América sufre para buscar nueva fórmula ofensiva tras el tricampeonato

Entre 2023 y 2025, el América fue el mejor equipo de la Liga MX: se clasificó a las cuatro finales disputadas y ganó tres de manera consecutiva. Lo hizo con una fórmula que tuvo como eje a Henry Martín, respaldado por Álvaro Fidalgo y Julián Quiñones.
Durante la era de los tres títulos y las cuatro finales, el 59.3 por ciento de los goles del equipo llevaron la firma de alguno de ellos: 97 de los 165 tantos tuvieron intervención directa de Martín, Fidalgo o Quiñones.
Henry fue el máximo anotador, con 27 goles, y también el principal asistidor, con 19. Fidalgo aportó 11 tantos y 15 asistencias, y Quiñones cerró con 18 goles y siete pases para anotación.
Hoy, de ese tridente, dos ya no están en el club, mientras que Martín, a sus 33 años, atraviesa un proceso de recuperación tras haber llevado al equipo a lo más alto en aquellas series por el título.
La ausencia de estos futbolistas ayuda a explicar el mal momento ofensivo de las Águilas en el Clausura 2026: apenas suman ocho goles en el mismo número de partidos y se quedaron sin marcar en las primeras tres jornadas.
Martín, capitán del equipo, solo ha participado en cuatro encuentros (los últimos tres como titular) y no jugó el más reciente, la derrota 1-4 ante Tigres, por molestias musculares que también lo marginarán del duelo de hoy ante Juárez FC, correspondiente a la novena fecha.
Fidalgo dejó la institución antes de la cuarta jornada del Clausura 2026 para fichar con el Real Betis español, mientras que Quiñones, tras el tricampeonato, emigró al Al-Qadsiah saudí.
Como relevo de Martín apareció José Raúl “Pantera” Zúñiga, quien desde su llegada para el Apertura 2025 suma cinco goles y dos asistencias en 23 partidos, además de Rodrigo Aguirre, que recientemente dejó el club tras registrar 16 tantos y una asistencia en 58 encuentros.
Para suplir a Quiñones, la directiva apostó por Víctor Dávila, con 12 goles en 57 partidos y sin asistencias; mientras que en lugar de Fidalgo llegó Vinícius Lima, quien atraviesa un proceso de adaptación: ha disputado tres encuentros, ninguno como titular, y en el más reciente fue expulsado apenas un minuto después de ingresar de cambio.
Ninguna de las alternativas ha logrado reemplazar el peso de los pilares del tricampeonato, una situación que mantiene al América con bajo poder ofensivo en este Clausura. El equipo ocupa el octavo lugar de la tabla con 11 puntos y un balance de tres victorias, dos empates y tres derrotas.
“Me preocupa el mal momento ofensivo que vive el América. Es un pecado tremendo la falta de contundencia que tenemos. Nos duele pasar por esto porque este club tiene un ADN goleador”.
En los torneos en los que levantaron el título, el equipo se ubicó entre las cuatro mejores ofensivas del campeonato. El contraste con el presente es claro: hoy es el tercer peor ataque, con apenas ocho goles.
Las críticas también han ido hacia Jardine, quien, según Martín, plantea un estilo de juego que no prioriza el ataque.
“La explicación de la falta de gol te la podría dar mejor André. Nosotros acatamos las órdenes y seguimos el sistema de juego, pero en definitiva no estamos siendo contundentes ni generando las opciones, eso es claro. Tenemos que mejorar en todas las áreas, en lo individual y en lo colectivo”, señaló, tras la derrota de 1-0 en el Clásico Nacional ante Chivas.
Jardine tratará de enmendar el camino ante Juárez, el cuarto equipo más goleado en el campeonato con 13 tantos permitidos, al que recibirán en el Estadio Ciudad de los Deportes. La ocasión parece perfecta para despertar el poder de las Águilas.
