Infantino defiende los precios del Mundial y se rinde ante el Azteca: “Es una catedral del futbol”

A unas horas de que ruede el balón en la Copa del Mundo 2026, Gianni Infantino salió al paso de las críticas por el elevado costo de los boletos y defendió la estrategia comercial de la FIFA al asegurar que los precios están en línea con los grandes espectáculos deportivos de Norteamérica.
“Si estamos haciendo algo mal, entonces todos en Norteamérica están haciendo algo mal”, afirmó el presidente de la FIFA durante una conferencia de prensa realizada en el Estadio Azteca, escenario de la inauguración del torneo.
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La venta de entradas ha generado controversia desde hace meses. Mientras algunos boletos para partidos de fase de grupos comenzaron alrededor de los 140 dólares, las localidades para la final del 19 de julio en Nueva Jersey llegaron a superar los 30 mil dólares en el mercado dinámico de venta.
El dirigente explicó que el precio promedio de las entradas se mantiene por debajo de los 500 dólares y sostuvo que las cifras son comparables con las que se observan en otros grandes eventos deportivos de Estados Unidos durante sus fases finales.
Como ejemplo mencionó las Finales de la NBA entre los Knicks de Nueva York y los Spurs de San Antonio, donde los precios oscilaron desde unos 500 dólares para los partidos en Texas hasta cerca de 10 mil dólares para uno de los encuentros disputados en Nueva York.
También recordó que los boletos para la Final de la Stanley Cup entre Las Vegas y Carolina superaron los 600 dólares en cada uno de los primeros encuentros de la serie.
Tras las críticas, la FIFA puso a disposición de las federaciones nacionales alrededor de 130 mil entradas a 60 dólares para aficionados habituales, una cifra reducida si se compara con los entre 6 y 7 millones de boletos que se espera vender durante el torneo y atribuyó los costos más elevados al mercado secundario de reventa, un espacio que, dijo, escapa al control de la FIFA.
“Estamos muy tranquilos con esto porque, antes de empezar a vender 6.5 o 7 millones de entradas, revisamos todo con los mejores abogados. Estamos abiertos a cualquier investigación”, señaló.
El dirigente también minimizó las pesquisas iniciadas por fiscales generales en California, Nueva Jersey, Nueva York y Texas sobre los mecanismos de venta implementados para el Mundial.
Infantino se rinde ante el Estadio Azteca
Más allá de la polémica económica, Infantino aprovechó el escenario para destacar el simbolismo de México dentro de la historia de la Copa del Mundo.
Frente al renovado Estadio Azteca, recordó algunos de los momentos más emblemáticos que se han vivido en el inmueble desde los Mundiales de 1970 y 1986.
“Es un estadio especial. Es donde Pelé y Maradona ganaron la Copa del Mundo, donde se jugó el Partido del Siglo, donde Manuel Negrete marcó ese gol increíble. Es el único estadio que tendrá tres inauguraciones. Es una catedral del futbol”, afirmó.
El dirigente describió al inmueble como “un lugar bendecido por los dioses del futbol” y subrayó el papel histórico de México, que se convirtió en el primer país en albergar tres ediciones mundialistas tras organizar las de 1970 y 1986.
Infantino también dedicó palabras de agradecimiento a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, así como a las autoridades federales, estatales y locales que participaron en la organización del torneo.
“Quisiera agradecer a la presidenta Claudia Sheinbaum, todo su gobierno, la administración, gobernadores, alcaldes y toda la gente de México que nos hace vivir en su casa este Mundial tan espectacular”, expresó.
El presidente de la FIFA extendió el reconocimiento a Estados Unidos y Canadá, los otros dos países anfitriones, y destacó la magnitud de una competencia que reunirá a 48 selecciones y romperá récords con 104 partidos.
Durante la conferencia también abordó uno de los temas más sensibles del torneo: la presencia de Irán en medio de las tensiones geopolíticas que involucran a ese país, Estados Unidos e Israel.
Otro de los asuntos que abordó fue la negativa de ingreso a Estados Unidos del árbitro somalí Omar Artan. El presidente de la FIFA calificó la situación como “desafortunada”, pero dejó claro que el organismo carece de autoridad para obligar a un gobierno a permitir la entrada de una persona a su territorio.
“Deberían relajarse un poco”, dijo al referirse a las críticas recibidas. “Siempre intentamos que la situación sea lo más positiva posible y encontrar soluciones. Algunas veces lo logramos y otras no”. Luego lanzó una frase que resumió su postura. “No somos los reyes del mundo”. Y añadió: “No vivimos en la Luna, vivimos en el planeta Tierra”.
Infantino consideró que la participación de la selección iraní representa una muestra del poder integrador del futbol: “No sé quién más podría haber garantizado que, en estas circunstancias que escapan a nuestro control, Irán pudiera estar aquí. Es algo muy positivo”.
El dirigente añadió que el deporte ofrece una oportunidad para que jugadores y aficionados encuentren un espacio de convivencia por encima de los conflictos internacionales.
“Me alegra que, al menos por un momento, puedan dejar de lado la realidad que les toca vivir y concentrarse en el futbol, en el partido y en esta Copa del Mundo”.
Con el silbatazo inicial a la vuelta de la esquina, Infantino aseguró que el Mundial 2026 está preparado para romper récords de asistencia, audiencia y participación global, además de proyectar un mensaje de unidad en un contexto internacional marcado por divisiones y conflictos.
“Esta Copa Mundial está batiendo récords”, concluyó. “Y apenas está por comenzar”.
