Cabo Verde y su primera e histórica clasificación al Mundial: un valioso logro desde la humildad

El primer boleto mundialista en la historia de la selección de Cabo Verde tiene un valor especial, debido a que surge de una estructura modesta.
La Selección de Cabo Verde jugará por primera vez un Mundial de Futbol.
La Selección de Cabo Verde jugará por primera vez un Mundial de Futbol. / Ahmad Hasaballah/Getty Images

Cabo Verde selló por primera vez en su historia el boleto a una Copa del Mundo y desató una celebración que paralizó al país. Tras vencer 3-0 a Esuatini en las eliminatorias rumbo al Mundial de 2026, el presidente del país, José Maria Neves, anunció que el 13 de octubre se convertirá en día festivo nacional para conmemorar la fecha en que la nación entera cumplió su mayor sueño deportivo. Con poco más de 527 mil habitantes, el pequeño archipiélago africano se convierte en una de las naciones más pequeñas en alcanzar la máxima cita del futbol.

El logro tiene un valor especial porque surge de una estructura modesta. La Liga Caboverdiana de Futbol, creada en 1976, es de carácter semiprofesional y reúne a los campeones de cada una de las islas que componen el país. La temporada culmina con una fase nacional que determina al campeón, un sistema que mantiene vivo el espíritu competitivo pese a los recursos limitados.

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La selección, conocida como los Blue Sharks, está dirigida por Pedro “Bubista” Brito, exjugador y símbolo del futbol local. Bajo su mando, el equipo encontró equilibrio, disciplina y una identidad que combina talento de los jugadores que militan en el extranjero con elementos surgidos del campeonato doméstico. Muchos de los actuales seleccionados nacieron o se formaron en países como Portugal, Francia y Países Bajos, pero mantienen lazos familiares con Cabo Verde y eligieron vestir su bandera.

Durante las eliminatorias africanas, Cabo Verde mostró carácter y constancia. Logró seis victorias, un empate y una sola derrota. Su triunfo ante Camerún por 1-0 como local en Praia, con gol de Dailon Livramento, marcó el punto de inflexión del proceso; con la victoria 3-0 sobre Esuatini, el equipo firmó oficialmente su pase al Mundial y selló el capítulo más importante en la historia deportiva del país.

Junto a Livramento, elementos como Steven Moreira, que juega en la MLS con el Columbus Crew, o Telmo Arcanjo, del Vitoria de Guimaraes, en la Liga de Portugal, han aporatdo su experiencia en el futbol europeo para asì conseguir el histórico pase al Mundial del 2026.

Cabo Verde, una historia discreta

La historia del futbol caboverdiano ha sido discreta, pero no ausente. De sus islas y de sus jugadores que tienen lazos con el archipiélago, han salido futbolistas que dejaron huella en distintas ligas del mundo. 

Ryan Mendes, actual capitán y máximo referente de la selección, es el símbolo de la nueva era. Garry Rodrigues, con pasado en el Galatasaray, aportó velocidad y gol a la selección durante una década. Djaniny Tavares, delantero formado en Cabo Verde y figura en México con Santos Laguna, conquistó dos títulos de Liga MX, un campeonato de Copa MX y un reconocimiento como máximo goleador del futbol mexicano, además de triunfar posteriormente en Europa y Asia. Representa al futbolista caboverdiano moderno: potente, técnico y competitivo. También destacan nombres como Zé Luís, goleador con Spartak Moscú y FC Porto, y Héldon Ramos, quien brilló con el Sporting de Lisboa.

La influencia caboverdiana incluso llegó a selecciones europeas. El defensor Rolando Jorge Pires, nacido en São Vicente, fue internacional con Portugal y campeón en el FC Porto. Lo mismo ocurrió con Gelson Martins, originario de Praia, quien defendió al Sporting CP y a la selección portuguesa. Dichos jugadores convirtieron al país en una cantera global que ha exportado talento durante décadas.

El éxito de Cabo Verde también tiene un peso simbólico dentro de África. Su clasificación lo une a la lista de naciones que han desafiado las limitaciones geográficas y económicas del continente para llegar a un Mundial. Al igual que Senegal en 2002 o Ghana en 2010, Cabo Verde demuestra que la competitividad africana se expande y que los proyectos sólidos pueden surgir desde cualquier punto del mapa. En un continente con 54 federaciones, los Blue Sharks representan la perseverancia y el crecimiento silencioso de las nuevas potencias africanas.

Más allá de los nombres, la clasificación al Mundial significa una validación del proyecto del técnico Pedro “Bubista” Brito y de la unión nacional que generó la selección. El equipo ya había dado señales de crecimiento en la Copa Africana de Naciones 2024, donde alcanzó los cuartos de final y compitió de igual a igual frente a selecciones históricas como Egipto y Ghana. Ahora, con el boleto a la Copa del Mundo, Cabo Verde deja de ser una historia de resistencia para convertirse en una de éxito.

El país vive días de orgullo. En las calles de Praia, Mindelo y Santa Maria, las banderas azules ondean y los tambores marcan el ritmo de una celebración que trasciende el futbol. Para Cabo Verde, este logro es mucho más que un resultado deportivo: es una afirmación de identidad, un ejemplo de superación y una prueba de que, incluso desde un archipiélago de medio millón de habitantes, los sueños pueden llegar al escenario más grande de todos.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.