Ganar no basta para ascender: qué permite realmente la FIFA

A los Leones Negros les exigieron embutacar el Estadio Jalisco, los Mineros destinaron decenas de millones de pesos en infraestructura deportiva y el Cancún FC también metió dinero a su estadio.
"Te exigen invertir en una infraestructura física, tienes que tener canchas de entrenamiento, fuerzas básicas, un estadio en óptimas condiciones, pero no hay ningún incentivo para ascender. Vas a invertir un montón, pero luego no hay manera de subir. Entonces, ¿para qué inviertes?", explicó Alberto Castellanos, presidente de los Leones Negros, a Sports Illustrated México.
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Esas exigencias no son un invento mexicano ni contradicen a la FIFA. El artículo 11 del Reglamento de Aplicación de los Estatutos de la FIFA es la norma de su marco jurídico que regula específicamente el principio de ascenso y descenso, y la misma que ha interpretado el TAS en casos sobre Estados Unidos y México. Establece que el derecho de un club a participar en un campeonato nacional debe depender principalmente del mérito deportivo.
La misma norma permite que, además del mérito deportivo, se exijan requisitos de licenciamiento en aspectos deportivos, de infraestructura, administrativos, jurídicos y financieros. En pocas palabras, una certificación.
¿Qué significa mérito deportivo para la FIFA?
Que el resultado en la cancha esté en el centro, no que sea lo único. Un club puede ganarse en el terreno de juego el derecho deportivo y aun así quedar sujeto a condiciones adicionales para participar en la categoría superior.
México operaba así antes de la suspensión de 2020. Cuando el TAS revisó aquella decisión, señaló que el sistema mexicano no dependía en exclusiva del resultado deportivo: contemplaba también capacidad, infraestructura y estabilidad económica.
Había además controles financieros separados de la cancha. El reglamento de la Liga de Expansión 2025-26 obligaba a los clubes a cumplir con el Control Económico y a entregar información financiera y no financiera. También exigía una póliza de fianza, carta de crédito o garantía líquida por 500,000 dólares para respaldar su operación administrativa y deportiva.
La FMF conservó esa lógica para el ascenso. En 2023 fijó que para reactivarlo debía haber al menos cuatro clubes certificados al comienzo de una temporada y que el equipo con derecho deportivo tendría que cumplir las condiciones establecidas. Nunca subió nadie por esa vía.
Los clubes no pedían eliminar los filtros
Castellanos aseguró que, cuando ese periodo estaba por terminar, la conversación con la FMF seguía siendo cómo certificar, no cómo eliminar la certificación.
"En diciembre nos dicen en la asamblea: 'Necesitamos hacer una mesa y reunirnos para ver cómo van a ser, qué propuesta tienen ustedes para el tema de la certificación'", relató. Las reuniones continuaron durante enero, febrero, marzo y abril.
Según el presidente de los Leones Negros, una de las propuestas era separar los requisitos necesarios para competir en la Liga de Expansión de aquellos que debía cumplir un club para ascender a la Liga MX.
Los equipos discutieron mejoras a las canchas, iluminación, vestidores, seguridad y estadios. Para participar en Expansión proponían un mínimo de 5,000 butacas y, para aspirar a Liga MX, 10,000.
"Todo eso lo trabajamos durante meses", sostuvo Castellanos.
La discusión, entonces, no era si debía haber filtros, sino cuáles correspondían a cada nivel.
¿Hasta dónde llega la certificación?
Certificar por sí solo no choca con el principio de mérito deportivo. La norma internacional permite que otros criterios acompañen a la clasificación obtenida en la cancha. México ya combinaba ambos elementos: el derecho deportivo no bastaba sin cumplir los requisitos correspondientes.
Lo que cambió no es esa arquitectura. La pregunta no es qué estadio, qué finanzas o qué estructura debe tener un campeón antes de llegar a Primera División, sino qué sentido tiene que cumplir cuando al final del proceso no existe una vía deportiva para subir.
Castellanos la formuló en tres palabras: para qué inviertes.
