Las nuevas reglas frenaron el renacer de Williams: del podio a una temporada de crisis

Williams terminó 2025 como la mejor escudería de la zona media y llegó al nuevo reglamento con argumentos para pensar en otro paso hacia adelante. Ocho meses después, aquella ilusión se convirtió en una de las mayores decepciones de la Fórmula 1. El equipo pasó del quinto lugar del campeonato de constructores al noveno y apenas suma 11 puntos después de doce Grandes Premios.
El contraste resulta todavía mayor por la forma en que cerró la temporada pasada. Williams acumuló 137 puntos, más que en sus siete campañas anteriores juntas, consiguió su mejor posición en el campeonato desde 2017 y regresó con regularidad a la pelea por lugares importantes. Carlos Sainz subió al podio en Azerbaiyán y Qatar, terminó quinto en Las Vegas y también obtuvo el tercer puesto en la sprint de Austin. Alex Albon, por su parte, aportó cuatro quintos lugares y terminó entre los diez mejores pilotos del campeonato.
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El FW47 no fue un auto perfecto, pero sí uno rápido, estable en circuitos favorables y capaz de aprovechar cualquier oportunidad. Williams sumó puntos en 17 de las 24 fechas y volvió a presentarse como un proyecto serio después de varios años en el fondo. El progreso incluso apareció a pesar de que el equipo detuvo pronto buena parte del desarrollo del coche para dedicar recursos al monoplaza de 2026.
Esa decisión alimentó las expectativas. Si Williams había alcanzado dos podios con un auto cuyo desarrollo perdió prioridad, el nuevo reglamento parecía la oportunidad ideal para completar el salto. Sin embargo, el proyecto que debía consolidar su reconstrucción terminó por revelar todas las carencias que todavía existen dentro de la fábrica de Grove.
La Fórmula 1 modificó por completo sus autos para 2026. Los monoplazas se volvieron más pequeños, incorporaron aerodinámica activa y adoptaron unidades de potencia con una participación mucho mayor de la energía eléctrica. Todos los equipos comenzaron desde una hoja prácticamente en blanco, pero Williams no logró transformar el tiempo adicional de desarrollo en un coche competitivo.
El FW48 llegó tarde y con sobrepeso. La escudería no participó en el primer ensayo colectivo de Barcelona y perdió kilómetros fundamentales para comprobar el funcionamiento de un auto completamente nuevo. James Vowles reconoció que algunos ensayos de impacto complicaron la producción y obligaron al equipo a reforzar componentes, una solución que permitió cumplir con los requisitos de seguridad, pero añadió kilos.
Williams también descubrió que el nuevo coche resultaba entre una vez y media y dos veces más complejo que su antecesor. Los sistemas de diseño, fabricación y control de calidad que el equipo renovó durante los últimos años todavía no estaban preparados para producir todas las piezas con la velocidad y precisión que exige un cambio reglamentario de esta magnitud.
El sobrepeso fue únicamente una parte del problema. El FW48 carece de carga aerodinámica, presenta diferencias de equilibrio entre las curvas hacia la izquierda y la derecha y tampoco administra la energía con la misma eficiencia que sus principales rivales. La dificultad para colocar los neumáticos en la ventana correcta reduce aún más el rendimiento en clasificación y obliga a Sainz y Albon a comenzar muchas carreras desde las últimas posiciones.
El motor tampoco explica por sí solo la caída. Williams utiliza la unidad de potencia de Mercedes, la misma marca que lidera los campeonatos de pilotos y constructores. La escudería británica cuenta con una de las mejores bases mecánicas de la parrilla, pero su chasis y su paquete aerodinámico no le permiten aprovecharla.
Los números reflejan el retroceso. Williams había sumado 59 puntos después de las primeras doce carreras de 2025; en el mismo punto de 2026 solo tiene 11. Sainz ocupa el decimosexto lugar del campeonato con seis unidades y Albon aparece detrás con cinco. El equipo únicamente puntuó en China, Miami, Canadá y Mónaco, y ya acumula seis Grandes Premios consecutivos fuera de los diez primeros.
Zandvoort resumió su temporada. Albon alcanzó momentáneamente la pelea por los puntos, pero una estrategia poco favorable lo hizo retroceder. En la parte final, Sainz bloqueó los neumáticos y golpeó el otro Williams. Albon abandonó, el español recibió una sanción de diez segundos y terminó decimosexto. El equipo volvió a marcharse sin puntos después de un fin de semana en el que sus dos autos arrancaron 16.º y 17.º.
El límite presupuestario también retrasa la recuperación. Williams conoce varias soluciones para reducir el peso, pero no puede reemplazar todas las piezas al mismo tiempo. Cada componente nuevo necesita combinar una mejora aerodinámica con una reducción de kilos para justificar su fabricación dentro del presupuesto disponible. El proceso evita un gasto descontrolado, aunque prolonga la presencia de los problemas originales.
La gran esperanza se encuentra en el paquete previsto para el Gran Premio de Azerbaiyán. Williams prepara cambios profundos en el chasis y la aerodinámica, además de una nueva reducción de peso. Vowles anticipó una modificación importante, pero Albon ya advirtió que el paquete no resolverá todas las debilidades del FW48. El objetivo inmediato será regresar a la zona de puntos, no recuperar de golpe el quinto puesto que el equipo ocupó en 2025.
La escudería también reforzó su estructura con especialistas procedentes de McLaren, Mercedes y Alpine para mejorar la fabricación, la simulación y el desarrollo aerodinámico. Las renovaciones de Sainz y Albon para 2027 aportan estabilidad y muestran que ambos todavía confían en el plan, aunque Williams deberá ofrecer resultados para mantener esa confianza.
El cambio reglamentario no destruyó un proyecto terminado; expuso que su transformación todavía estaba incompleta. El FW47 permitió ocultar parte de las limitaciones de la fábrica con velocidad, buenas estrategias y dos pilotos capaces de aprovechar cualquier oportunidad. El FW48 exige procesos que Williams aún no domina al nivel de sus rivales.
La temporada pasada demostró que el equipo puede volver a liderar la zona media. La actual confirmó que todavía no está preparado para sostener ese lugar después de una transformación profunda. Williams no necesita abandonar su reconstrucción, pero sí acelerar un proceso que llegó tarde al desafío más importante de los últimos años.
