Nolan McLean, el "Ohtani Cowboy" que abrirá ante Venezuela en la final del Clásico Mundial 2026

Nolan McLean abre hoy la final del Clásico Mundial 2026 ante Venezuela: un brazo joven de los Mets, armado con una curva de élite y un repertorio de quiebres de alto giro, frente a la alineación más exigente de su incipiente carrera.
McLean, de 24 años, es una de las grandes estrellas en ascenso de los Mets de New York
McLean, de 24 años, es una de las grandes estrellas en ascenso de los Mets de New York / Getty Images

Nolan McLean se encuentra hoy ante el montículo más importante de su corta pero meteórica carrera profesional. El escenario es el loanDepot Park de Miami, donde Estados Unidos y Venezuela se disputan el título del Clásico Mundial de Beisbol 2026

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Para McLean, un derecho de 24 años que apenas hace unos meses era una promesa en las sucursales de los Mets de Nueva York, este juego es la validación definitiva de una transformación atlética que comenzó en los campos de futbol americano de Oklahoma.

Porque sí, la historia de Nolan McLean comenzó con un ovoide. En la Garner High School de Carolina del Norte, McLean era un prospecto de élite como mariscal de campo. Su potencia de brazo era tal que llegó a la Universidad de Oklahoma State (OSU) con el compromiso de jugar para los Cowboys tanto en el emparrillado como en el diamante.

Aunque reditó su primer año en el equipo de futbol americano, McLean descubrió eventualmente que su futuro estaba en el beisbol

Su apodo de Cowboy Ohtani nació en Stillwater, Oklahoma. Durante su etapa universitaria con los Cowboys, McLean fue un fenómeno de dos vías. Como bateador, poseía un poder descomunal, capaz de conectar cuadrangulares de 472 pies; como lanzador, era un relevista de cierre con una velocidad asfixiante. En 2022, registró 19 jonrones mientras abanicaba a 39 bateadores en apenas 25 entradas de labor.

La comparación con la superestrella japonesa Shohei Ohtani era inevitable por su capacidad de impactar el juego en ambas facetas, aunque para McLean tenía la devastadora consecuencia de una alarmante tasa de ponches como bateador; de hecho, llegó a establecer un récord en la NCAA con 107 ponches en una sola temporada.

Fue justo esta disparidad entre su techo como lanzador y su inconsistencia con el madero lo que llevó a los Mets, tras seleccionarlo en la tercera ronda del draft de 2023, a tomar una decisión crucial.

En junio de 2024, McLean dejó de batear definitivamente para centrar su energía exclusivamente en el pitcheo, una acuerdo que fue eventualmente el catalizador de su éxito. Al eliminar el desgaste de los entrenamientos de bateo, su arsenal en el montículo se refinó de tal manera que en 2025 pasó de Doble-A a las Grandes Ligas en cuestión de meses.

El doctor de la rotación en Queens

¿Por qué es tan bueno Nolan McLean con los Mets? La respuesta técnica reside en su capacidad para generar una rotación ( o spin rate) que se sitúa en los niveles más altos de la industria. Además de ser un velocista —su sinker y su recta de cuatro costuras promedian las 95-97 mph y pueden tocar las 98 mph— posee uno de los repertorios más profundos y difíciles de descifrar de la liga. ¿La especialidad de la casa? Un sweeper con una rotaci´n de más de 2,900 revoluciones por minuto y una curva cuyo movimiento vertical genera un 50% de swings fallidos.

En su debut de 2025 con los Mets, McLean realizó ocho aperturas dominantes; terminócon un récord de 5-1, una efectividad de 2.06 y un WHIP de 1.04 . Su capacidad para generar rodados (61.1% de GB%) y limitar el contacto fuerte lo convirtió rápidamente en el as de facto de la rotación de Queens durante la recta final de la temporada .

McLean ante la furia venezolana

El juego de hoy es, para McLean, una oportunidad de redención. En la fase de grupos del Clásico, el derecho sufrió un traspié en el juego ante Italia, en el que permitió dos cuadrangulares en apenas tres entradas de labor. 

Aquella fue la única derrota de Estados Unidos en el torneo, y McLean se ha tomado como un asunto personal el regresar al montículo para el juego por el título. Su estrategia hoy será una partida de ajedrez táctico contra una alineación que no perdona errores.

Deberá enfrentar a Luis Arráez, el rey del contacto, quien tiene la tasa de ponches más baja de la MLB (3.1%) y ha impulsado 10 carreras en este torneo. Contra Arráez, el sweeper de McLean será puesto a prueba; si Arráez logra hacer contacto, la defensa estadounidense deberá estar impecable. Por otro lado, Ronald Acuña Jr. viene de conectar un jonrón ante Japón y buscará castigar cualquier recta de McLean que se quede en la zona alta .

Por acuerdo con los Mets, McLean trabajará bajo un límite de picheo estricto, probablemente entre 60 y 70 lanzamientos. Esto significa que su eficiencia será clave. Estados Unidos necesita que McLean llegue al menos a la cuarta o quinta entrada para no sobrecargar un bullpen que ha sido muy exigido, especialmente con la incertidumbre sobre la disponibilidad del cerrador Mason Miller .

En el papel, McLean representa la juventud eléctrica que se enfrentará a la veteranía zurda de Eduardo Rodríguez.

Mientras que Rodríguez ha tenido dificultades recientes en la MLB, McLean llega con el impulso de una temporada 2025 de ensueño. Sin embargo, la atmósfera en Miami —que se espera sea mayoritariamente venezolana— pondrá a prueba la templanza mental del joven de los Mets.


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.