knicks fue una final de la NBA que marcó a ambas franquicias. Hoy, en Las Vegas, se enfrentan nuevamente por un trofeo, en un torneo que no cuenta para el récord, pero que vuelve a ponerlos frente a frente.
México comenzará a calentar motores para el Mundial 2026: el 22 de enero se enfrentará a Panamá en Ciudad de Panamá, el 25 de enero a Bolivia en Santa Cruz, y finalmente, el 25 de febrero recibirá a Islandia en el Estadio Corregidora.
Mientras los boletos para los partidos de México va de 272 a 2,424 dólares; la FIFA presentó una nueva categoría más accesibles, destinados a los seguidores de selecciones clasificadas. Solo 60 USD por partido, la “grada básica” busca facilitar el acceso.
Durante años, el aficionado mexicano soñó con volver a ver un Mundial en casa. Hoy, ese anhelo se enfrenta a una realidad dura: precios que hacen casi imposible pisar el Estadio Azteca en 2026. Con boletos que van de los 19 mil a los 44 mil pesos.