Atlante vuelve a casa con la obligación de responder

El regreso ya dejó de ser una ceremonia. Duró apenas 90 minutos. Atlante volvió a Primera División con una derrota de 2-1 frente a Necaxa y ahora enfrenta una prueba todavía mayor: recibir al América en el Estadio Azteca, el escenario donde quiere reconstruir su historia. Emilio Escalante asegura que el club llega sin deudas, con la inversión recuperada y sin conformarse con permanecer en la Liga MX. El siguiente paso es demostrarlo en la cancha.
Emilio Escalante asume el compromiso de jugar ante América en el estadio Azteca, además de demostrar que su equipo quiere retomar la identidad que tuvo en el pasado.
Emilio Escalante asume el compromiso de jugar ante América en el estadio Azteca, además de demostrar que su equipo quiere retomar la identidad que tuvo en el pasado. / MexSports Sports Agency

La primera fotografía del regreso no fue la que imaginaba el Atlante. El debut en la Liga MX terminó con una derrota de 2-1 frente a Necaxa, un resultado que recordó la diferencia entre volver y consolidarse. Pero el calendario no ofrece demasiado tiempo para lamentarse. Apenas unos días después llegará el primer partido como local, el rival será el América, en el Estadio Azteca, el inmueble donde los Potros buscan reencontrarse con su identidad.

Para Emilio Escalante, presidente del club, el regreso nunca fue el objetivo final. "Siempre vamos a buscar ser protagonistas", aseguró para Sports Illustrated antes del inicio del torneo, donde descartó que la meta sea simplemente evitar el descenso o adaptarse nuevamente a la Primera División. 

El discurso llega respaldado por un proyecto que, afirma, fue construido primero fuera de la cancha. Escalante sostiene que el Atlante arriba a la Liga MX con finanzas sanas, después de recuperar la inversión realizada durante los seis años en la Liga de Expansión gracias a la venta de futbolistas y una administración disciplinada.

"Recuperamos la inversión en estos seis años", explicó, al recordar que el club transfirió 15 jugadores a Primera División y colocó futbolistas en el extranjero.  Incluso presume una diferencia con el pasado reciente de la institución.

"Desde que tomé el equipo nunca hemos tenido una sola deuda", afirmó.  El contraste con el Atlante que recibió hace seis años es radical. "No me dejaron ni un papel, ni un lápiz. No había jugadores. Era solamente el nombre del Atlante", recuerda. "El Atlante estaba en terapia intensiva, a punto de fallecer". 

La confesión va todavía más lejos. "Si me lo hubieran platicado antes, a lo mejor no le entro", admite sobre el estado en que encontró la institución.  Ahora el reto cambia de dimensión.

El regreso al Estadio Azteca también representa volver a conectar con una afición que durante años siguió al equipo entre mudanzas, cambios de sede y categorías inferiores. Escalante tiene claro que esa reconquista también pasa por cuidar el bolsillo del aficionado.

Tras criticar los altos precios que dejó el Mundial de 2026, aseguró que el Atlante buscará mantener entradas accesibles. "No estuve de acuerdo con los costos. Debió haber tenido más accesibilidad", dijo sobre la Copa del Mundo, al tiempo que adelantó que el club ajustará sus precios para que el regreso al Azteca no aleje a su propia gente. 

Después de pasar por Cancún, Zacatepec y de sobrevivir durante años en la Liga de Expansión, el equipo azulgrana vuelve a casa con la intención de quedarse. Porque para Escalante hay una decisión que ya no tiene marcha atrás. "Nos dimos cuenta de que el Atlante es de la Ciudad de México y no podemos irnos ya de aquí". 

El proyecto tiene dos rostros que representan pasado y futuro. En el banquillo aparece Miguel Herrera, elegido para liderar el regreso a la Liga MX. Sobre la cancha permanece Christian "Hobbit" Bermúdez, uno de los últimos grandes ídolos azulgranas y campeón con el Atlante en 2007. 

Para Emilio Escalante, la apuesta no pasa únicamente por los nombres, sino por recuperar la identidad de una institución que, asegura, estuvo cerca de desaparecer. Pero el presidente azulgrana deja claro que las finanzas no son la meta, sino el punto de partida. "Soy un hombre de retos y de exigencia. Siempre vamos a buscar ser protagonistas", sentencia. Esa ambición comenzará a ponerse a prueba frente al América, en el regreso del Atlante al Estadio Azteca, el mismo escenario donde Escalante quiere que el club vuelva a escribir capítulos importantes de su historia. 

La derrota en Aguascalientes dejó claro que el regreso a Primera División no concede licencias. El proyecto financiero está consolidado, la casa volvió a abrir sus puertas y el discurso habla de protagonismo.

Ahora falta que el futbol acompañe. El América será el primer gran examen de un Atlante que quiere demostrar que su vuelta a la élite no es una visita de paso, sino el comienzo de una nueva etapa.

"Yo pienso que el Atlante ya estaba en terapia intensiva, a punto de fallecer", recuerda sobre el estado en que encontró al club. Seis años después, sostiene que el escenario es completamente distinto: "Recuperamos la inversión en estos seis años" y "desde que tomé el equipo nunca hemos tenido una sola deuda", afirma al presumir la estabilidad financiera con la que el equipo volvió a Primera División.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.