El privilegio y el peso de elegir: Aguirre ante su Mundial más íntimo

A sus 67 años, Javier Aguirre asume el torneo más grande de su carrera con la serenidad de la experiencia y la crudeza de la selección final. Con más de medio centenar de jugadores bajo seguimiento y varias lesiones en el panorama, el técnico del Tri sabe que sobrarán nombres y faltarán respuestas.
Cuatro Mundiales después, Aguirre enfrenta el corte más difícil
Cuatro Mundiales después, Aguirre enfrenta el corte más difícil / Edmundo Méndez

Javier Aguirre ha vivido el Mundial desde casi todos los ángulos posibles. En 1986 lo inauguró como jugador en su propio país; después lo enfrentó como entrenador en Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010. Hoy, a los 67 años, vuelve a casa para dirigir el torneo más grande de todos. Pocos en la historia del futbol mexicano pueden decir que han tocado un Mundial en casa desde la cancha y desde el banquillo. Aguirre es uno de ellos. Y lo asume con una mezcla de gratitud y ambición.

“Soy un afortunado de la vida”, confesó sin solemnidad, como quien no necesita aportar emoción. Para él, la presión no es una carga sino combustible. La ha sentido durante cinco décadas y asegura que el día que deje de ser autocrítico será el momento de marcharse. No le teme al juicio externo; lo entiende como parte del oficio.

El técnico del Tri encara la recta final rumbo a la Copa del Mundo con una premisa clara: elegir bien es el verdadero reto.
El técnico del Tri encara la recta final rumbo a la Copa del Mundo con una premisa clara: elegir bien es el verdadero reto. / Edmundo Méndez

"Todos los días doy gracias por estar aquí, por hacer lo que quiero, porque soy mexicano, porque viene lo mejor que me va a pasar en mi carrera". No lo dijo como discurso. Lo dijo como quien lleva años acumulando gratitud y finalmente la suelta.

Pero el romanticismo termina cuando se habla de listas, de convocatoria. De más de 55 futbolistas bajo seguimiento, solo 26 llegarán al 11 de junio. La matemática es implacable. “Van a sobrar y van a faltar”, repite, consciente de que toda convocatoria es una herida abierta para alguien.

"El que no no entienda es una oportunidad histórica en su carrera deportiva, no me sirve", asevera Aguire, con la experiencia acumulada desde 1970 hasta hoy con la posibilida de dirigir otro partido inaugural ante Sudáfrica.

"La presión siempre hay desde que se juega al futbol. Yo la he sentido 50 años y es lo que me da gasolina para seguir adelante con 67 años. El día que deje de ser autocrítico, ese día me debo marchar".

En medio de esa abundancia está el verdadero privilegio: elegir. “Entre más quieran venir y más opciones tenga yo, mejor para nosotros”, sostiene. Tener alternativas es una ventaja que no todos los seleccionadores poseen. Sin embargo, también reconoce que hay posiciones donde el rompecabezas aún no encaja del todo. A 106 días del Mundial, todavía hay piezas que busca ajustar.

“Desde el 70 hasta acá, que ya pasaron añitos, siempre faltan y siempre sobran y esta vez no va a ser la excepción". No es cinismo. Es la verdad más honesta que puede ofrecer alguien que ha estado en ese lugar.

El privilegio, dice, está precisamente en tener tanto donde elegir. "En un equipo tienes 22, se te lesionan siete y te vuelves loco. Aquí tienes una gama muy amplia de futbolistas mexicanos. Entre más quieran venir y más opciones tenga yo de elegir, mejor para nosotros". Ese problema —el de la abundancia— es uno que pocos seleccionadores del mundo quisieran cambiar.

Las lesiones añaden tensión al panorama. Edson Álvarez viene de una operación; Alexis Vega se sometió a una artroscopia de rodilla y su regreso depende tanto del cuerpo como del dolor; Gil Mora atraviesa su propio proceso de recuperación. Aguirre habla de teorías médicas, de tiempos inciertos, de no forzar al organismo más allá de lo razonable. El reloj avanza, pero no dicta decisiones precipitadas.

Aguirre visitó a Mora en Tijuana hace poco, lo acompañó en el palco durante el partido ante Puebla. La lesión es compleja y el diagnóstico médico no está cerrado: hay tres caminos sobre la mesa —operación inmediata, reposo absoluto, o una vía intermedia de descanso activo— y los especialistas aún no se ponen de acuerdo. El club mantiene comunicación constante con la Selección, incluido el equipo médico que operó a Chino Huerta. Mora todavía refiere molestias. Aguirre confía en su juventud y su mentalidad, pero fue directo: “por ahora no está disponible ni para Tijuana ni para la Selección”.

Al final, el técnico entiende que la inconformidad será inevitable. “Si pudiéramos llevar 60, sería justísimo. Pero no podemos. Solo 26.” Esa es la crudeza del Mundial.

Cuatro Copas del Mundo a cuestas. Dos roles distintos. Un país entero expectante. Aguirre ya sabe lo que significa inaugurar un torneo en casa. Ahora, desde la madurez y la memoria, quiere descubrir qué significa trascender en él.

Islandia, el último examen antes de la recta final

El partido ante Islandia no llegó en fecha FIFA, lo que significa que Aguirre no pudo convocar a sus jugadores en Europa. Aun así, el Vasco no le restó importancia al encuentro. Al contrario, lo planteó como una oportunidad de observación directa para casos específicos que todavía no están resueltos en su cabeza.

"Hay gente que está ahí con esa lista final, porque hay muy pocos espacios. Ojalá mañana individualmente tengan un buen rendimiento todos". No es un partido de preparación ordinario: es una audición para quienes todavía están peleando un lugar.

Lo que Aguirre quiere ver no es rendimiento colectivo —eso, reconoció, será difícil de exigir dado el contexto— sino respuestas individuales. Quiere saber si los jugadores que brillan semana a semana en la Liga MX son capaces de trasladar ese nivel a un escenario internacional. 

"En la liga lo hacen, pero quiero ver si internacionalmente están a la altura". Esa frase resume el filtro: no basta con ser bueno en casa. Hay que serlo cuando el contexto cambia, cuando el rival es desconocido y cuando la camiseta pesa diferente.

Aguirre habla como lo que es: un hombre que lleva décadas en el futbol y aprendió hace mucho a separar lo que puede controlar de lo que no. Cuando le preguntaron por el clima que vive el país, no esquivó la pregunta, pero sí la delimitó con precisión. 

"La imagen que tiene el país no la sé, estoy dentro. Somos mexicanos y ciudadanos, estamos sensibles al momento que se vive". Lo dijo sin grandilocuencia, como quien reconoce el peso del contexto sin pretender cargarlo todo. Su trinchera, dejó claro, es otra. "A nosotros nos compete lo deportivo. Eso es lo que me corresponde." No era indiferencia. Era foco. La FMF le garantizó seguridad para el grupo, el grupo está tranquilo, y él —horas antes de enfrentar a Islandia en La Corregidora— tenía la cabeza donde siempre la tiene: en el partido de mañana.

Portugal, el rival que ordena ideas

El 28 de marzo llegará el partido que realmente pondrá a prueba el estado del proyecto. México recibirá a Portugal en el Estadio Banorte de Ciudad de México, en lo que será además la reapertura del inmueble remodelado para el Mundial. Será fecha FIFA, lo que significa que Aguirre tendrá a sus europeos disponibles por primera vez en meses. Para entonces, la lista debería estar prácticamente definida, y enfrentar a una selección de ese nivel —con Cristiano Ronaldo en el horizonte— dará información que ningún amistoso menor puede ofrecer.

“Es normal, están en su derecho de ir día a día o de ir evaluando con cierta frecuencia sus circunstancias, pero yo contemplo perfectamente ese partido para el mes que viene con la participación de los europeos, fecha FIFA”, señala Aguirre, luego de un comunicado donde la Federación Portuguesa se mostró preocupada por la violencia en nuestro país.

“Creo que está todo conforme a lo planeado. Entonces, realmente estoy tranquilo, no esperemos acontecimientos, evidentemente, yo pienso que el partido se efectuará sin ningún contratiempo, eso espero”, añade el Vasco.

Portugal no es un rival casual. Es un espejo. Medir a los candidatos contra una potencia europea, con presión real y un estadio lleno, acelerará las decisiones que Aguirre todavía tiene pendientes. Quedan pocas semanas entre ese partido y la entrega de la prelista a FIFA el 11 de mayo. Lo que ocurra en el otrora Azteca será, en buena medida, el argumento final de quienes todavía tocan la puerta.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.