Skip to main content

El sueño de Antonelli: Hamilton y Verstappen alzan al campeón más joven de la historia

Checo Pérez, Colapinto, Bortoleto, Sainz y Piastri reconocen la constancia y madurez del italiano, que conquistó el título en su segundo año con Mercedes.
Kimi Antonelli conquistó su primer título mundial en apenas su segunda temporada con Mercedes, tras una campaña marcada por su constancia y madurez al volante.
Kimi Antonelli conquistó su primer título mundial en apenas su segunda temporada con Mercedes, tras una campaña marcada por su constancia y madurez al volante. | Clive Rose/Getty Images

Andrea Kimi Antonelli terminó tercero en el Gran Premio de la Ciudad de México y, a los 20 años, se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula Uno. La imagen que resumió la magnitud del momento llegó después de la carrera: Lewis Hamilton y Max Verstappen, ganadores de 11 campeonatos entre ambos, levantaron al italiano para celebrar el nacimiento de un nuevo monarca.

“Verlo entre Lewis y Max fue muy especial. No puede existir algo mejor que eso; es el sueño de todos nosotros”, expresó Franco Colapinto.

Antonelli no sólo quebró el récord de juventud que pertenecía a Sebastian Vettel. También devolvió el campeonato a Italia después de 73 años, pues ningún piloto de ese país alcanzaba la cima desde Alberto Ascari en 1953. Lo hizo en apenas su segunda temporada y después de un año de debut marcado por errores, dudas y la enorme exigencia de ocupar el asiento que Hamilton dejó en Mercedes.

Colapinto encontró en aquella celebración una representación de lo que persigue cada joven que avanza por las categorías inferiores. Antonelli estaba en el podio entre Verstappen, ganador de la carrera, y Hamilton, segundo lugar, antes de que ambos lo elevaran como reconocimiento a su campeonato.

El argentino también destacó que la velocidad de Kimi nunca estuvo en duda. La verdadera diferencia estuvo en su capacidad para sostenerla durante toda la campaña y resistir la presión que acompañó su liderato.

“Siempre supimos que tenía la velocidad, pero la consistencia que mostró carrera tras carrera, con podios, puntos y sin cometer errores, fue extremadamente impresionante”, declaró Colapinto.

Antonelli tuvo que competir durante meses con la atención del paddock sobre él. Cada resultado adquirió un peso mayor conforme creció su ventaja, pero el italiano nunca perdió el control del campeonato.

“Tener sobre los hombros la presión de liderar durante tanto tiempo, desde el principio hasta el final, y manejarla de esa manera tiene muchísimo mérito. Estoy muy feliz por él. Ya es campeón mundial y ahora veremos todo lo que puede hacer”, añadió el piloto argentino.

Para Hamilton, el momento tuvo un significado todavía más profundo. El británico conoció a Antonelli cuando era un niño que observaba el trabajo de Mercedes desde el fondo del garaje. Después lo vio crecer dentro del programa de formación, entrar en las reuniones de ingeniería y ocupar el asiento que él dejó cuando comenzó su etapa con Ferrari.

“Ver a un joven como Kimi pasar de ser aquel niño que estaba al fondo del garaje a reemplazarme en un equipo que amo y para el que trabajé durante muchos años es realmente especial”, recordó Hamilton.

El siete veces campeón valoró la transformación del italiano después de aquella complicada temporada de debut. Antonelli aprendió de sus errores y encontró la madurez necesaria para imponerse a rivales con mucha más experiencia.

“Ha estado impecable. Los récords están para romperse y convertirse en el campeón más joven de la historia es algo fenomenal. Estoy agradecido de competir en esta época y poder presenciarlo. Me siento muy feliz por él”, aseguró.

Que Hamilton fuera una de las personas que lo levantaron completó el simbolismo. El piloto que dominó una era con Mercedes celebró al joven que heredó su asiento y devolvió al equipo el campeonato mundial de pilotos.

Checo Pérez también destacó el respaldo que Mercedes mantuvo alrededor de Antonelli cuando los resultados no acompañaron durante su primer año. Para el mexicano, el título reflejó tanto el talento del piloto como la confianza de Toto Wolff y el apoyo de George Russell.

“Kimi hizo una temporada increíble. Toto confió en él desde el primer día y, a pesar del año complicado que tuvo, siguió creyendo. También el apoyo que mostró George cuando Kimi atravesó sus bajones demuestra mucho”, señaló Pérez.

Checo consideró que Antonelli superó la primera gran prueba de su carrera. Reconoció que el futuro dependerá de la capacidad de Mercedes para conservar un monoplaza competitivo, pero aseguró que el italiano ya demostró estar preparado para responder.

“Consiguió algo muy importante. En los próximos años dependerá de qué tan competitivo sea su coche y su equipo, pero demostró que, si tiene el auto, puede ser campeón”, agregó.

La declaración más personal llegó de Gabriel Bortoleto. El brasileño conoce a Antonelli desde que ambos tenían aproximadamente 10 u 11 años y compartió con él distintas etapas de formación. Por eso entendió mejor que muchos la tensión que tuvo que soportar.

“He peleado campeonatos en Fórmula Dos y Fórmula Tres y sé lo tenso que puede ser. Ahora imaginen luchar por un campeonato de Fórmula Uno contra Russell, Max y Lewis, pilotos con tanta experiencia. Kimi no se quebró; siempre estuvo ahí y fue constante”, explicó.

Para Bortoleto, la coronación tampoco representa el final de su historia compartida, sino la posibilidad de que algún día vuelvan a encontrarse en una lucha todavía mayor.

“Es alguien a quien conozco desde los 10 u 11 años. Ahora él es campeón mundial y yo intento alcanzar ese nivel. Espero que algún día podamos pelear juntos por campeonatos, porque sería una historia muy bonita”, confesó.

Carlos Sainz reconoció que Antonelli recibió un monoplaza capaz de disputar el título, pero subrayó que una oportunidad no garantiza el éxito. El italiano tuvo que aprovecharla y responder durante toda la temporada.

“Dominó la primera mitad del año y controló la segunda, que es lo que debe hacer un campeón del mundo. Aprovechó todo lo que recibió, lo hizo realmente bien y lo merece por completo”, afirmó Sainz.

Oscar Piastri, campeón de la temporada anterior, conoce la dificultad de transformar un auto competitivo en un título. El australiano resaltó que Antonelli completó el trabajo en apenas su segundo año y respondió al respaldo de Mercedes.

“Lo que consiguió en su segunda temporada es increíble. El equipo le dio el auto y el apoyo, pero él tuvo que cumplir dentro de la pista, y lo hizo”, resumió Piastri.

Cada piloto encontró una razón diferente para reconocerlo. Hamilton observó al niño que terminó por heredar su asiento; Checo resaltó la confianza que sostuvo su desarrollo; Bortoleto recordó una amistad nacida en el kartismo; Sainz separó la oportunidad de la ejecución y Piastri comprendió la dificultad de completar el trabajo.

Colapinto, sin embargo, encontró en una sola imagen el significado de la coronación. Antonelli, el campeón más joven de la historia, apareció sobre los hombros de Hamilton y Verstappen, dos pilotos que marcaron las generaciones anteriores. Aquel niño que alguna vez contempló desde lejos a los grandes de la Fórmula Uno ya estaba entre ellos. No como espectador ni como promesa, sino como campeón del mundo.

Add us as a preferred source on Google

Published | Modified
Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.