Checo Pérez y la primera mitad de 2026: entre avances, aprendizaje y deuda pendiente con Cadillac

Tras el GP Hungría que pone marca intermedia a la temporada de F1, el mexicano hace un balance como piloto de la escudería Cadillac.
Checo Pérez ha corrido la primera mitad de la temporada de F1 con Cadillac.
Checo Pérez ha corrido la primera mitad de la temporada de F1 con Cadillac. / Clive Mason/Getty Images

El Gran Premio de Hungría puso punto final a la primera parte de la temporada 2026 de Fórmula 1 y también cerró los primeros meses de Sergio “Checo” Pérez como piloto de Cadillac. Once Grandes Premios después del debut del equipo estadounidense, el mexicano llega al parón de verano sin puntos, pero con una temporada que ha dejado señales mucho más positivas de lo que refleja la clasificación.

Cadillac comenzó prácticamente desde cero. El MAC-26 es el primer monoplaza de Fórmula 1 en la historia del equipo y nació, además, bajo un nuevo reglamento técnico. Checo y Valtteri Bottas no recibieron un proyecto consolidado que solo necesitara pequeños ajustes: ambos asumieron la responsabilidad de desarrollar un coche nuevo mientras competían contra estructuras que llevan décadas dentro de la categoría. Ese contexto ha acompañado cada resultado de Pérez durante esta primera parte del campeonato.

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El balance de Checo en la primera mitad de la temporada de F1

El mexicano disputó las primeras 11 carreras de la temporada y alcanzó la meta en siete. Su mejor resultado oficial ha sido el puesto 14, conseguido en Barcelona y repetido en Silverstone, aunque su actuación más importante llegó en Mónaco. En las calles del Principado, Checo cruzó la meta en décimo lugar y Cadillac parecía haber conseguido el primer punto de su historia en Fórmula 1, pero una penalización de 10 segundos por colocarse fuera de su posición correcta durante una rearrancada lo relegó hasta el puesto 15 y eliminó ese punto de la clasificación.

El resultado se perdió, pero Mónaco demostró que Pérez ha sabido mantenerse preparado para aprovechar las oportunidades cuando la carrera rompe el orden natural de la parrilla. Cadillac eligió a Checo y Bottas por una razón: entre ambos existe una enorme cantidad de experiencia en Fórmula 1 y, durante una temporada de construcción, sus conocimientos tienen un valor que va más allá de los puntos.

Pérez ha reconocido que una de las mayores satisfacciones de estos primeros meses ha sido observar cuánto ha avanzado Cadillac desde Australia. Antes del GP de Hungría, el mexicano explicó que las bases que el equipo ha construido durante estas primeras carreras representan una de las partes más importantes del proyecto. También estimó que Cadillac necesita encontrar entre medio segundo y ocho décimas para entrar de forma constante en la pelea por los puntos.

El progreso comenzó a verse con mayor claridad antes de las vacaciones. Cadillac presentó en Austria su primer paquete importante de actualizaciones del MAC-26. El fin de semana terminó mal por los problemas de frenos que obligaron a retirar los dos coches, pero las mejoras comenzaron a mostrar su efecto una semana después en Silverstone.

Checo terminó 14º en Gran Bretaña y calificó aquella carrera como una de las mejores del equipo hasta ese momento. Cadillac pudo competir con otros equipos de la zona baja del medio campo y confirmó que la distancia respecto a sus rivales había comenzado a reducirse. Para una escudería que apenas disputaba su noveno Gran Premio, el avance resultaba significativo.

La temporada de Valtteri Bottas también ayuda a entender mejor dónde se encuentra Cadillac. El finlandés tampoco ha conseguido puntos y su mejor resultado fue el puesto 13 en China. Además, ha acumulado cinco abandonos durante las primeras 11 carreras: Australia, Mónaco, Barcelona, Austria y Hungría. Checo, por su parte, suma cuatro retiros: Canadá, Austria, Bélgica y Hungría.

Los dos pilotos cuentan con carreras ganadas, podios y años de experiencia dentro de equipos importantes de Fórmula 1, pero ninguno ha logrado colocar al MAC-26 dentro de los puntos de manera oficial. Esa comparación permite separar el rendimiento de los pilotos de las limitaciones actuales del proyecto.

Bottas incluso superó a Pérez en clasificación durante los dos últimos fines de semana antes del parón. En Bélgica quedó 19º frente al 20º del mexicano, mientras que en Hungría ocupó la posición 21 y Checo la 22. Eso tampoco cambió el principal problema de Cadillac: terminar las carreras y ofrecer a sus pilotos un coche suficientemente estable para aprovechar su rendimiento.

Precisamente cuando Cadillac parecía acercarse al medio campo, las últimas dos carreras antes de las vacaciones volvieron a exponer el punto más débil del MAC-26. En Bélgica, Checo arrancó 18º y comenzó a avanzar posiciones, pero su carrera terminó en la vuelta 13 por una falla mecánica en la suspensión trasera. Pérez explicó después que había sufrido una avería interna del sistema y Cadillac inició una investigación para determinar la causa. Bottas sí terminó la carrera, aunque lo hizo en la posición 18.

Hungría volvió a castigar al mexicano. Checo había clasificado último y Cadillac decidió modificar distintos elementos del coche antes de la carrera, por lo que salió desde el pit lane. Durante el primer stint sufrió con el balance y el deslizamiento del auto. Después encontró mejores sensaciones, pero otro problema mecánico terminó su domingo: una falla en la suspensión delantera provocó su abandono.

Bottas tampoco vio la bandera a cuadros. Un incendio relacionado con los frenos obligó al finlandés a retirar el otro Cadillac, por lo que el equipo cerró la primera mitad del campeonato con un doble abandono y otra muestra de que la confiabilidad todavía representa una de sus principales tareas pendientes. Para Checo, Bélgica y Hungría resultaron especialmente frustrantes porque llegaron después de Silverstone, una carrera en la que Cadillac parecía haber dado uno de sus mayores pasos hacia adelante.

Después de 11 Grandes Premios, Pérez ocupa el puesto 22 del campeonato con cero puntos y Cadillac sigue sin estrenar su marcador en el Mundial de Constructores. Sobre el papel, resulta difícil encontrar argumentos positivos, pero 2026 nunca fue una temporada convencional para Checo.

El mexicano regresó a Fórmula 1 para participar en la construcción de un equipo desde su primera carrera. No llegó a un coche desarrollado durante años ni a una estructura con información acumulada sobre cada circuito. Cadillac aprende al mismo tiempo que compite y cada problema mecánico, cada actualización y cada vuelta forma parte del desarrollo de un proyecto que todavía está en sus primeros meses.

Eso no elimina los errores de Pérez, como ocurrió en Mónaco, ni convierte los resultados actuales en suficientes. Cadillac necesita mejorar su confiabilidad, encontrar más velocidad y comenzar a traducir el progreso técnico en posiciones. Sin embargo, la primera mitad del año también ha demostrado que Checo conserva capacidad para aprovechar las oportunidades, competir cuando el coche se lo permite y aportar experiencia a un equipo que todavía define su lugar dentro de la Fórmula 1.

Silverstone mostró lo que puede ocurrir cuando el MAC-26 completa un fin de semana sin grandes problemas, mientras que Bélgica y Hungría recordaron cuánto falta todavía. Checo llegará a la segunda mitad de la temporada con cuatro abandonos, cero puntos y una misión clara: transformar el avance de Cadillac en resultados.

El primer punto continúa pendiente, pero después de 11 carreras el proyecto ya no está exactamente donde comenzó.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.