Oficial: LA Galaxy ficha a préstamo a Chucky Lozano como Jugador Designado hasta diciembre

Después de diez meses de entrenamientos en soledad y de una ausencia forzada en el Mundial con México, el delantero encuentra una segunda oportunidad con la camiseta que menos imaginó vestir.
Chucky cambia de bando: de villano en San Diego a arma de LA Galaxy
Chucky cambia de bando: de villano en San Diego a arma de LA Galaxy / Galaxy

El balón obedece incluso sin público. En una cancha vacía de San Diego, sin gradas, sin compañeros, sin silbatazo de árbitro, Hirving Lozano golpea el balón y corre detrás de su propio pase. Nadie grita "¡Chucky!". Nadie más pisa el césped. Solo un teléfono graba la escena para las redes, como una prueba de vida enviada desde el destierro. Así pasó los últimos meses el mejor fichaje en la corta historia de San Diego FC: solo, ignorado, convertido en fantasma de su propio club.

Aquel hombre que entrena sin testigos poco se parece al que Pachuca vio debutar como delantero letal: cuarenta y tres goles entre 2014 y 2017, un título de Liga MX antes de los veinte años. Tampoco al que llegó a Holanda y ganó la Eredivisie en su primera temporada con el PSV. Ni al que cruzó después a Nápoles y, en la campaña 2022-23, se volvió el primer mexicano en la historia capaz de levantar el Scudetto italiano.

San Diego lo quiso como bandera. En junio de 2024, la franquicia de expansión lo firmó como su primer Jugador Designado, la pieza central de un proyecto sin pasado propio todavía. Lozano llegó como símbolo: el nombre que debía darle identidad a un estadio recién construido, el rostro capaz de convocar una hinchada desde cero.

Por un año, la apuesta rindió frutos. Sus goles y asistencias sostuvieron a un equipo debutante, y las tribunas repitieron su apodo al ritmo de un himno de rock prestado.

Octubre de 2025 cambió el rumbo. Una sustitución derivó en un cruce de gritos con el entrenador Mikey Varas, del enojo nació el silencio. Lozano jugó por última vez en noviembre; después, meses fuera de las convocatorias, incluso cuando San Diego alcanzó la final de la Conferencia Oeste con números de récord para un equipo de expansión: 63 puntos, 19 victorias, primer lugar del Oeste.

Meses después, el propio director deportivo del club, Tyler Heaps, confirmó en público lo que ya era evidente puertas adentro: el mexicano había dejado de figurar en los planes deportivos de la institución.

El costo se pagó también con la selección. A los treinta y un años, con dos Copas del Mundo en el cuerpo —Rusia 2018, Catar 2022—, Lozano se quedó sin la tercera, justo la que México organizó en casa. La inactividad lo borró de la lista de convocables del Tricolor meses antes del torneo que todo futbolista mexicano sueña con jugar frente a su propia gente.

La salida llegó por la puerta menos pensada. LA Galaxy, el rival de siempre —el mismo equipo al que San Diego derrotó en el primer partido de su historia— extendió la mano. El comunicado no dejó dudas: adquisición a préstamo, condición de Jugador Designado hasta diciembre de 2026, con una opción de compra permanente ya escrita en el contrato.

Los Ángeles necesita nombres de peso: campeón de la MLS Cup en 2024, el club se quedó fuera de playoffs al año siguiente, penúltimo del Oeste. Lozano, cuarto salario más alto de la liga entera, cambia de camiseta sin abandonar California: el territorio no cambia, pero el escudo sí.

La cancha vacía de San Diego queda atrás. El balón que Lozano golpeaba sin testigos tendrá pronto un rival enfrente, un marcador en el tablero, una grada llena. El destierro termina donde siempre empieza el fútbol: una cancha. Esta vez, alguien mirará.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.