Las manos que reconstruyen el Estadio Ciudad de México

Es una tarde lluviosa afuera del Estadio Ciudad de México. La cuenta regresiva marca 6 días para la reapertura del mítico inmueble —el próximo 28 de marzo— el único que albergará por tercera ocasión una Copa Mundial de futbol.
Hoy luce un copete rojo. Las letras que lo identificaban antes como Estadio Azteca fueron retiradas y reemplazadas por nuevas. En espera de ser renombrado en su totalidad.
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Un grupo de trabajadores descarga material cerca de la puerta principal. Su labor consiste en instalar puertas de cristal y aluminio destinadas a los palcos del estadio. Hace medio año su empresa competía por obtener el contrato completo.
Daniel ha trabajado en obras para colocar estructuras de seguridad, materiales resistentes y vidrios antibalas como en cárceles y en otras obras como hospitales y juzgados, pero la remodelación del Estadio Ciudad de México es su primer proyecto en un recinto deportivo.
Desde dentro del Coloso miró los cambios en este tiempo: la adición de butacas, el reforzamiento del campo, la colocación del pasto, la demolición de estructuras antiguas, la preparación para pantallas gigantes y los palcos en obra. Es una segunda vida al estadio.
"Hay que dar una buena impresión del país. Me imagino el Mundial como algo impresionante, nosotros nos esmeramos por hacer bien nuestro trabajo".
- Daniel, trabajador
Del último Mundial de futbol en México 86 recuerda la famosa canción de La Chiquitibum.
Dentro del estadio hay gran diversidad de oficios: albañiles, electricistas, colocadores de interiores, proveedores de cancelería de vidrio y aluminio y personal de limpieza.
A través de su trabajo, Fausto valora ser parte de la historia de la próxima Copa del Mundo. Él es uno de los héroes anónimos que han levantado el complejo.
A pesar de no ser un gran aficionado al futbol, le gustaría asistir a un partido del Mundial, sin embargo, no cree que se le presente esa oportunidad.
Los boletos para la inauguración, que se celebrará el 11 de junio en el Estadio Ciudad de México van de 370 dólares (6 mil 531 pesos) en CAT4 hasta mil 825 dólares (32 mil 216 pesos) en CAT1.
Fausto ha trabajado en otras remodelaciones, como el Estadio Nemesio Diez en Toluca, donde se encargó de renovar cabinas y barandales de acero. Dice que ahí los trabajadores podían pisar el césped y aquí está prohibido debido a la alta inversión.
"Siento que he sido parte de la historia del Azteca, como si hubiera puesto una piedrita".
- Fausto, trabajador
La obra de El Sol Rojo, que está dentro de la explanada, está cercada. Ha cambiado la renovación estética de la zona, los trabajadores están terminando de reforzar y pintar los puentes. La estructura de arriba del estadio luce en color rojo y se están colocando las nuevas letras para ser rebautizado.
El América contra Cruz Azul fue el último partido que ahí se disputó, el 26 de mayo 2024, antes de la remodelación del Coloso de Santa Úrsula. Y será el México contra Portugal de Cristiano Rolando, el 28 de marzo, el que marque su reapertura.
El equipo de trabajo de obra se siente parte del estadio ––de su historia–– aunque no sea para jugar.
