Oliver Pérez sobre un posible tope salarial en la MLB: "No es lo correcto para un jugador"

El ecosistema financiero de la MLB se aproxima a un punto de ruptura.
Con la expiración del actual Convenio Colectivo fijada para el 1 de diciembre de 2026 a las 11:59 pm, la industria se prepara para una guerra inevitable por el control de los costos y la estructura salarial del juego.
En el centro del conflicto se encuentra la propuesta de un tope salarial, una medida que los propietarios consideran vital para la paridad, pero que los jugadores perciben como una restricción artificial a su valor de mercado.
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La narrativa de la paridad en MLB ha sido sacudida recientemente por la agresiva estrategia de gasto de los Dodgers de Los Ángeles. Tras las históricas firmas de Shohei Ohtani y, más recientemente, la de Kyle Tucker por $240 millones de dólares en 2026, la disparidad de nóminas ha alcanzado niveles críticos. Mientras Tucker percibe 60 millones de dólares anuales, la nómina completa de los Miami Marlins en 2025 apenas alcanzó los 78.1 millones.
Esta brecha ha llevado a los propietarios, liderados por el comisionado Rob Manfred, a formular una propuesta que establecería una banda salarial, un techo de gasto de entre 240 y 280 millones de dólares y un suelo obligatorio de entre 140 y 160 millones.
Frente a esta presión, la MLBPA mantiene una postura de resistencia absoluta. Oliver Pérez, el lanzador mexicano con más temporadas en la historia de las Grandes Ligas y una voz respetada dentro del sindicato, refleja el sentir de los peloteros sobre la preparación de la unión para este conflicto.
El jugador es el que trae el espectáculo y tiene que ganar lo que vale. Al final del día, la mayoría de los dueños son billonarios, no es que pierdan mucho dinero en una temporada"
- Oliver Pérez, miembro de MLBPA
"Como asociación, siempre vamos a buscar lo mejor para los jugadores, estamos preparados para todo, los jugadores están conscientes, ellos quieren lo mejor para ellos y yo creo que eso es lo bueno, que ellos están preparados para cualquier situación", afirma Pérez.
Para Oliver, el argumento de que el éxito de los Dodgers justifica un tope salarial es erróneo. Desde su perspectiva, el valor de los contratos es un reflejo de la salud financiera de la industria, que generó aproximadamente $12,100 millones de dólares en 2024. "Yo diría que tenemos que entender que el jugador es el que trae el espectáculo, por eso mismo el jugador tiene que ganar lo adecuado, lo que vale, porque al final del día sabemos que todos los dueños, la mayoría son billonarios, no es que pierdan mucho dinero en una temporada", explica el veterano zurdo.
"Yo digo que el tope salarial no es lo correcto para un jugador", recalca,
Los propietarios argumentan que un tope salarial es una herramienta de paridad, similar a la que utilizan la NFL o la NBA. Sin embargo, la MLBPA sostiene que el sistema propuesto es, en realidad, un mecanismo para aumentar el valor de las franquicias y limitar el potencial de ganancias de las estrellas.
Algunas investigaciones sugieren que, en mercados con baja disparidad como MLB, la implementación conjunta de un tope y un suelo salarial podría mejorar el equilibrio competitivo, siendo el suelo el ingrediente activo que obligaría a equipos como los Pirates o Marlins a invertir sus ingresos compartidos en el campo en lugar de embolsarlos como beneficio neto.
Al ser consultado sobre qué podría hacer la liga para incentivar la inversión sin recurrir a topes, Oliver Pérez destaca que el modelo a seguir debería ser precisamente el de la competitividad.
“Lo que están haciendo los Dodgers es muy importante, es muy bueno porque están trayendo mucho talento, vienen a los estadios todo el tiempo y eso es lo que debe buscar un equipo, llenar los estadios todo el tiempo, traer el mejor talento que puedan", dice.
El panorama hacia 2027 es de confrontación.
Ambas partes han acumulado fondos de contingencia masivos para resistir un paro laboral. Los propietarios han reservado cerca de #2,000 millones de dólares —unos 75 millones por equipo—, mientras que el sindicato ha fortalecido sus activos hasta alcanzar los $519 millones de dólares mediante la retención estratégica de fondos de licencias .
La salida de Tony Clark en febrero de 2026 y el ascenso de Bruce Meyer como director ejecutivo interino del sindicato no han suavizado la postura de los jugadores. Meyer, conocido por su estilo de negociación firme, ha reiterado que el tope salarial es un "punto de no retorno" .
Con una parte importante de la afición —más del 67%--- a favor de un tope salarial debido al impacto visual de los megacontratos, los propietarios sienten que tienen el apoyo de la opinión pública para hacer lo que consideren necesario para conseguir su objetivo.
No obstante, el riesgo es alto. La liga aspira a negociar nuevos contratos de televisiónnacional en 2028, y un 2027 sin beisbol podría devaluar el producto justo antes de su subasta.
