Checo Pérez, el mejor de un Cadillac que apenas aprende a caminar en la Fórmula 1

Sergio "Checo" Pérez se convirtió en el líder del proyecto de Cadillac en su debut en la Fórmula 1. Aunque el equipo aún no suma puntos, el mexicano ha superado a Valtteri Bottas y destaca en el desarrollo del monoplaza.
Checo Pérez supera a Bottas y lidera el crecimiento de Cadillac en la Fórmula 1
Checo Pérez supera a Bottas y lidera el crecimiento de Cadillac en la Fórmula 1 / Sona Maleterova/Getty Images

Sergio "Checo" Pérez regresó a la Fórmula 1 en 2026 después de un año sabático, y lo hizo al frente de Cadillac, la escudería número once de la parrilla y la gran novedad del campeonato. La primera mitad de la temporada dejó una lectura clara: el coche es lento y sumar puntos es muy difícil, algo entendible para un equipo que construyó todo desde cero, pero, dentro de esa realidad, Checo está haciendo un gran trabajo y se ha confirmado como el líder del proyecto.

Cadillac llegó como una escudería levantada desde la nada, con bases en Fishers, Charlotte y Silverstone, motor Ferrari y la ambición de crecer con el tiempo. Diseñar y fabricar un monoplaza competitivo desde cero es una tarea enorme, y por eso nadie esperaba milagros en el primer año. El auto nació lento, en el fondo de la parrilla, y esa es la explicación más honesta de por qué los puntos han sido inalcanzables hasta ahora.

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En ese contexto, la mejor forma de medir a Checo no es por su posición final, sino por la comparación con su compañero, Valtteri Bottas, diez veces ganador de Grandes Premios y con años de experiencia peleando por los primeros lugares con Mercedes. Con el mismo coche y las mismas herramientas, Checo se ha impuesto a Bottas la mayoría de los fines de semana, tanto los sábados en clasificación como los domingos en carrera. Ese duelo interno es la verdadera vara para juzgarlo, y ahí el mexicano sale bien parado.

El debut llegó en Australia, donde Checo terminó en la posición 16 y Bottas ni siquiera pudo terminar. En China firmó un puesto 15, que se mantuvo como su mejor resultado durante buena parte del año. Después vinieron un 17.º en Japón y un 16.º en Miami, siempre por delante de su compañero en el balance general y siempre cruzando la meta, algo clave para un equipo que necesitaba rodaje y datos para desarrollar el auto.

Miami dejó una de las mejores señales del año. Cadillac llevó su primer gran paquete de mejoras y el coche dio un paso adelante. Checo peleó en pista con rivales como Fernando Alonso y su rendimiento llamó tanto la atención que la propia Fórmula 1 lo colocó entre los cinco mejores pilotos del fin de semana en su Power Rankings oficial, con una calificación que incluso superó a la de pilotos que acabaron delante de él. No hubo puntos, pero sí la muestra de que, con un mejor coche, Checo tiene con qué.

El momento más doloroso llegó en Mónaco. Checo cruzó la meta en el décimo lugar, lo que habría significado el primer punto en la historia de Cadillac, pero una sanción de diez segundos por una salida en falso lo relegó al puesto 15 y borró ese punto histórico. Fue lo más cerca que estuvo el equipo de estrenarse en el casillero, y se esfumó por muy poco.

La segunda mitad del calendario mostró las dos caras del proyecto. En Barcelona firmó un 14.º lugar, su mejor resultado en carrera larga del año. Pero en Canadá y en Austria llegaron sus dos abandonos: en Montreal por una carrera complicada desde el fondo, y en el Red Bull Ring por un sobrecalentamiento de frenos que afectó a los dos autos del equipo. En Silverstone volvió a terminar, esta vez en el puesto 15, en una carrera caótica que cerró detrás del coche de seguridad.

El verdadero reto de Checo y de Cadillac está en la clasificación. El coche no tiene el ritmo para pelear en la Q2 salvo en fines de semana puntuales, y su rango real de competencia está en la parte baja de la parrilla, en la pelea contra Aston Martin y, cuando el día ayuda, contra Williams. Ese es el vecindario donde hoy vive Cadillac, y ahí es donde el equipo mide sus avances carrera tras carrera.

El panorama general es exigente, pero lógico. Cadillac cerró esta etapa como el único equipo sin puntos en el campeonato de constructores, mientras Mercedes dominaba con autoridad. Nadie en el equipo esperaba otra cosa en un año de debut, y ahí está el matiz importante: la escudería siempre habló de un proyecto a largo plazo, y el papel de Checo va mucho más allá de la hoja de resultados. Su experiencia, su trabajo en el desarrollo del monoplaza y su liderazgo son la base sobre la que Cadillac quiere construir su futuro.

La primera temporada de Checo Pérez con Cadillac no se mide en puntos, porque el coche todavía no da para eso. Se mide en el trabajo de un piloto que le saca a un auto lento más de lo que ofrece, que le gana el duelo a un compañero de mucho peso y que se ha convertido en la referencia de una escudería que apenas empieza su historia. Cuando Cadillac le dé un mejor coche, el mexicano ha dejado claro que sabrá aprovecharlo.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.