Los hombres coreanos que amenazan al Tri

La figura de Son Heung-min encabeza los reflectores, pero el rival que enfrentará México en Guadalajara tiene más armas de las que sugiere un solo nombre. Invicta en la eliminatoria y reforzada tras vencer a República Checa, Corea del Sur llega con una generación que combina talento, velocidad y algunas de las piezas más influyentes del futbol asiático.
Durante años, Son Heung-min ha sido el símbolo del futbol coreano. Sin embargo, la selección que enfrentará México en la segunda jornada del Mundial presume un grupo más profundo y equilibrado.
Durante años, Son Heung-min ha sido el símbolo del futbol coreano. Sin embargo, la selección que enfrentará México en la segunda jornada del Mundial presume un grupo más profundo y equilibrado. / Lars Baron/Getty Images

El jueves, cuando el reloj marque las 19:00 horas en Guadalajara, México tendrá enfrente una oportunidad que rara vez aparece en una Copa del Mundo. Después de romper una espera de 96 años con su primera victoria en un partido inaugural, el equipo de Javier Aguirre puede dejar prácticamente asegurado su boleto a los Octavos de Final con un segundo triunfo consecutivo.

El antecedente parece favorable. México nunca ha perdido contra Corea del Sur en una Copa del Mundo. Le ganó 3-1 en Francia 1998, remontó con un doblete de Luis Hernández, y volvió a imponerse 2-1 en Rusia 2018 con goles de Carlos Vela y Javier Hernández. Dos partidos, dos victorias, cinco goles anotados y sólo dos recibidos.

Pero los antecedentes pesan menos cuando el balón vuelve a rodar. La Corea del Sur que espera al Tri en el Estadio Akron no se parece demasiado a la que enfrentó hace ocho años. Llega invicta en la eliminatoria, ganó en su debut y presume una generación que muchos consideran la más completa desde aquella selección que alcanzó las semifinales en 2002, la mejor actuación de un país asiático en la historia del torneo.

Ese equipo sorprendió al mundo: eliminó a Italia en octavos de final, dejó fuera a España en cuartos y sólo Alemania pudo detenerlo en semifinales. Ninguna otra selección asiática ha llegado tan lejos.

Y Corea sigue encontrando la forma de incomodar a los grandes. En Rusia 2018 derrotó 2-0 a Alemania y contribuyó a la eliminación del entonces campeón del mundo. Cuatro años después venció 2-1 a Portugal para avanzar a los octavos de final en Qatar. Siete de sus ocho victorias históricas en Copas del Mundo han llegado precisamente contra selecciones europeas.

Su camino rumbo a 2026 también fue impecable. Fue la única selección asiática que completó la clasificación sin conocer la derrota, con 11 victorias y cinco empates.

La primera jornada del Mundial reforzó esa sensación. Mientras México vencía a Sudáfrica, Corea derrotó 2-1 a República Checa para instalarse junto al Tri en la cima del Grupo A. Por eso el duelo del jueves tiene aroma de partido decisivo.

La mayoría de los aficionados identifica a Corea a través de Son Heung-min. Es lógico. Durante más de una década ha sido el rostro del futbol asiático y el líder de una selección acostumbrada a competir en los escenarios más exigentes.

Sin embargo, quienes siguen de cerca al conjunto surcoreano advierten que el verdadero peligro está en la estructura que rodea a su capitán. El cerebro del equipo es Hwang In-beom. Desde el mediocampo organiza la salida, distribuye el juego y marca el ritmo de cada ataque. Algunos periodistas coreanos consideran incluso que su influencia en el funcionamiento colectivo es tan importante como la de Son.

"Si México logra impedir que reciba cómodo y limite sus pases, Corea tendrá muchos problemas", explicó Kim Hwayoung, reportera de KBS.

A su lado aparece Lee Kang-in, futbolista del Paris Saint-Germain y probablemente el jugador más creativo del plantel. Su capacidad para romper líneas, conducir entre espacios reducidos y generar oportunidades lo convierte en una de las principales amenazas para cualquier defensa.

En el triunfo sobre República Checa fue uno de los hombres más peligrosos del partido.

"Creó muchísimas oportunidades para sus compañeros y puede tener un papel muy importante contra México", señaló Song Choi, reportera de la agencia Yonhap.

El ataque se completa con Oh Hyeon-gyu, delantero del Beşiktaş, quien marcó en el debut pese a llegar al encuentro con fiebre y dudas sobre su participación. Ingresó de cambio y necesitó apenas unos minutos para encontrar el gol.

Y por supuesto está Son. Aunque ya no carga solo con el peso de la selección, sigue como el futbolista capaz de cambiar un partido con una acción individual. Su experiencia, movilidad y capacidad para aparecer en distintas zonas del campo obligarán a México a mantenerse atento durante los noventa minutos.

El reto para el Tri será encontrar el equilibrio entre la intensidad que mostró frente a Sudáfrica y la paciencia necesaria para enfrentar a un rival que se siente cómodo cuando encuentra espacios.

Del lado mexicano también existe una historia que respalda la ilusión. El triunfo sobre Sudáfrica representó la victoria número 18 de México en 61 partidos disputados en Copas del Mundo. Más importante aún, mantuvo viva una tendencia que ha acompañado al equipo cada vez que organiza un Mundial.

México nunca ha quedado fuera en la primera ronda de un Mundial celebrado en casa.

Ocurrió en 1970 y volvió a suceder en 1986, los dos torneos anteriores disputados en territorio mexicano. En ambos alcanzó los cuartos de final, la mejor actuación de su historia.

Esa memoria colectiva ayuda a explicar el optimismo que rodea hoy a la selección.

Sin embargo, también existe una lección más reciente. Después de alcanzar siete veces consecutivas los octavos de final entre 1994 y 2018, el Tri quedó eliminado en la fase de grupos de Qatar 2022. Fue su peor actuación mundialista en más de cuatro décadas.

Por eso la victoria sobre Sudáfrica significó mucho más que tres puntos. Fue el primer paso de una nueva oportunidad. Ahora llega el segundo capítulo.

México y Corea son los dos equipos que comenzaron con victoria en el Grupo A. Ambos saben que un segundo triunfo los dejaría con un pie en los octavos de final y muy cerca del liderato.

La historia favorece al Tri. El contexto también juega de su lado: será local, conoce las condiciones y tendrá un estadio lleno a su favor. Pero Corea llega con argumentos suficientes para desafiar cualquier pronóstico.

Eso es lo que está en juego el jueves por la noche en Guadalajara: un lugar en los octavos de final, el control del Grupo A y la posibilidad de confirmar si este Mundial puede convertirse en algo más que un buen comienzo para México.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.