Fidalgo y Quiñones llegan al Tri: talento, revancha y las últimas piezas del Mundial

La Selección Mexicana sumó dos piezas más rumbo a 2026. Mientras Álvaro Fidalgo aporta control y pausa en el medio campo, Julián Quiñones aparece como una apuesta de velocidad y ruptura en ataque dentro de un grupo que ahora suma 21 nombres para la lista final.
Fidalgo terminó el fin de semana la liga española y ya reporta con el Tri del Vasco Aguirre.
Fidalgo terminó el fin de semana la liga española y ya reporta con el Tri del Vasco Aguirre. / Fran Santiago/Getty Images

La Selección Mexicana sigue tomando forma para el verano más importante de su historia. A 16 días de jugar un Mundial en casa, Javier Aguirre recibió a dos futbolistas que representan caminos distintos, pero necesidades muy claras dentro de su proyecto: Álvaro Fidalgo y Julián Quiñones.

Uno llega desde la pausa, el control y la asociación; el otro, desde la potencia, el desborde y la ruptura. Dos perfiles opuestos que explican parte de lo que busca el técnico mexicano para construir un equipo menos rígido y más competitivo rumbo a 2026.

Fidalgo aterriza en el Tri después de cerrar la temporada con el Real Betis y con algo que hace meses parecía lejano: pasaporte mexicano en mano y un lugar real dentro de la conversación mundialista. Su caso es especial porque rompe con muchos moldes históricos del futbol mexicano. No es el mediocampista de ida y vuelta ni el jugador físico que suele dominar la liga local; su fortaleza está en otra parte: entender el ritmo del partido, darle sentido a la posesión y encontrar espacios donde otros no los ven.

Desde hace tiempo, el cuerpo técnico lo seguía de cerca. Aguirre entiende que, en partidos donde México necesite controlar la pelota y bajar revoluciones, perfiles como el suyo pueden cambiar escenarios. Ahora tendrá su primera oportunidad de competir directamente por un sitio definitivo en la lista del Mundial.

Del otro lado aparece Julián Quiñones, quizá uno de los futbolistas más impredecibles que tiene hoy la Selección. El atacante del Al-Qadsiah no llega desde la estabilidad, sino desde la necesidad de reencontrarse. Sus últimas apariciones con México dejaron sensaciones irregulares, pero el cuerpo técnico sigue viendo en él algo difícil de reemplazar: velocidad para atacar espacios, capacidad para romper líneas y agresividad en transiciones largas.

Aguirre quiere recuperar una Selección capaz de lastimar en campo abierto, vertical y menos estática. Ahí entra Quiñones. Puede jugar por fuera, acompañar a un ‘9’ o atacar como segundo delantero. Su versatilidad sigue siendo un argumento fuerte en una convocatoria donde cada detalle empieza a pesar y además llega como goleador de la liga saudí.

La Dirección de Selecciones Nacionales confirmó que ambos se integran ya a la concentración del Tri, que ya empieza a parecer mucho más al grupo definitivo que encarará la Copa del Mundo.

Hoy, dentro del grupo de futbolistas que militan fuera de México, hay seis nombres que llegaron primero para demostrar a Aguirre su compromiso: Guillermo Ochoa, Edson Álvarez, César Montes, Jorge Sánchez, Luis Chávez y Mateo Chávez. Son la base internacional sobre la que el técnico pretende construir experiencia, jerarquía y estabilidad competitiva.

Los que llegarán en los próximos días terminarán de completar el panorama. Johan Vázquez, Santiago Giménez y Raúl Jiménez se incorporarán en las próximas horas tras terminar sus compromisos con sus clubes europeos. La idea del cuerpo técnico es tener plantel completo para el segundo ensayo frente a Australia, en Pasadena.

Ahí, probablemente por primera vez, Aguirre podrá mirar de frente al equipo que tiene en mente para el Mundial. Ya no un grupo en construcción, sino una Selección mucho más cercana a la versión definitiva que buscará cargar con la presión —y el privilegio— de jugar una Copa del Mundo en casa.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.