Red Bull Salzburgo, Pachuca y los modelos multiclubes

El Salzburgo de Austria, primer rival de Pachuca en el Mundial de Clubes 2025, es la semilla del modelo multiclub que Red Bull ha implementado en el futbol internacional y que han intentado replicar otros conglomerados como City Group.
Hoy, además del Salzburgo, al que adquirieron en 2005, Red Bull es propietario o tiene acciones en seis clubes: New york Red Bulls (Estados Unidos), el RB Leipzig (Alemania), Red Bull Bragantino (Brasil), RB Omiya Ardija (Japón), el Leeds United (Inglaterra) y, próximamente, el París FC (Francia).
Paradójicamente, Grupo Pachuca, dueño del Pachuca y León (México), Everton (Chile) y Real Oviedo (España) bajo otro estilo de modelo multiclub, arriba al Mundial de Clubes luego de librar una batalla legal ante FIFA por la exclusión de León de la cita veraniega.
La medida que tomó FIFA, ratificada por el TAS, ante el conflicto de interés que suponía tener a dos clubes de un mismo propietario en una competición internacional no fue del todo consecuente con la flexibilidad que han mostrado con otros casos, como la confluencia del Manchester City y Girona, ambos propiedad de City Group, en la pasada edición de la Champions League.
En su momento, UEFA, el máximo organismo rector del futbol europeo, estableció como vía de escape para City Group transferir o ceder las acciones del Girona a un tercero independiente, que finalmente fue un fideicomiso. Ese fue el mismo mecanismo que utilizó, sin éxito, Grupo Pachuca para demostrar la independencia de León.
El Red Bull Salzburgo y el RB Leipzig también lograron sortear por primera vez, en 2017, los controles de la UEFA que buscaban inhibir la multipropiedad en competiciones europeas.. En aquella ocasión, el Leipzig logró eludir la sanción al argumentar que pertenecían al exatleta alemán Oliver Mintzlaff, ejecutivo dentro del organigrama Red Bull, y no a la comercializadora de bebidas energéticas.
Filosofía de grupo
Algo que ha distinguido a Red Bull y City Group, por citar los dos casos más exitosos de modelos multiclub, es que han establecido pautas futbolísticas y formativas muy específicas, que han podido replicar en cada una de sus unidades de negocio.
Esto ha permitido que la transición de jugadores entre clubes del mismo propietario tenga más certezas a nivel competitivo. Pensemos en el centrocampista húngaro Dominik Szoboszlai, el hoy jugador del Liverpool, quien pasó del Salzburgo al Leipzig bajo un contexto táctico y cultural más o menos similar. O el caso del extremo brasileño Savinho, que pasó del Girona al Manchester City con dos entrenadores que, a su estilo, compartían ciertos ideales.
Lo mismo sucede con los entrenadores, quienes, al ser de un mismo perfil, pueden convertirse en activos compatibles con todo el grupo. Jesse Marsch, el hoy seleccionador de Canadá, pasó por el New York Red Bulls, RB Leipzig y Red Bull Salzburgo antes de dar el salto a la Premier League.
Pachuca y León también han recurrido al intercambio de activos futbolísticos, que al final es una de las bondades de los modelos multiclub, aunque en su caso, sin poder garantizar una transición más armónica desde la propia estructura.
Con los ojos del mundo puestos en el Mundial de Clubes organizado por FIFA, el Red Bull Salzburgo-Pachuca de hoy representa una nueva manera de concebir el futbol como negocio.
