Rafa Márquez: el futbolista que aprendió a ser entrenador

Antes de dirigir a México, Rafa Márquez pasó más de dos décadas aprendiendo a leer el futbol desde dentro de la cancha. La Volpe le enseñó la estructura; Rijkaard, a interpretar los espacios; Guardiola, a entender la pelota como una forma de dominar; Aguirre, a manejar un vestidor. Ahora, todas esas voces llegan con él al banquillo. El reto será convertirlas en una sola: la suya.
Durante años, Rafa Márquez estuvo dentro de la cancha intentando anticipar la siguiente jugada. Hoy tendrá que hacerlo desde la banda.
Durante años, Rafa Márquez estuvo dentro de la cancha intentando anticipar la siguiente jugada. Hoy tendrá que hacerlo desde la banda. / Hector Vivas/Getty Images

Mucho antes de pensar como entrenador, Rafa Márquez aprendió a mirar. Lo hizo desde el centro de una cancha, con el juego delante de él y los rivales acercándose por todos lados. Primero en Atlas, cuando todavía era un muchacho que comenzaba a hacerse un nombre. Después en Francia, en España, en Estados Unidos, en Italia. En los Mundiales. En las noches de Champions. En vestidores donde convivió con algunos de los mejores futbolistas de su generación.

Antes de sentarse en el banquillo, Rafa Márquez pasó más de dos décadas dentro de la cancha, en los vestidores, junto a entrenadores que dejaron en él una forma distinta de entender el juego. Ahora todas esas voces llegan con él.

La de Ricardo La Volpe, cuando era un joven de Atlas y empezaba a descubrir que un defensor podía pensar el partido antes de jugarlo. La de Frank Rijkaard, cuando Barcelona lo convirtió en un futbolista capaz de moverse entre la defensa y el mediocampo. La de Pep Guardiola, cuando Márquez vivió desde dentro el nacimiento de un equipo que convirtió la posesión, la presión y el espacio en una forma de dominar los partidos.

Y también la de Javier Aguirre. Quizá esa sea la influencia más reciente y la que más se parece al lugar que ahora ocupa. Aguirre primero fue su entrenador; después, su jefe. Márquez dejó de escucharlo desde una cancha y comenzó a hacerlo desde un asiento del cuerpo técnico. Aprendió otra parte del oficio: preparar un partido, administrar un grupo, convivir con la presión, explicar una decisión y entender que un entrenador no trabaja solamente con futbolistas, sino con personas.

Márquez llega a su presentación con esa mezcla. No llega como un técnico formado únicamente en una escuela. Llega como un futbolista que pasó por varias.

La Volpe le dejó la obsesión por la estructura. Rijkaard, la capacidad para interpretar posiciones. Guardiola, el valor de la pelota, los espacios y la presión. Aguirre, el lado humano y competitivo del puesto.

Después vino su propia prueba. En Barcelona Atlètic tuvo que aprender a transformar aquello que había vivido en instrucciones para otros. Ya no bastaba con saber dónde debía aparecer un central: tenía que conseguir que otro jugador lo entendiera. Ya no podía corregir una jugada con los pies: debía hacerlo con una voz, una pizarra o una decisión.

En dos temporadas condujo al filial del Barcelona a la fase final de ascenso y, en la segunda, hasta la final. Dirigió 82 partidos oficiales, con 40 victorias, 21 empates y 21 derrotas.

Fue ahí donde empezó a aparecer algo más importante que los resultados: su propia idea.

Rafa Márquez no puede ser Guardiola. Tampoco La Volpe, Rijkaard o Aguirre. Puede tomar de cada uno una herramienta, una mirada, una manera de entender el juego. Pero ahora tiene que hacer algo más difícil: convertir todo lo aprendido en una identidad propia.

El hombre que llega al banquillo no es un entrenador improvisado. Es el resultado de una carrera que comenzó en Atlas, pasó por Mónaco, Barcelona, Nueva York, León y Verona, atravesó cinco Mundiales y terminó llevándolo de regreso a la Selección Mexicana: primero como jugador, después como auxiliar y ahora como técnico.

Durante años, Márquez aprendió a leer el futbol desde la cancha. Ahora tendrá que hacerlo desde la banda. No será el primero de aquella generación que cambia los tachones por la pizarra. En Mónaco y Barcelona compartió vestidor con futbolistas que también encontraron en los banquillos una segunda vida: Marcelo Gallardo, Xavi Hernández, Luis Enrique, Phillip Cocu, Giovanni van Bronckhorst, Thiago Motta, Mark van Bommel, Thierry Henry y Gabriel Milito.

Ellos también hicieron ese recorrido: dejaron de ejecutar las ideas de otros para comenzar a construir las propias. Márquez llega a este día con todo lo que ha sido. Está aquel joven de Atlas que aprendió de La Volpe; el central de Mónaco que descubrió Europa; el futbolista de Barcelona que pasó por Rijkaard y Guardiola; el capitán que cargó con México durante cinco Mundiales; el entrenador que se formó en Barcelona Atlètic; y el auxiliar que acompañó a Aguirre. 

Todos están ahí. Pero ninguno puede dirigir por él. Una carrera como la de Márquez puede darle herramientas, referencias y memoria. Puede enseñarle dónde mirar, qué preguntar y qué corregir. Puede darle una idea de lo que significa competir al máximo nivel. Pero no puede darle las respuestas. Esas tendrá que encontrarlas él.

Durante años, Rafa Márquez fue el hombre que veía venir la jugada desde dentro de la cancha. Ahora estará afuera. Con un grupo de futbolistas delante. Con México detrás. Con la experiencia de todos los entrenadores que tuvo y de todos los compañeros que compartieron con él el vestidor.

Todo ese futbol aprendido tendrá que convertirse en una sola voz. La suya. Y cuando Rafa Márquez se presente como entrenador de la Selección Mexicana, no aparecerá simplemente un nuevo técnico. Aparecerá el futbolista que se convirtió en entrenador.

El hombre que durante años aprendió de los mejores tendrá, por fin, la oportunidad de demostrar qué hizo con todo aquello que aprendió. Y, sobre todo, qué clase de entrenador quiere ser y hasta dónde puede llevar a México.

Los técnicos de Rafa Márquez

Atlas

  • Efraín Flores
  • Jorge Correa
  • Ricardo La Volpe

AS Mónaco

  • Claude Puel
  • Didier Deschamps

Barcelona

  • Frank Rijkaard
  • Pep Guardiola

New York Red Bulls

  • Hans Backe
  • Mike Petke

León

  • Gustavo Matosas

Hellas Verona

  • Andrea Mandorlini

Selección Mexicana

  • Bora Milutinović
  • Manuel Lapuente
  • Enrique Meza
  • Javier Aguirre
  • Ricardo La Volpe
  • Hugo Sánchez
  • Sven-Göran Eriksson
  • Efraín Flores
  • José Manuel de la Torre
  • Víctor Manuel Vucetich
  • Miguel Herrera
  • Ricardo Ferretti
  • Juan Carlos Osorio

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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.