La fascinante historia de los Dantos de Nicaragua, entre la selva, la guerra y el beisbol

En la idiosincrasia nicaragüense, el término Danto se despliega como un prisma de significaciones que recorren desde la biología hasta la epopeya militar. Y, de alguna extraña manera, todo está conectado.
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Hablar de dantos en Nicaragua, este pequeño país con forma de trapecio irregular, ubicado en el centro de Centroamérica, puede referir en una primera instancia —según de quién se escuche— a la robusta y silente figura del tapir, que recorre las selvas profundas de la región, un animal de pié coriácea que simboliza la resistencia de la fauna autóctona centroamericana.
Sin embargo, para el ciudadano común —especialmente aquel que vivió los horrores de la dictadura somocista y la guerra fratricida de la década de los ochenta— la palabra suele invocar espectros más complejos.
La memoria de la Operación Danto 88, por ejemplo, una de las mayores ofensivas militares en la historia de la región; o la figura mítica de Germán Pomares Ordóñez, el guerrillero y miembro fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional cuyo asesinato marcó el preludio de una nueva era.
También, en un giro más contemporáneo —y acaso más festivo— podrían referirse al beisbol, al equipo capitalino que adoptó el nombre y lo inscribió en la cotidianidad deportiva del país. Los Dantos son, precisamente, el equipo que representa a la nación en la Baseball Champions League Américas 2026 que se juega en la Ciudad de México, uno que tiene una historia que es, por definición, fascinante y contradictoria.
El equipo fue fundado formalmente en 1981 por el General de Ejército Humberto Ortega Saavedra, hermano del actual dictador nicaragüense, Daniel Ortega, y entonces jefe del Ejército Popular Sandinista.
En un esfuerzo por dotar a la institución militar de una especie de identidad deportiva que ganara la simpatía de las masas, Ortega concibió a la franquicia.
La elección del nombre fue idea de Humberto Ortega. En un acto de lealtad personal y política solicitó que el equipo se llamara Dantos, en homenaje póstumo a su amigo entrañable, Germán Pomares, a quien el Coronel Santos López —sobreviviente del ejército dirigido por Augusto Nicolás Calderón Sandino— había bautizado con ese seudónimo por su fuerza y capacidad para abrirse camino en la espesura de la montaña.
Germán Pomares Ordóñez (1937) el hombre detrás del símbolo, fue un hombre hecho con el polvo de los cuadros de beisbol de El Viejo, Chinandega y el barro de las trincheras revolucionarias.
La tragedia, no obstante, se impuso apenas dos meses antes de que la Revolución Popular Sandinista celebrara su triunfo definitivo sobre la dictadura somocista. El 22 de mayo de 1979, durante la toma de la ciudad de Jinotega, Pomares fue herido mortalmente en el cerro La Cruz y falleció, como consecuencia de las heridas, en la madrugada del 24 de mayo.
Su sacrificio lo elevó al estatus de Héroe Nacional, y su nombre quedó institucionalizado no solo en el equipo militar, sino en la estructura misma del beisbol del país. Tras su muerte, el Campeonato Nacional de Beisbol Superior, la liga de primera división en Nicaragua, pasó a llamarse formalmente Germán Pomares Ordóñez, abreviado popularmente como El Pomares.
Y el equipo que, tras su muerte, acuñó su seudónimo de guerra, se ganó rápidamente el apelativo de La Maquinaria Roja.
Gracias al respaldo logístico y técnico del ejército —que incluyó la llegada de asesores cubanos— el equipo se convirtió en una potencia casi imbatible en sus primeros años.
Entre 1981 y 1991, la franquicia acumuló cuatro campeonatos nacionales (1985, 1987, 1988 y 1991) y disputó 6 finales, algunas de ellas contra rivales históricos como los Indios del Bóer y los Tiburones de Granada.
No obstante, el destino del equipo ha sido siempre un reflejo de los vaivenes políticos del Estado. Tras la derrota electoral del Frente Sandinista en las elecciones de 1990 y la consecuente reducción del presupuesto militar durante el gobierno de transición, los Dantos desaparecieron de la escena deportiva en 1993.
El renacimiento de la Maquinaria Roja tuvo que esperar hasta el año 2013, cuando, unos años después del regreso de Daniel Ortega al poder y bajo el auspicio del General Julio César Avilés, el equipo fue reactivado para competir nuevamente en los torneos de primera división.
Desde su regreso, los Dantos han sumado cinco títulos adicionales a sus vitrinas en 2016, 2018, 2021, 2023 y el más reciente en 2025.
Hoy, como vigentes campeones de la liga Germán Pomares, la franquicia representa a Nicaragua en la Baseball Champions League Americas 2026 en la Ciudad de México.
En su debut este 24 de marzo derrotaron a los CTBC Brothers de Taiwán con un marcador de 17-5, en una exhibición donde Bismarck Rivera conectó dos cuadrangulares.,
El calendario del torneo les impone duelos contra los Diablos Rojos del México, a los Cocodrilos de Matanzas de Cuba y a los Kane County Cougars de Estados Unidos.
