Isaac del Toro: la cabeza que sostiene las piernas

Todo apuntaba a que la carrera se le escapaba. Su ventaja se desmoronaba en la etapa 16 y parecía que la ilusión mexicana en la gran ronda italiana empezaba a desvanecerse. Pero Isaac del Toro no se rinde fácil.
Lo que lo distingue no solo está en sus piernas, sino en su cabeza. Su mentalidad firme y desafiante —cultivada desde sus primeros días en el ciclismo europeo— volvió a marcar la diferencia en la semana más crucial de la competencia.
El miércoles, en la etapa 17 con final en Bormio, una exigente jornada alpina, Del Toro se impuso al francés Romain Bardet y al ecuatoriano Richard Carapaz, llevándose una victoria que lo reafirma como uno de los corredores más prometedores del pelotón internacional.
“Era una persona muy líder que hablaba con nosotros, que teníamos que hacer las cosas bien, ir a la carrera con una mentalidad ganadora”, recuerda vía telefónica a Sports Illustrated México Jorge Peyrot, ex compañero de Isaac en el equipo A.R. Monex Pro Cycling Team. “Nos decía que no nos hiciéramos menos por los europeos, y aunque en el día a día era reservado, en momentos importantes o de presión salía su lado líder a otro nivel”.
Isaac del Toro: desafíos culturales y personales
Del Toro forjó su carácter en su etapa inicial en Europa, enfrentando no solo la exigencia deportiva, sino también los desafíos culturales y personales que implica ser un ciclista latino en un pelotón dominado por europeos.
“Sí sientes el cambio”, cuenta Peyrot. “No que te hagas menos, pero sí que tienes mucho por mejorar. A Isaac le ayudó mucho sentirse en casa y que los comentarios no le afectaran. Eso nos lo transmitía a todos. Nos decía: ‘Al final todos andamos en bici, todos tenemos dos piernas y al final gana el que más lo quiere’”.
Esa convicción, la de no achicarse nunca, le permitió a Del Toro convertir un día adverso en una victoria inolvidable. En un deporte donde la presión es constante y las palabras pueden doler tanto como las caídas, Isaac ha aprendido a resistir.
“Al final entendíamos… en las carreras se sube la tensión y te dicen comentarios como ‘mexicano tonto’ o cosas más bruscas entre los mismos corredores”, añade Peyrot. “A veces, si no estás en un buen momento, te pueden llegar a afectar”.
Después del triunfo, la etapa 18 fue mucho más tranquila. Un recorrido llano de 144 kilómetros entre Morbegno y Cesano Maderno, en la región de Lombardía, permitió al pelotón reservar energías antes del cierre decisivo. Quedan dos días de montaña antes del gran final en Roma.
Pero si algo ha quedado claro esta semana es que Isaac Del Toro está listo para lo que viene. En las piernas, sí. Pero sobre todo, en la cabeza.
