¿Se puede medir la locura? OART, la métrica que intenta ponerle números a la creatividad en el futbol

En el futbol siempre hemos dicho que jugadores como Messi, Neymar o James Rodríguez son locos, arriesgados, que ven cosas que otros no ven. Pero ¿se puede medir la locura? ¿se le puede poner un número a la creatividad? Para Lucas Carrasquilla, un joven investigador de pregrado en la Universidad del Rosario, Colombia, la respuesta es un rotundo sí.
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Después de procesar más de 57 mil datos, Carrasquilla presenta una métrica revolucionaria: el Indicador de Tolerancia al Riesgo —OART, por sus siglas en inglés—.
La tesis es tan simple como poderosa. Los mejores no solo son más técnicos, sino que tienen una psicología distinta frente al riesgo. Mientras que un jugador promedio, bajo presión, elegiría un pase de seguridad hacia atrás, los genios optan por la ruptura.
"Hay que estar muy mal de la cabeza para intentar ese pase a Molina", explica Lucas, quien cuenta con una doble especialización en Matemáticas Aplicadas, Ciencias de la Computación y Economía, al analizar la mítica asistencia de Messi a Nahuel Molina durante el Mundial de Qatar 2022. El astro argentino tenía opciones laterales seguras —Acuña o Mac Allister—, pero eligió la vía más difícil. La métrica de Lucas nace precisamente para cuantificar esa aversión o tolerancia al riesgo.
A diferencia de las estadísticas tradicionales —que solo observan lo que ocurrió—, esta estadística parte de una pregunta distinta, ¿qué otras cosas podían haber ocurrido y el jugador decidió ignorar? El riesgo no se define por la dificultad absoluta del pase, sino por cuántas opciones más seguras fueron descartadas.
La métrica funciona así. Primero, identifica qué compañeros están realmente en el campo visual del pasador en ese instante, trazando polígonos de visión; después, a través de un modelo entrenado, asigna a cada opción de pase una probabilidad de éxito (de 0 a 1) basada en la distancia, el ángulo y la presión de los rivales.
El indicador final califica la decisión del jugador. Si elige el pase más fácil, la puntuación es 0; si elige el pase con menos probabilidades de completarse pero que rompe el esquema rival, su puntuación se acerca al 1.
El estudio revela perfiles fascinantes. Durante Qatar 2022, el inglés Harry Kane se posicionó como uno de los jugadores con mayor tolerancia al riesgo, buscando constantemente pases largos y zonas congestionadas de finalización. En el espectro opuesto se encuentran jugadores como Alejandro Balde, cuya función táctica le lleva a buscar pases mucho más seguros y con menor riesgo de pérdida.
Como bien señala Carrasquilla en su investigación, este indicador tiene una relación inversamente proporcional con la efectividad: quien intenta lo imposible, lógicamente, falla más. Sin embargo, es ahí donde reside el valor diferencial de los creativos.
El trabajo del joven —que yaha puesto su preprint a disposición de la comunidad científica y deportiva— abre una puerta nueva para los clubes. OART permite identificar a quienes viven cómodos en el filo. Jugadores que fallan más, sí, pero que también son los únicos capaces de intentar lo que todavía no existe. Al final, medir la locura de los genios del futbol es, aparentemente, posible.
