Javier Aguirre: de los fracasos en Octavos a la gloria del debut en los Mundiales

Durante años, cada vez que Javier Aguirre aparecía en una Copa del Mundo, la historia terminaba igual. En 2002 llevó a México al primer lugar de su grupo, por encima de Italia. En 2010 derrotó a Francia y avanzó de nuevo a Octavos de Final.
Fueron dos equipos competitivos, respetables, capaces de entusiasmar a un país entero. Pero cuando llegó la hora decisiva, cuando apareció el partido que define cómo se recuerdan los Mundiales, ambos caminos se rompieron. Primero ante Estados Unidos. Después ante Argentina.
Por eso la tarde del 11 de junio de 2026 tuvo algo distinto. No porque resolviera las deudas pendientes de Aguirre. Esas todavía esperan más adelante en el torneo. Sino porque le regaló algo que nunca había tenido: una victoria inaugural.
México derrotó 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México y rompió una maldición que sobrevivió durante casi un siglo. El Tri ganó por primera vez un partido inaugural de una Copa del Mundo. Y quien estaba sentado en el banquillo era el mismo hombre que dieciséis años antes había vivido una inauguración mundialista muy diferente.
La coincidencia parece escrita por alguien obsesionado con los detalles. El 11 de junio de 2010, en Johannesburgo, Aguirre dirigió a México contra Sudáfrica en el partido que abrió aquel Mundial. Siphiwe Tshabalala adelantó a los locales con uno de los goles más famosos de la historia de los Mundiales. Rafael Márquez empató cerca del final. El 1-1 evitó una derrota, pero dejó una sensación amarga. México había llegado para ganar y terminó conformándose.
Aquel Mundial acabaría semanas después en Johannesburgo, cuando Argentina eliminó al Tri por 3-1 en Octavos de Final. Otra vez el mismo techo. Otra vez la misma puerta cerrada.
Dieciséis años después, el calendario le devolvió a Aguirre exactamente el mismo rival y exactamente la misma fecha.
Sudáfrica. 11 de junio. Partido inaugural. Solo faltaba cambiar el resultado. Aguirre llegó a esta Copa del Mundo convertido en una figura que atraviesa generaciones enteras del futbol mexicano. Jugó el Mundial de 1986 en casa. Fue auxiliar técnico en 1994. Dirigió en 2002. Dirigió en 2010. Y ahora volvió para 2026.
Cuarenta años de Mundiales. Cuarenta años de la misma historia. Y, sin embargo, México nunca había ganado un partido inaugural.
Desde aquella derrota 4-1 contra Francia en Uruguay 1930 —el primer partido de la historia de los Mundiales— hasta el empate frente a Sudáfrica en 2010, el Tri había disputado siete inauguraciones sin una sola victoria. Generaciones enteras desfilaron por esa estadística. Ninguna pudo borrarla. Le tocó hacerlo al Vasco.
Quizá por eso sus palabras en los días previos sonaban diferentes. "Soy un afortunado de la vida", dijo. "Viene lo mejor que me va a pasar en mi carrera como entrenador".
No hablaba como alguien obsesionado con el pasado. Hablaba como alguien consciente de que estaba viviendo una última oportunidad. Y el Mundial le respondió rápido.
Al minuto nueve, Julián Quiñones aprovechó un error defensivo para marcar el primer gol del torneo. Más tarde, Raúl Jiménez amplió la ventaja. Mientras el estadio celebraba, Aguirre permanecía en la zona técnica observando una escena que parecía unir varias versiones de sí mismo.
El jugador de 1986. El técnico de 2002. El entrenador de 2010. El hombre de 67 años que dirigía en 2026. Todos coincidían en el mismo lugar.
Incluso Rafael Márquez formaba parte de la imagen. El capitán que salvó a México con su gol en Johannesburgo ahora estaba sentado junto a Aguirre como auxiliar técnico. El futbol suele construir historias exageradas, pero pocas tan precisas como esa.
El mismo rival. La misma fecha. El mismo entrenador. El mismo compañero de aventura.
Solo que esta vez no hubo empate. Hubo victoria.
Y quizá por eso el resultado significó más de lo que indican tres puntos en una tabla. Porque el gran desafío de Aguirre sigue. Los fantasmas de Estados Unidos en 2002 y Argentina en 2010 aparecerán hasta que México consiga romper la barrera de los Octavos de Final.
Pero el jueves por la noche, por primera vez en cuatro décadas de relación con los Mundiales, Javier Aguirre pudo mirar el marcador de un partido inaugural y encontrar algo que nunca había visto. Una victoria. Una pequeña conquista para la historia de México. Y una revancha que tardó dieciséis años en llegar.
Partidos de Aguirre en Mundiales como entrenador
Mundial 2002
- Fase de Grupos: México 1-0 Croacia
- Fase de Grupos: México 2-1 Ecuador
- Fase de Grupos: México 1-1 Italia
- Octavos de Final: México 0-2 Estados Unidos
Mundial 2010
- Fase de Grupos: México 1-1 Sudáfrica (Partido Inaugural)
- Fase de Grupos: México 2-0 Francia
- Fase de Grupos: México 0-1 Uruguay
- Octavos de Final: México 1-3 Argentina
Mundial 2026
- Fase de Grupos: México 2 - 0 Sudáfrica (Partido Inaugural)
