Andrés Muñoz vale oro, pero le pagan con cobre

Andrés Muñoz es, sin duda, uno de los brazos más poderosos del beisbol contemporáneo. Es el artífice de una recta inflexible de 102 millas (164 kilómetros por hora) que no le concede margen a la improvisación; el maestro de un slider que se desliza sugerente sobre la zona de strikes con la precisión quirúrgica de quien busca conseguir el swing del jugador más ingenuo.
Y sus números esta temporada hablan por sí solos. Es el líder de salvamentos en la Liga Americana con 13 —acecha, además, silencioso, el récord de 44 salvados en una temporada de Joakim Soria— tiene una impresionante efectividad de 0.00 en 18 entradas lanzadas, en las que además ha recetado 25 ponches.
Los números hablan por sí solos, excepto uno. Resulta que, esta campaña, su salario no refleja la magnitud de su dominio.
Casa llena, sin outs y Andrés Muñoz sale del problema ponchando a los tres siguientes bateadores con puro 🔥🔥🔥.
— MLB México (@MLB_Mexico) May 6, 2025
Su efectividad sigue en 0.00. pic.twitter.com/4Cb1FeVAt3
El último de los primeros
En 2025, Andrés Muñoz percibirá un salario anual de $3.4 millones de dólares. Dentro del grupo de los diez cerradores con más salvamentos en lo que va de la temporada, su remuneración es la segunda más baja, solo por encima de la de Mason Miller, el joven velocista de los Atléticos de Oakland, quien cobrará este año el salario mínimo establecido por el acuerdo colectivo entre la MLB y el sindicato de jugadores: 765 mil dólares.
Pero hablemos de la compañía que hace esta paradoja más evidente. Edwin Sugar Díaz, el flamante cerrador puertorriqueño de los Mets de New York y actual dueño del contrato más grande en la historia de MLB para un relevista (5 años, $102 millones de dólares) ni siquiera figura entre los primeros puestos de salvamentos en esta campaña. Díaz ganará $18.3 millones en 2025.
Josh Hader, de los Astros de Houston, quien gracias al acuerdo de pagos diferidos de Sugar se coloca como el relevista mejor pagado de la temporada, con $19 millones de dólares, está empatado en el 6to puesto de relevistas con más salvamentos con seis.
Ahora hablemos de los que no están.
Entre los relevistas con los salarios más altos proyectados para 2025 destacan nombres de amplio recorrido: Raisel Iglesias, de los Bravos de Atlanta (16 millones de dólares); Ryan Pressly, de los Cachorros de Chicago (14 millones); Kirby Yates, de los Dodgers de Los Ángeles (13 millones); y Aroldis Chapman, ahora con los Medias Rojas de Boston (10 millones). Ninguno de ellos, sin embargo, figura actualmente entre los mejores cerradores de la temporada, al menos en cuanto a rendimiento y consistencia estadística.
Las aristas de su contrato
En 2020, solo unos meses después de su debut en las Grandes Ligas con los Padres de San Diego, Muñoz fue sometido a la temible cirugía Tommy John para reconstruir el ligamento colateral cubital. En medio de su recuperación fue parte de un cambio a los Marineros de Seattle que incluyó a siete jugadores, con Ty France, Taylor Trammell y Luis Torrens.
En 2021 la organización, que vio en Muñoz a un diamante en bruto, le dio una extensión de contrato de cuatro años y $7.5 millones de dólares, con un bono de firma de $750 mil dólares. El acuerdo, que cubría todos sus años de arbitraje hasta 2025, contemplaba también tres temporadas adicionales bajo opción del equipo.
Por supuesto, para Muñoz, que entonces tenía 22 años, firmar una extensión con los Mariners fue un ancla de estabilidad financiera en un momento de incertidumbre.
Era un riesgo razonable por una recompensa potencialmente enorme, dijo Seattle en su momento.
Hoy, con Muñoz consolidado como cerrador estelar y firme candidato al premio Trevor Hoffman, para el Relevista del Año, el acuerdo parece una profecía cumplida. En la disonancia entre el presente de su rendimiento y el modesto reflejo en su nómina, hay una lección sobre el tiempo, la confianza y las apuestas que redefinen carreras.
