El Tri se concentra en Querétaro en medio de una ciudad en alerta

El domingo amaneció con rutina de selección y terminó con sirenas. Mientras la violencia desatada tras el abatimiento de “El Mencho” sacudía distintos puntos del país, la Selección Mexicana comenzó a concentrarse en Querétaro para preparar el amistoso del miércoles 25 de febrero ante Islandia en el Estadio La Corregidora. La logística siguió su curso, pero el contexto cambió el tono: el futbol quedó encapsulado en una ciudad en alerta.
Los primeros en arribar fueron los siete convocados del Club Deportivo Guadalajara: Efraín Álvarez, Roberto Alvarado, Armando González, Brian Gutiérrez, Richard Ledezma, Diego Campillo y Raúl Rangel, quienes viajaron por carretera desde Puebla tras el duelo ante Cruz Azul en el Cuauhtémoc.
La escena no fue casual. El equipo dirigido por Gabriel Milito atraviesa uno de los mejores momentos del Clausura 2026, líder del torneo y con equilibrio entre ataque y defensa. Siete nombres en una lista de 21 retratan ese impulso y la confianza que les otorga Javier Aguirre.
A lo largo del día se integraron más elementos. Denzell García se sumó desde FC Juárez, luego de que el partido que jugaría se suspendió. También lo harán por la tarde los convocados de América —Luis Ángel Malagón, Israel Reyes, Erick Sánchez y Alexis Gutiérrez—; los de Toluca, Everardo López, Jesús Gallardo y Marcel Ruiz; y los dos de Cruz Azul, Erik Lira y Carlos Rodríguez.
Se espera que Carlos Acevedo, de Santos, y Jesús Garza, de Tigres, tras cumplir con la Fecha 7, arriben también más tarde. El lunes completarán el grupo Guillermo Martínez y Víctor Guzmán, quienes disputan el Pumas vs Monterrey en Ciudad de México. La previsión es que los 21 estén a disposición del cuerpo técnico para entrenar en el Centro Gallo de Alto Rendimiento el lunes por la mañana. No se descarta que se modifique el itinerario de este partido debido a las condiciones de seguridad que se viven en el país.
En paralelo, la Liga MX suspendió el Querétaro vs FC Juárez correspondiente a la Jornada 7. El comunicado fue breve: el encuentro será reprogramado con fecha y hora por definir. Deportivamente era un cruce entre equipos urgidos; institucionalmente, una señal de que el contexto superó al calendario.
Fuego a unas cuadras del hotel
La tensión dejó de ser abstracta cuando, a escasos minutos del hotel de concentración, un ataque con bomba molotov incendió una tienda de conveniencia sobre avenida Cimatario, en la colonia Palmas. Dos empleados resultaron con quemaduras; bomberos, Protección Civil, policías municipales y estatales, Ejército y Guardia Nacional acordonaron la zona. No hubo detenidos. El humo no era metáfora: se veía.
El incidente formó parte de una jornada de violencia más amplia que alcanzó varios estados. En Querétaro, la imagen fue la de un establecimiento calcinado y trabajadores heridos, mientras la ciudad intentaba mantener la normalidad. El amistoso ante Islandia, por ahora, no ha sido cancelado ni reubicado; la evaluación de las condiciones continúa.
El Mundial al fondo
Más que un partido de preparación, el compromiso representa una prueba definitiva para varios futbolistas. Es la última audición real antes de que la lista mundialista quede blindada. En el eje del ataque, la competencia es directa: el puesto de referencia parece definido, pero detrás se abre una disputa en la que Armando González y otros atacantes buscan convencer. Cada minuto del miércoles —si se juega— puede tener el peso de un corte final.
El siguiente compromiso del Tri será el 28 de marzo ante Portugal en el Estadio Azteca, seguido por Bélgica el 31 en Chicago. Además del encuentro ante Ghana en Puebla el 22 mayo, el 30 ante Australia en Pasadena, California, y el 4 de junio ante Serbia, posiblemente en Toluca. El debut mundialista está programado para el 11 de junio.
Por ahora, la imagen es otra: jugadores que llegan en silencio, un cuerpo técnico que ajusta cargas y una ciudad que intenta recuperar la calma. En el interior del hotel se habla de Islandia y de la lista final. Afuera, el ruido es distinto. El miércoles se verá si el balón puede rodar en medio de la tensión o si la realidad vuelve a imponerse sobre el calendario.
