Jorge Cantú tiene faceta nueva: representa a seis peloteros mexicanos

Jorge Cantú tuvo un año de reflexión tras su retiro como pelotero activo en 2022. El ex jugador de Grandes Ligas, Liga Mexicana y Coreana entendió que su experiencia podría servir a otros mexicanos a conseguir una mejor carrera. Pero no quería ser entrenador o comentarista. Su meditación le sirvió para convertirse en representante.
El ex segunda base de Tampa buscó a la que fue su agencia de representación, Wasserman, para proponerles su plan; entendía que su don era comprender contratos, saber de patrocinios y tenía habilidad para guiar a los jugadores. Tras ello, se puso a estudiar durante un año en 2024, que incluían cursos, exámenes y certificaciones.
Tras obtener el permiso de la Unión de Jugadores de Grandes Ligas, el paso siguiente era hablar con jugadores mexicanos y conversar con ellos de que les podría ayudar en mejorar su imagen, contratos y su proyección para el futuro. Su idea principal era reclutar a los hermanos Luis y Ramón Urías.
“Vamos a Milwaukee y tuvimos una junta con ellos, como de una hora. Explicamos quiénes somos y cómo educamos al jugador, porque muchas agencias van por un jugador y te dicen: “ofrecemos tanto”. Y no es por ahí la cosa. La agencia tiene que educar a sus jugadores al ciento por ciento antes de firmar algo. Eso les llamó mucho la atención… A los 3 días me llama Ramón, me llama Luis, “queremos irnos contigo”. Ellos fueron nuestros primeros clientes”, comparte el ex jugador de Cincinnati, quien también les ayuda con la alimentación, sus entrenamientos para tener una mejor disciplina y una cultura similar a los mejores jugadores de la MLB.
Su segundo objetivo, tras los hermanos Urías, fue Valente Bellozo, actual lanzador de Miami: “El mismo procedimiento con Valente, una plática en Miami… de 2 horas. ‘Valente está esto, somos esto, hacemos esto, educamos al jugador de esta manera, estamos al pendiente de ti, patrocinios, todo lo hacemos nosotros’. A la semana: ‘quiero estar contigo'”.
Tras esas firmas, Cantú empieza a buscar otra opción. Y se fija en Brennan Bernardino, relevista de Boston Red Sox. Cantú se acerca, pero el ex jugador de Tijuana le comenta que no le interesan sus servicios: “Me dice Brennan: ‘Jorge, estoy muy a gusto con mi agente’. ‘No pasa nada’, le dije. Nada más quiero que confíes en mí. Aquí estoy a la orden. 24/7”, añade el otrora pelotero de San Diego, Marlins y Rangers.
Durante esa conversación, Cantú explica que él se puede involucrar en cada aspecto de su carrera. Bernardino lo busca posteriormente para pedirle un consejo: “Tienes que hacer esto. Y otra duda. Es que Dino, hay que hacer esto. Y Dino, '¿no te dijo nada tu agente, que tenías que hacerlo así?'”, comparte Cantú, quien le demostró su capacidad con los peloteros mexicanos y posteriormente sumó también a Bernardino. “Son detallitos así, ¿no? Inocentes si tú quieres, pero hay que encargarse, son cosas que se tienen que hacer”.
El siguiente en su lista fue Brandon Valenzuela, un prospecto de San Diego. Tras firmarlo, también consiguió a Ángel Arredondo, otro prospecto que firmó con los Texas Rangers a los 17 años.
“Lo que quiero formar es un imperio con mis muchachos mexicanos en Wasserman, que volteen a ver a Watsman como un referente”, sentencia Cantú, quien ve esa labor como la película de Tom Cruise, Jerry Maguire, que se inspiró en el agente deportivo Leigh Steinberg.
“Jerry perdió a todos porque no puso atención, nada más en un solo jugador, no dio la atención adecuada a todos los que tenía. Da un mensaje la película. Para mí, todos son como mis hijos”, añade Jorge, quien resalta su participación en tres Clásicos Mundiales con la casaca de México y comparte que la victoria contra Estados Unidos fue la mejor de su carrera.
Jorge utiliza análisis de datos para identificar otros prospectos mexicanos que le gustaría firmar. Aunque aún no cuenta con la certificación completa, ya tiene el permiso de la Unión de Jugadores de Grandes Ligas para representar a sus clientes.
