La nueva era técnica aprieta en Bahréin: Russell lidera, crecen incógnitas eléctricas

La Fórmula 1 entra en la segunda semana de pretemporada en el Circuito Internacional de Bahréin con más preguntas que certezas. El arranque del Test 2 no solo profundiza el análisis de rendimiento, también expone el principal desafío del nuevo reglamento 2026: la gestión de la energía eléctrica y su integración con el motor de combustión.
Tras tres jornadas iniciales, el Test 1 dejó referencias claras en tiempos y kilometraje, pero también evidenció que la adaptación al nuevo concepto técnico está lejos de completarse. El reglamento establece un reparto mucho más equilibrado entre potencia eléctrica y térmica, lo que modifica por completo la arquitectura de la vuelta: despliegue, recuperación y administración energética ahora determinan tanto el ritmo como la consistencia.
En pista ya se observaron patrones repetidos. Algunos monoplazas pierden velocidad punta cuando la carga eléctrica se agota antes del final de la recta, un síntoma directo de que los mapas energéticos aún no están optimizados. Varios pilotos han señalado que la transición entre fases de potencia altera la respuesta del acelerador y exige una recalibración del estilo de conducción. No se trata solo de velocidad, sino de eficiencia y sincronización.
En ese contexto, el Test 2 adquiere un valor estratégico. Más que buscar una vuelta rápida, los equipos priorizan correlación de datos, simulaciones de carrera y estabilidad en tandas largas. La consistencia en el despliegue eléctrico y la capacidad de sostener rendimiento sin degradación energética serán factores decisivos de cara al inicio del campeonato.
El intercambio en la tabla de tiempos durante la primera semana reflejó paridad. McLaren marcó el ritmo en el Día 1, Ferrari respondió en el Día 2 y Mercedes cerró con la referencia más rápida. Sin embargo, dentro del paddock existe consenso: los cronómetros todavía no muestran el verdadero potencial, ya que cada programa responde a cargas de combustible y planes distintos.
En términos de fiabilidad, Williams y McLaren encabezaron el número de vueltas completadas en la primera fase, un indicador relevante en un año de transición técnica. Ferrari se mantuvo cerca, mientras otros equipos buscaron mayor continuidad en pista.
Russell marca la referencia en el inicio del Test 2
El miércoles de la segunda semana confirmó la tendencia competitiva. George Russell colocó a Mercedes-AMG Petronas F1 Team en la cima con un registro de 1m33s459 utilizando neumáticos C3 de Pirelli, los más empleados durante la jornada. Su tiempo mejoró en 0s210 la marca que su propio compañero había establecido días antes como la más rápida de la pretemporada.
Mercedes, además, lideró el kilometraje con 145 vueltas entre sus dos pilotos, consolidando una jornada sólida tanto en rendimiento como en fiabilidad.
Oscar Piastri fue segundo para McLaren F1 Team a apenas diez milésimas, mientras Charles Leclerc terminó tercero con Ferrari tras haber sido el más rápido en la sesión matutina.
Lando Norris concluyó cuarto, por delante de Andrea Kimi Antonelli y de Isack Hadjar, en una jornada complicada para Red Bull Racing, que acumuló solo 66 vueltas.
Lewis Hamilton finalizó séptimo tras permanecer buena parte de la tarde en el garaje por un inconveniente no especificado en el Ferrari, mientras Carlos Sainz Jr. colocó al Williams en el octavo puesto.
Franco Colapinto se metió en el Top 10 al registrar el noveno mejor tiempo para Alpine F1 Team, a 1s795 de la punta, sumando 60 vueltas que, combinadas con las 61 de Pierre Gasly por la mañana, representaron un balance positivo en kilometraje para la escudería francesa.
La jornada más compleja fue para Cadillac Formula 1 Team. Sergio Pérez completó apenas 24 giros en la mañana, mientras Valtteri Bottas añadió 35 en la tarde, ambos relegados al fondo del clasificador.
La nueva era técnica ya expone sus primeros límites. La gestión eléctrica, la eficiencia en recta y la fiabilidad bajo carga prolongada marcarán la diferencia inmediata. El Test 2 no definirá el campeonato, pero sí comenzará a revelar quién ha entendido antes que nadie la lógica del reglamento 2026.

