Raúl Jiménez y Jorge Campos, entre la élite mundial del futbol

El portero de los uniformes imposibles y el delantero que volvió con el cráneo reconstruido, ahí, en la misma campaña que Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé y Ronaldinho. Nike reunió a la élite del futbol mundial para este verano y México tiene dos nombres en esa lista.
Raúl es uno de los iconos que sale en el comercial para recrear el lado del futbol que se había olvidado.
Raúl es uno de los iconos que sale en el comercial para recrear el lado del futbol que se había olvidado. / Cortesía Nike

Había un tiempo en que el comercial de Nike era el acontecimiento. No el partido. El comercial. Se grababa en VHS. Se comentaba en el recreo. Se veía una vez en televisión abierta y después se describía de memoria durante semanas, porque no había otra forma de volver a verlo. 

En ese tiempo, antes del streaming y del algoritmo, Nike construyó algo que ninguna marca había logrado antes: hacer que un anuncio se sintiera como futbol de verdad. Y en ese futbol de verdad, hay una imagen en el nuevo universo de Nike que vale más que cualquier eslogan: Jorge Campos, con ese uniforme que parecía un accidente de tintorería, comparte el mismo espacio que Raúl Jiménez. Dos generaciones del futbol mexicano. Dos hombres que, por razones distintas y en épocas distintas, decidieron no seguir el libreto.

El primero que rompió

Cuando Camilo Andrade, Global Vice President & General Manager Soccer de Nike, explica la lógica detrás de la campaña, recurre a Campos de manera espontánea y directa: "Jorge Campos rompió el guión de primero. Por eso fue parte de The Wall y de todos esos famosos ads", explica en entrevista para Sports Illustrated.

No es exageración. En 1994, el arquero michoacano era una anomalía en un deporte que todavía se tomaba muy en serio a sí mismo. Salía a presionar en campo contrario. Marcaba goles. Y usaba uniformes que ninguna federación hubiera aprobado si él no los hubiera confeccionado con sus propias manos. Nike no lo convirtió en ícono: reconoció que ya lo era.

Campos no encajaba en el perfil del portero clásico. Encajaba perfecto en el futbol que Nike quería vender: instintivo, impredecible, sin manual de instrucciones.

El que heredó esa forma de jugar

Treinta años después, Raúl Jiménez llega al Rip the Script con una historia que ningún guionista habría escrito. En noviembre de 2020, un choque de cabezas en Molineux lo dejó con el cráneo fracturado. Los médicos hablaron de riesgo de vida. El futbol hablaba, discretamente, de retiro. Jiménez volvió. No como acto de valentía calculada, sino porque no sabía hacer otra cosa.

"Raúl Jiménez es un protagonista en romper el guión", dice Andrade. "El tipo de futbol que juega, la forma en que lo hace".

Hay algo en esa descripción que va más allá del estilo de juego. Jiménez es delantero de área en una época que celebra a los nueves falsos. Es un jugador que se sostiene en el trabajo físico, el remate y el sacrificio, en un futbol que romantiza la gambeta y el toque. Y aun así, o precisamente por eso, se convirtió en el capitán de una selección que llega a su propio Mundial. 

Varias estrellas del futbol mundial pelearán por ganar la Copa del Mundo.
Varias estrellas del futbol mundial pelearán por ganar la Copa del Mundo. / Cortesía Nike

Es el tercer goleador en la historia de la Selección Mexicana y se encuentra a ocho goles de ser el primero. Ahora con su cuarto Mundial, espera ser titular y anotar su primer gol en la máxima competición.

Andrade no habla de México como mercado. Habla de México como identidad dentro de la campaña. "La pasión que existe, la historia del futbol desde el Mundial del 86", enumera. Y en esa historia, Campos y Jiménez funcionan como dos extremos de un mismo arco narrativo: el jugador mexicano que no pide permiso para ser distinto.

Campos lo hizo con los colores de su portería y sus incursiones al ataque. Jiménez lo hace con la pura terquedad de seguir siendo él mismo después de que el futbol intentó doblegarlo de la manera más brutal posible.

Nike los pone juntos porque juntos cuentan algo que ningún copy podría resumir: en México, romper el guión no es rebeldía. Es tradición.

Los 90 de Nike: cuando el comercial era el partido

Antes de que existiera el scroll, antes del algoritmo y los reels de 15 segundos, había un momento específico durante el Mundial en que todos guardaban silencio. No era un gol. Era el nuevo comercial de Nike. 

Ahora, reúne a figuras como Cristiano Ronaldo, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Vini Jr., Ronaldinho. Además íconos como Eric Cantona, Ronaldinho, Zlatan Ibrahimović y Didier Drogba. Además de apariciones especiales de figuras deportivas y el entretenimiento como LeBron James, Travis Scott, Kim Kardashian, Ted Lasso, Kate Scott, Channing Tatum, Young Miko y Lisa.

Camilo Andrade, hoy Global Vice President & General Manager Soccer de la marca, lo dice sin rodeos: la campaña Rip the Script está construida para honrar ese tiempo. "Queríamos darle a cada persona, sin importar su edad, una razón para conectar", explica. Para los que vivieron los 90, esa razón viene con forma de recuerdo.

Rip the Script no es una campaña nueva, es la misma filosofía con treinta años más de historia encima. En los 90, Nike no tenía redes sociales. Tenía televisión y con eso bastaba. Los spots corrían en horario estelar, se grababan en VHS, se comentaban en el recreo. Good vs. Evil en 1996 —con Cantona, Figo, Romário y una legión de demonios en el estadio— era cultura popular antes de que se inventara el concepto de contenido viral.

Kylian Mbappé es uno de los personajes más importantes en la actualidad del balompié mundial.
Kylian Mbappé es uno de los personajes más importantes en la actualidad del balompié mundial. / Cortesía Nike

Ese futbol que Nike vendía no existía en los estadios de entonces. Era imaginario, estilizado, hiperbólico. Pero funcionaba porque tocaba algo real: la manera en que los niños jugaban en la calle, sin tácticas, sin entrenador, a pura intuición.

Andrade lo llama "futbol creativo, instintivo, atacante, impredecible". En los 90 era la promesa. Ahora, dice, es el recordatorio.

Rip the Script no es nostálgica por accidente. Tiene a Ronaldinho, que en 2002 convirtió un Mundial en una clase magistral de alegría. Tiene a Eric Cantona, el más literario de todos los delanteros. Tiene a Zlatan, que nunca necesitó guión porque él era más que eso. Y tiene a Jorge Campos, que treinta años después sigue siendo el argumento más sólido de que el fútbol mexicano también tuvo su momento de ruptura.

"Cada guiño es intencional", admite Andrade al cuestionarle sobre la Final que aparece ahí, Francia vs España, entre otros. "Le permitirá a mucha gente identificarlos y conectarlos. Y a otros, contarle esa historia a generaciones que no lo vivieron".

Eso, en el fondo, es lo que hacían los comerciales de Nike en los 90: no vendían tenis. Contaban quiénes éramos cuando jugábamos sin miedo. Rip the Script dice que todavía podemos ser eso. 

Nike no hizo Rip the Script para celebrar el pasado. Lo hizo para que los jóvenes de hoy tengan su propio recuerdo. El film central es solo el punto de entrada, la columna vertebral de un universo narrativo pensado para expandirse: tramas que se superponen, referencias escondidas, historias que el espectador descubre a su ritmo. La idea es que cada generación encuentre su propia puerta y que lo que está del otro lado valga la pena guardar.

Para eso, la selección de jugadores no fue arbitraria. Nike eligió a quienes podían representar algo más que un país o una camiseta: una forma de entender el juego. Cada uno es el catalizador de una comunidad, dice Andrade. La apuesta es que cualquier aficionado, en cualquier rincón, vea a uno de ellos y reconozca su manera de jugar el futbol del que se enamoró por primera vez.

El verano del que no se habla en pasado

Rip the Script arranca justo cuando México debuta contra Sudáfrica en su propio Mundial. Campos ya no juega. Jiménez sí. Pero en el film de Nike, en ese estudio de Hollywood donde las generaciones se mezclan sin pedir visa, los dos existen al mismo tiempo.

Eso es, al final, lo que Nike ha sabido hacer mejor que nadie desde los 90: convencer al mundo de que el mejor futbol no tiene fecha de vencimiento. Solo tiene instinto.


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Mario Palafox
MARIO PALAFOX

Editor SR en Sports Illustrated México. 25 años de experiencia en medios. Ha cubierto 4 Copas del Mundo, Juegos Olímpicos, Fórmula Uno, NBA, NFL.