Mundial 2026: ¿Qué pasará con Gravina, Gattuso y Buffon tras la eliminación de Italia?

Tras el tercer naufragio consecutivo de Italia rumbo al Mundial, la Federación cruje. La caída de Gravina parece inminente mientras Buffon y Gattuso enfrentan un destino funesto
Gennaro Gattuso reacciona desde la banda durante el duelo ante Bosnia y Herzegovina, que terminó con la eliminación de Italia en la tanda de penaltis.
Gennaro Gattuso reacciona desde la banda durante el duelo ante Bosnia y Herzegovina, que terminó con la eliminación de Italia en la tanda de penaltis. / Getty Images

La derrota ante Bosnia y Herzegovina y el destierro de su tercer mundial consecutivo, quedará en la memoria colectiva de Italia como uno de los capítulos más oscuros y traumáticos en la historia de su futbol. 

La selección tetracampeona del mundo cayó eliminada en Zenica en la tanda de penaltis de la final del repechaje europeo, tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga. Con un resultado definitivo de 5-2 en los disparos desde los once metros, Italia se despidió de la Copa del Mundo por tercera vez consecutiva.

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El colapso ha desatado un terremoto institucional de dimensiones colosales. “Italia sin el Mundial, ahora solo queda una cosa por hacer: que todos se vayan, desde Gravina para abajo”, se leía en las páginas de Il Fatto Quotidiano.

Los tres principales rostros del proyecto —el presidente de la federación, Gabriele Gravina; el seleccionador, Gennaro Gattuso; y el jefe de delegación, Gianluigi Buffon— se encuentran hoy en el epicentro de las críticas, ¿Qué pasará con cada uno de ellos y el complejo laberinto que afronta el futbol italiano?

Gravina, presidente de la Federación Italiana de Futbol, vive el momento más crítico de su mandato. Tras haber sido reelegido en febrero de 2025 con un abrumador 98.7% de los votos para liderar el organismo hasta 2028, la debacle de Zenica ha destruido de golpe todo su consenso político.

Según la Gazzetta dello Sport, los senadores del partido mayoritario y de la oposición, enviaron una petición a la primera ministra Giorgia Meloni y al ministro de Deportes, Andrea Abodi, solicitando la dimisión y renuncia de Gravina a su cargo como presidente de la Federación

Abodi, por otro lado, fue tajante sobre la continuación de Gravina. “Es evidente para todos que el futbol italiano debe ser refundado y que este proceso debe comenzar con una renovación de la cúpula de la FIGC”, declaró en un comunicado el ministro de Deporte. 

“El gobierno ha demostrado de manera concreta, en estos años, su compromiso con todo el movimiento deportivo italiano. Considero objetivamente incorrecto intentar negar las propias responsabilidades por la tercera no clasificación consecutiva a los Mundiales, acusando a las instituciones de un supuesto incumplimiento y menospreciando la importancia y el nivel profesional de otros deportes”, añadió.

Gabriele Gravina convocó una reunión para este jueves 2 de abril con la Serie A, la Serie B, la Serie C, la Lega Nazionale Dilettanti, los Assoallenatori y los Assocalciatori para evaluar su rumbo.

En caso de que la presión desemboque en su salida o en la convocatoria de elecciones anticipadas, el futbol italiano ya baraja tres nombres de peso para sucederle. Giovanni Malagò, actual presidente del CONI y fuertemente respaldado por presidentes de clubes como Aurelio De Laurentiis, Giancarlo Abete, presidente de la Liga Amateur y una opción continuista y Matteo Marani, presidente de la Lega Pro y representante de una vía de renovación generacional.

En el banquillo, la desolación de Gennaro Gattuso fue total. El técnico calabrés no pudo contener las lágrimas frente a las cámaras de televisión tras consumarse la fatídica tanda de penaltis en la que los fallos de Pio Esposito y Bryan Cristante resultaron definitivos.

Gattuso, fiel a su estilo pasional, asumió la culpa del fracaso y pidió perdón públicamente a los millones de aficionados italianos. 

No obstante, su continuidad ha quedado en un limbo temporal. En meses anteriores, tras una victoria frente a Israel, el propio seleccionador había llegado a prometer que si no conseguía clasificar a Italia para el Mundial de 2026 se marcharía a vivir "lejos del país".

Sin embargo, tras la caída ante Bosnia, Gattuso evitó hablar de su futuro contractual inmediato. 

El motivo de este aplazamiento radica en una petición directa del presidente Gravina, quien le rogó expresamente tanto a él como a Buffon que no abandonaran sus puestos de forma inmediata para evitar un vacío de poder absoluto en la parcela técnica. 

Gattuso aceptó mantenerse en el cargo hasta el cierre de la temporada deportiva en junio de 2026.

La situación de Gianluigi Buffon, jefe de delegación de la selección absoluta, ha estado rodeada de cierta polémica debido a su cambio de postura respecto a lo prometido semanas antes del partido. El 6 de marzo de 2026, en una entrevista concedida al diario Il Messaggero, el histórico guardameta sentenció que "Si la selección no va al Mundial, me dimito. Soy el primero en asumir responsabilidades".

No obstante, tras confirmarse la catástrofe en Zenica, Buffon matizó drásticamente sus palabras. 

El legendario ex arquero de la selección argumentó que tomar decisiones definitivas en un estado de tanta frustración conlleva el riesgo de razonar de manera poco lúcida. Por lo tanto, declaró que su deber pasa por mantenerse a disposición de la federación y del presidente Gravina hasta que concluya el calendario deportivo oficial en el mes de junio. 

"Me quedaré hasta junio, luego ya veremos. Ahora necesitamos tiempo", dijo Gianluigi.

A partir de esa fecha, una vez que la tormenta burocrática se calme y se aclare el panorama organizativo, Buffon tomará una decisión final sobre su permanencia en el organigrama de la Azzurra.

La tercera ausencia consecutiva de Italia en una Copa del Mundo supone, por supuesto, un golpe letal a las finanzas de la FIGC. A inicios de 2026, el Consejo Federal había aprobado por unanimidad un presupuesto que proyectaba un déficit de 6,6 millones de euros. 

Aquellas previsiones se basaban en un criterio prudente pero confiaban ciegamente en que la clasificación al Mundial inyectaría millones de euros a través de los bonos de participación de la FIFA y los contratos de patrocinio. Sin ese capital, la federación entra de lleno en una fase de severa austeridad económica.

"Mucho dependerá de nuestra clasificación para la Copa del Mundo, lo que, como bien pueden imaginar, tendría un impacto muy positivo en nuestro presupuesto", dijo Gravina.

En el plano administrativo, los escenarios son varios. 

Primero está la dimisión voluntaria de Gravina, después de la intervención externa por parte del Comité Olímpico Nacional Italiano y la tercera sería un pacto político para convocar elecciones anticipadas. 

Los despachos explotan ahorita, pero el balón volverá a rodar eventualmente.


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Alejandra González Centeno
ALEJANDRA GONZÁLEZ CENTENO

Reportera y creadora de contenido en Sports Illustrated México.