Layún respalda la concentración larga de Aguirre: “Es tiempo ganado rumbo al Mundial”

El exseleccionado recordó cómo la preparación previa a Brasil 2014 construyó automatismos en el Tri, defendió que Javier Aguirre trabaje desde ahora con los jugadores de Liga MX y aseguró que México suele competir mejor cuando llega al Mundial como "underdog".
Miguel Layún, en el Mundial Rusia 2018
Miguel Layún, en el Mundial Rusia 2018 / Getty Images | Clive Rose

La concentración larga de la selección mexicana rumbo al Mundial 2026 todavía no comienza por completo y ya provocó tensiones entre clubes, excepciones para Toluca y reclamos de Chivas. Miguel Layún, sin embargo, la mira desde otro ángulo: como una ventaja competitiva que México normalmente no tiene.

El ex seleccionado nacional, mundialista en Brasil 2014 y Rusia 2018, entiende el valor de llegar semanas antes al Centro de Alto Rendimiento porque ya vivió un proceso parecido con Miguel Herrera en la cita brasileña. Por eso cree que Javier Aguirre sí puede sacar provecho real de estos días extra de trabajo.

“Siempre es tiempo ganado. Cuando hablamos de la preparación de una Copa del Mundo, todos los jugadores tienen cosas que mejorar y mientras más tiempo tengan para trabajarlo, mejor”, explicó Layún a Sports Illustrated México.

México arrancó el 6 de mayo la preparación mundialista con una base de 12 futbolistas de Liga MX, mientras espera la incorporación gradual de los europeos. No es una concentración comparable con la de 1986, cuando el Tri prácticamente convivió durante un año, pero sí un intento de construir continuidad en apenas 36 días.

Para Layún, ahí aparece una ventaja importante para Aguirre: empezar antes el trabajo colectivo y adelantar conceptos tácticos que normalmente una selección apenas alcanza a tocar en una fecha FIFA.

“El hecho de que lleguen los chicos que están en Liga MX le permitirá a Javier Aguirre trabajar por anticipado y podrá pulir cosas que seguramente va a necesitar a lo largo de la Copa del Mundo”, señaló.

La idea inevitablemente lo lleva de regreso a Brasil 2014. México llegó a aquella Copa del Mundo después de una eliminatoria caótica, pero terminó por construir una de sus versiones más competitivas gracias a semanas de convivencia y entrenamiento bajo el mando del "Piojo" Herrera.

Layún recuerda especialmente cómo el equipo terminó por mecanizar movimientos hasta jugar casi de memoria.

“Me acuerdo mucho en el Mundial de Brasil. De repente jugábamos un poco hasta sin ver. Teníamos tantos automatismos trabajados que cuando ya sabías que te estaban presionando, tu cabeza reaccionaba sola porque ya lo habías hecho muchas veces antes”, recordó.

El exjugador del Porto y Sevilla consideró que ese tipo de preparación reduce el tiempo de reacción en partidos de máxima presión. No se trata solo de correr más o llegar físicamente mejor, sino de interpretar antes cada jugada y resolver bajo tensión.

“Habíamos trabajado incluso movimientos sin delanteros para entender espacios y salidas. Eso te da tranquilidad porque sabes exactamente qué hacer”, añadió.

Layún cree que ahí también existe una diferencia cultural entre el futbol mexicano y el europeo. Según su análisis, en México todavía se entienden las posiciones de manera rígida, mientras que el balompié moderno exige jugadores capaces de adaptarse constantemente a los distintos momentos de cada partido.

Por eso considera que los automatismos colectivos tienen todavía más valor en torneos cortos como un Mundial y por eso la importancia de la concentración de ahora.

“Muchas veces sentimos que el delantero solo es delantero o que el extremo solo es extremo y no entendemos que puedes hacer coberturas o cambiar funciones dependiendo cómo quedó parado el equipo”, explicó.

En medio de las dudas que todavía rodean al proceso de Aguirre, Layún también encuentra un escenario que históricamente le ha funcionado a México: llegar sin la presión de ser favorito.

El antiguo jugador del América considera que el tricolor suele competir mejor cuando asume el papel de desfavorecido (underdog) y convierte la intensidad en su principal herramienta competitiva.

“Yo creo que nos va a ir bien, mejor de lo que pensamos. Sinceramente llegamos como un underdog y creo que México sabe jugar ese rol. Históricamente, donde más cómodo se siente es ahí”.

Layún tampoco describe al actual Tri desde el talento individual. Su lectura apunta más hacia la identidad competitiva que Aguirre intenta construir desde ahora, incluso antes de tener al plantel completo.

Para él, la selección mexicana no puede competir desde el virtuosismo técnico contra las grandes potencias, pero sí desde el orden colectivo y la capacidad de sostener partidos incómodos.

“Me gusta la identidad que le da Javier Aguirre. Si algo necesita transmitir la selección mexicana es esa garra y esa capacidad de competir contra quien sea”, dijo.

Entre los conflictos con los clubes y una preparación mucho más corta que la de otras generaciones, Layún ve como una ventaja el tiempo que México logró ganar antes del Mundial. Para él, más que formar una selección espectacular, la concentración larga puede ayudarle a Aguirre a construir un equipo más automático, competitivo y preparado para sostener partidos de máxima exigencia.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.