México rompe el maleficio y gana por primera vez su juego inaugural en el Clásico Mundial

El 24 de febrero del 2026, la Selección Mexicana de Beisbol anunció que Ramón Urías, el infielder mexicano ganador del Guante de Oro en la tercera base, se ausentaría del Clásico Mundial 2026. En su lugar, Nacho Álvarez Jr el oriundo de Fontana, California, entraría en el roster.
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La noticia cayó como una losa. En la selección ya existía un murmullo de escepticismo por otras ausencias sensibles —entre ellas la de Isaac Paredes, también en la antesala— que alimentaban la sospecha de un cuadro incompleto.
¡Final del juego y triunfo de México! 🇲🇽👏🏻
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La novena mexicana abre el World Baseball Classic con victoria. ⚾ pic.twitter.com/nhuic9I2t3
Este viernes 6 de marzo, Nacho Álvarez conectó el primer cuadrangular de México en el Clásico Mundial de Beisbol ante Gran Bretaña y marcó la pauta para que la novena nacional ganara, por primera vez, su partido inaugural en el torneo.
El batazo llegó en la segunda entrada, un disparo solitario por todo el jardín izquierdo que rompió el silencio del Daikin Park de Houston. Nacho recorrió las almohadillas mientras se golpeaba el pecho; cuando llegó al dugout, celebró usando la máscara de la icónica película Nacho Libre.
Claro que tenía que ser Nacho 🇲🇽 pic.twitter.com/0SRdi7A3uo
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El abridor tijuanense Javier Assad hizo su trabajo desde el montículo, lanzó 3.2 entradas sin carreras, en las que además recetó dos ponches y permitió dos imparables.
Con un cuadrangular solitario de Harry Ford ante Alex Carrillo que empató el encuentro, el duelo se mantuvo tenso hasta los compases finales, cuando Jonathan Aranda lo inclinó definitivamente con un cuadrangular de tres carreras en el octavo episodio, un batazo descomunal que cayó más allá del gigantesco cuaderno de cuadrícula del jardín.
La pizarra terminó 8–2 con un rally tardío en la novena entrada, la grada teñida de verde, blanco y rojo entre los 29,724 asistentes, y el último candado de Andrés Muñoz —que permitió una carrera— desde la loma.
