Luis Enrique tenía razón: sin Mbappé, el PSG brilla en la Champions; Real Madrid lo paga

El PSG de Luis Enrique ganó la Champions el mismo año en que el Madrid de Mbappé no ganó nada. El equipo que perdió a su gran estrella venció al equipo que la fichó.
Luis Enrique no se equivocó con la idea que tenía del PSG sin Mbappé.
Luis Enrique no se equivocó con la idea que tenía del PSG sin Mbappé. / Octavio Passos/Getty Images

Antes de que arrancara la temporada 2024-25, Luis Enrique dijo una frase que muy pocos tomaron en serio: "El año que viene las voy a controlar todas. Todas, sin excepción." Lo dijo justo cuando Kylian Mbappé acababa de anunciar su salida al Real Madrid y cuando el mundo del futbol daba por muerto el proyecto del PSG. Doce meses después, el técnico asturiano levantó la Champions League en Múnich con un 5-0 al Inter de Milán, la mayor goleada en la historia de una final de la competición. Tenía razón.

La historia entre Luis Enrique y Mbappé es la de un entrenador que nunca quiso construir su equipo alrededor de una sola figura y un jugador que nunca aceptó ese modelo. Cuando Luis Enrique llegó al PSG en julio de 2023, el club ya sabía que Mbappé tenía un pie fuera. El francés exigía refuerzos de talla mientras el técnico español apostaba por homogeneizar el equipo y eliminar las jerarquías de vestuario que habían impedido al club ganar en Europa durante años. En su primera temporada juntos, el PSG alcanzó las semifinales de la Champions pero sin convencer. En el verano de 2024, Mbappé se fue al Madrid. Y Luis Enrique recibió plenos poderes.

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Lo que construyó con esos poderes es uno de los proyectos más interesantes del futbol europeo en años. Sin estrellas de 180 millones, sin figuras intocables, con un equipo donde todos corren, todos defienden y todos atacan. Désiré Doué llegó por 50 millones desde el Stade Rennais. Kvicha Kvaratskhelia por 70 desde el Nápoli. Dembélé, por quien el Barcelona había pagado 135 millones años antes, ya estaba en el club. Cuatro jugadores del equipo campeón, sumados, costaron menos que lo que el PSG pagó por Neymar en 2017.

Con ese material humano, Luis Enrique ganó la Ligue 1, la Copa de Francia y la Champions en la misma temporada. El undécimo triplete en la historia del fútbol europeo. Lo que hizo más especial esa Champions es el contexto de lo que había pasado antes. Durante más de una década, el PSG lo intentó con los mejores jugadores del mundo. Zlatan Ibrahimovic no pudo. Neymar tampoco. Lionel Messi llegó al club en 2021 y se fue sin la Orejona. Mbappé pasó siete años en París y se fue igual. El equipo que finalmente ganó la Champions fue el que tenía menos nombres reconocibles en el papel y más claridad táctica sobre el terreno de juego.

Dembélé fue el mejor jugador de la competición con 35 goles y 16 asistencias en toda la temporada, y en septiembre de 2025 se convirtió en el sexto francés en ganar el Balón de Oro. Luis Enrique se llevó el The Best y el Johan Cruyff al mejor entrenador del mundo. El PSG, el equipo que todos enterraron sin Mbappé, colocó nueve jugadores entre los 30 candidatos al Balón de Oro.

Del otro lado del cuadro, Mbappé llegó al Madrid en el verano de 2024 con todo el ruido del mundo y terminó su primera temporada con 43 goles en todas las competiciones, el Pichichi y la Bota de Oro. Los números eran brillantes. El equipo, no. El Madrid terminó sin títulos en esa temporada. Perdió la Liga, cayó en Champions de forma prematura y el año terminó con la salida de Carlo Ancelotti.

En la temporada 2025-26, Mbappé lleva 24 goles en LaLiga y suma 85 en total en sus primeros 100 partidos con la camiseta blanca, pero el equipo sigue lejos de los niveles que se esperaban cuando fichó al jugador más mediático del mundo. La eliminación ante el Bayern en cuartos de Champions esta temporada es la prueba más reciente de que los goles de Mbappé no alcanzan para compensar los problemas estructurales de un equipo que todavía no encontró su identidad.

Mientras tanto, el PSG de Luis Enrique sigue adelante. Esta temporada 2025-26 el equipo parisino marcha entre los grandes favoritos al bicampeonato en la Champions, con el mismo modelo colectivo que lo llevó a la cima el año anterior. Luis Enrique renovó su contrato hasta 2027 y el proyecto sigue con la misma filosofía: sin figuras intocables, sin jerarquías de vestuario, con un equipo que funciona como uno solo.

El contraste es brutal. El PSG de Luis Enrique ganó la Champions el mismo año en que el Madrid de Mbappé no ganó nada. El equipo que perdió a su gran estrella venció al equipo que la fichó. Y el entrenador que nunca quiso depender de un solo nombre demostró que tenía razón desde el primer día. Mientras el mundo discutía si el PSG podía sobrevivir sin Mbappé, Luis Enrique ya sabía la respuesta.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.