Jen Pawol, una mujer detrás de Home Plate

Ver a Jen Pawol detrás de home es el clímax largamente postergado de una historia que, durante más de un siglo, se negó a admitir a una mujer en la posición de suprema autoridad en el diamante.
Este domingo 10 de agosto, Jen Powel se convirtió en la primera mujer en cantar un juego de MLB detrás del Home Plate
Este domingo 10 de agosto, Jen Powel se convirtió en la primera mujer en cantar un juego de MLB detrás del Home Plate / Getty Images

Es difícil sustraerse a la sobrecogedora magnitud de un instante que parece contener décadas de espera y siglos de resistencia. Jen Powel, la primera mujer en arbitrar juego oficial de MLB, erguida detrás del home plate, ajusta la careta sobre su rostro. Deja apenas al descubierto unos ojos afilados y vigilantes, que se clavan como proyectiles en la figura distante del pitcher. 

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No es, de ninguna forma, un turno al bat más, en un juego más: es el clímax largamente postergado de una historia que, durante más de un siglo, se negó a admitir a una mujer en la posición de suprema autoridad en el diamante; es la caída del techo invisible y obstinado que había resistido con terquedad incluso a la erosión implacable del tiempo. 

En el murmullo expectante del estadio se advierte que lo que está a punto de suceder trasciende el marcador: el beisbol, ese templo secular de tradiciones y resistencias, abre una de sus más vetustas y vigiladas puertas. Y lo hace para que una mujer, enfundada en el gris de umpire, dicte con voz firme el veredicto de cada lanzamiento.

La imagen tiene algo de justicia poética. 

Y antes de que los voceros de la suspicacia murmuren sobre cuotas o inclusión impostada, conviene recordar que Jen Pawol, de 48 años, no está aquí para cubrir una cuota, ni como resultado de una concesión simbólica o el capricho de un momento mediático. Pawol llega investida con la armadura del mérito, labrado a fuerza de temporadas interminables en las Ligas Menores, con la autoridad que otorgan más de 30 años en el oficio del arbitraje profesional.

Antes de ser la guardiana de la zona de strikes este domingo en el juego de los Atlanta Braves y los Miami Marlins, Jen Pawol fue atleta. En Hofstra University, la ahora umpire se desempeñó como catcher. Su bate y su guante le dieron honores, pero también algo menos cuantificable: la familiaridad con la tensión del juego, la comprensión íntima del beisbol. 

En los años 90 una colega le ofreció arbitrar juegos de softbol con ella. Aceptó, claro, y aquello fue el prólogo de una epopeya personal

Entre 2010 y 2016, desarrolló una sólida trayectoria en el softbol universitario de la NCAA. Fue durante esa etapa que el veterano umpire de Grandes Ligas, Ted Barrett, reparó en su potencial y decidió invitarla a un campamento especializado en arbitraje. Aquella primera incursión derivó en más clínicas y, finalmente, en su paso por el Campamento de Árbitros de MLB en Vero Beach, Florida, donde comenzó a impartir justicia con la placa y el contador como herramientas de trabajo.

Pero Barrett no suavizó la realidad: le advirtió que el camino hacia Las Mayores no era una carrera de velocidad, sino una larga travesía. Podrían pasar una década entera —o más— antes de que su silueta cruzara por primera vez el césped de un estadio de Grandes Ligas. “Esto es lo que te espera —le dijo—: diez años en las Ligas Menores antes de que puedas siquiera pisar un campo de MLB”.

Ese salto se produjo en 2016, cuando se inscribió en la Academia de Árbitros de las Ligas Menores. Tenía casi cuarenta años, una edad en la que muchos árbitros ya acumulan una década de experiencia profesional. A partir de ahí, la ruta fue un ascenso paciente y riguroso: liga de novatos, Clase A, A avanzada, Doble-A, Triple-A. Cada categoría superada era un peldaño hacia una cima incierta, porque la historia reciente no ofrecía garantías. Antes que ella, otras mujeres habían rozado el gran escenario sin poder traspasarlo.

Diez años después, el llamado llegó. La cita: una serie entre Marlins y Braves en Atlanta. El uniforme, gris impecable; en la espalda, un número que ya sería parte de la historia. El 9 de agosto de 2025, Jen Pawol se convirtió en la primera mujer en impartir justicia en un juego de temporada regular de Grandes Ligas. En su debut en la inicial, recibió una ovación improbable para alguien de su oficio. Este 10 de agosto dio el paso definitivo: la máscara, el home plate y la historia. 

Verla detrás del plato es asistir a una corrección histórica. En su silueta —firme, concentrada, impermeable a la distracción— se adivinan las sombras de quienes lo intentaron antes y se quedaron en el camino. También, las miradas de niñas que, desde la tribuna o frente a la televisión, por primera vez pueden permitirse soñar con el Home Plate.

Las Grandes Ligas, tan inclinadas a la nostalgia y tan reacia a alterar sus códigos, tienen en Jen Pawol un recordatorio de que ni sus tradiciones más puras son irrompibles. 


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.