Cuando el Ángel bajó la vista para ver a Isaac del Toro

Las palabras salen rápido, casi sin pensar, cuando se le pregunta a la comunidad de ciclistas reunidos frente al Ángel de la Independencia qué significa Isaac del Toro. Lo sienten suyo.
Una de las postales más emblemáticas de la fiesta ciclista en honor a Isaac del Toro.
Una de las postales más emblemáticas de la fiesta ciclista en honor a Isaac del Toro. / Foto: Yarek Gayosso.

Isaac del Toro tiñó de rosa el Ángel de la Independencia. No con pintura sino con historia. Con cada kilómetro recorrido en el Giro de Italia, con cada etapa conquistada, con cada día que portó —durante once jornadas gloriosas— la Maglia Rosa, el símbolo máximo del liderato en una de las carreras más míticas del ciclismo mundial.

Este domingo en Paseo de la Reforma, en ese lugar donde México celebra sus grandes gestas, la comunidad ciclista se reunió para homenajear al "Torito". El sol caía vertical, los vendedores ambulantes estaban instalados en las aceras de Paseo de la Reforma y uno a uno, ciclistas comenzaron a llegar. De todas las edades. No había vallas y aparecían entre los semáforos y entre una manifestación política que también se había congregado.

Algo importante había pasado, algo que no se podía dejar pasar. Porque a más de 10 mil kilómetros, en Roma, la capital italiana, un joven de apenas 21 años se subía al podio como subcampeón y como el finalista más joven en 85 años, y el segundo más joven en toda la historia del Giro.

Aquí, en su tierra, Isaac del Toro ya es leyenda. Su rostro está en carteles gigantes y hasta en estampitas como si fuera un santo moderno del ciclismo. Un símbolo de lo posible.

“Poderoso. Valiente. Campeón”. Las palabras salen rápido, casi sin pensar, cuando se le pregunta a la comunidad de ciclistas reunidos frente al Ángel de la Independencia qué significa Isaac del Toro. Lo sienten suyo.

Las palabras salen rápido, casi sin pensar, cuando se le pregunta a la comunidad de ciclistas reunidos frente al Ángel de la Independencia qué significa Isaac del Toro. Lo sienten suyo.

Algunos agitaban banderas con el rostro de Isaac, otros alzaban sus bicicletas al cielo como trofeos invisibles. Gritaban su nombre. Ahí estaba Betty. “Es un orgullo que un mexicano haya llegado hasta ahí”, dijo con una sonrisa contagiosa.

Hoy el Ángel no solo fue estatua. Por un momento, fue espejo y esperanza: decenas de ciclistas —como Carlos, Betty, Dora, Alanís o Javier— se vieron reflejados en él. En la posibilidad, remota pero tangible, de que un joven mexicano podía subir al podio… y llevarlos consigo.


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Yarek Gayosso
YAREK GAYOSSO

Periodista en Sports Illustrated México, con 13 años de experiencia cubriendo eventos de gran magnitud como los Juegos Olímpicos de París 2024.