La Fórmula 1 y un final atípico: tres pilotos llegan vivos a la última carrera del 2025

La clasificación actual coloca a Lando Norris en la punta con 408 puntos, seguido por Max Verstappen, con 396 y Oscar Piastri con 392. Tres pilotos separados por 16 puntos y con posibilidad matemática.
Oscar Piastri, Lando Norris y Max Verstappen llegan con posibilidades de ganar el título de la F1.
Oscar Piastri, Lando Norris y Max Verstappen llegan con posibilidades de ganar el título de la F1. / Mark Thompson/Getty Images

La Fórmula 1 se prepara para una definición de photo finish y que no se daba desde 2021, cuando Max Verstappen y Lewis Hamilton llegaron empatados a la última carrera en un duelo que marcó una época. Aquella batalla se resolvió en la última vuelta, en un cierre que dividió al mundo y redefinió la narrativa moderna del deporte. Pero ese desenlace fue una pelea de dos. Lo que ocurre ahora presenta una tensión distinta: tres pilotos llegan con posibilidades reales de coronarse campeones del mundo: Max Verstappen, Lando Norris y Oscar Piastri.

Para encontrar un precedente comparable en escala, número de contendientes y fragilidad del margen, el deporte tiene que viajar hasta 2010. Ese año, Fernando Alonso llegó a Abu Dabi con 8 puntos sobre Mark Webber, 15 sobre Sebastian Vettel y 24 sobre Lewis Hamilton. Cuatro pilotos sostuvieron un campeonato que se definió por estrategia, presión y un solo error que cambió por completo el destino del título. Aquel cierre mezcló generaciones, niveles de experiencia y filosofías de equipo. Desde entonces, la Fórmula 1 no presencia un final tan abierto, tan frágil y tan explosivo como el del 2025.

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F1 2025: Así llegan a la última carrera

La clasificación actual coloca a Lando Norris en la punta con 408 puntos, seguido muy de cerca por Max Verstappen con 396 y Oscar Piastri con 392. Tres pilotos separados por 16 puntos llegan al último Gran Premio con una posibilidad matemática real de levantar el trofeo. Sin embargo, la tabla no explica la historia completa. Cada contendiente llega desde un camino distinto y con un tipo de presión que no comparte con los demás.

Tres estilos chocan en este final. Norris corre con la sensibilidad de un talento puro que domina la velocidad sin esfuerzo aparente, aunque todavía enfrenta los fantasmas que aparecen cuando el título exige perfección. Verstappen avanza con la presencia de un campeón consumado, firme en la adversidad y dispuesto a convertir cualquier vacío en una oportunidad; representa el instinto que distingue a los elegidos del resto. Piastri observa el escenario con una calma calculada que no necesita estruendo; su frialdad, su capacidad para esperar el momento exacto y su constancia silenciosa lo transforman en una amenaza que nadie puede ignorar. Tres enfoques distintos, un solo objetivo y una carrera final que no perdona dudas.

Norris sostiene el liderato, aunque su posición no refleja dominio sino supervivencia. Su temporada muestra velocidad pura y victorias que confirman su talento, pero también revela un patrón que lo persigue desde su llegada a la Fórmula 1: cuando el título exige sangre fría, aparece una decisión equivocada, una mala salida o un error que devuelve a sus rivales a la pelea. Los 408 puntos se sienten menos como una afirmación de poder y más como un límite delgado que puede romperse en cualquier momento. La última carrera lo obliga a ejecutar sin margen para dudas. Cada vuelta definirá si Norris escribe su coronación o si vuelve a perder un campeonato que parecía suyo desde abril.

Verstappen ocupa el segundo lugar con 396 puntos, aunque su llegada a este punto representa mucho más que una simple persecución. El neerlandés transforma una temporada que parecía perdida en una remontada que desafía toda lógica. Resiste golpes estratégicos, sanciones, abandonos y un inicio desastroso, pero reconstruye su año con una determinación que distingue a los grandes. Ver a Verstappen luchar hasta el final recuerda por qué los gigantes nunca desaparecen. Su manera de atacar una temporada entera evoca la precisión de Schumacher, la determinación de Hamilton y la intensidad visceral de Ayrton Senna. Cada vuelta ofrece una chispa de esa magia que solo pertenece a los pilotos capaces de alterar el pulso del público. Max ya escribió su nombre en la historia, pero esta persecución demuestra que todavía busca expandir su leyenda. Llega como el contendiente más peligroso del trío, con impulso, con autoridad y con la sensación de que el título vuelve a pasar por sus manos.

Piastri aparece como tercero con 392 puntos, aunque su amenaza supera lo que indica la tabla. Su temporada se sostiene en una constancia quirúrgica que rara vez lo deja fuera de la disputa. No domina tantos fines de semana como Norris ni produce tantas remontadas heroicas como Verstappen, pero casi nunca desaparece. Su margen le permite un golpe final si el caos aparece adelante. Además, llega sin la presión que aplasta al líder y sin la obligación que acompaña al sublíder. Esa libertad puede convertirse en su arma más peligrosa. En un cierre tan ajustado, el piloto que no teme perder es, muchas veces, el que más puede ganar.

El 2025 ofrece un cierre que combina el dramatismo de 2021 con la estructura múltiple de 2010. Tres pilotos, un margen minúsculo y un título que no perdona errores. McLaren visualiza la posibilidad de recuperar un campeonato que el equipo no conquista desde hace décadas, aunque también enfrenta el riesgo de perderlo todo si Norris o Piastri fallan. Red Bull observa la oportunidad de extender el reinado de Verstappen y cerrar una de las remontadas más improbables de la era moderna.

El deporte se aproxima a una carrera donde cada vuelta puede destruir un plan, modificar una coronación o abrir una puerta inesperada. La Fórmula 1 regresa a un territorio que parecía enterrado desde la última década: un lugar donde ningún liderato garantiza nada y donde cada piloto encara un desafío distinto. Norris defiende un sueño que se le escapa cada vez que duda. Piastri busca dar el golpe que lo coloque en la historia. Verstappen persigue la posibilidad de firmar una temporada épica y demostrar, una vez más, que los campeones verdaderos nunca dejan de buscar grandeza.

La última carrera no solo entregará un título. Entregará un mensaje para el futuro: el 2025 quedará marcado como el año en que la Fórmula 1 volvió a colocar tres contendientes auténticos en el mismo ring y devolvió al deporte un final que solo aparece una vez por década.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.