Una bicicleta rota: el gesto que revela a Vicente Sánchez

Pisó una bicicleta por accidente y ese día ya había comprado otra. Ese gesto mínimo lo define mejor que cualquier estadística. Maxi Cuberas y Ricardo La Volpe lo conocieron de cerca, y juntos ayudan a entender quién es, en esencia, Vicente Sánchez: un líder antes que un técnico, un buen tipo antes que una figura.
Vicente Sánchez dirigirá su último partido como técnico de Cruz Azul en la Final de la Concachampions este domingo.
Vicente Sánchez dirigirá su último partido como técnico de Cruz Azul en la Final de la Concachampions este domingo. / Manuel Velasquez/Getty Images

Vicente Sánchez no necesitó una gran ovación para mostrar quién era. Bastó una bicicleta rota.

Un joven uruguayo de 21 años salía apurado de su casa en Toluca para ir a entrenar. Al dar reversa, no notó que detrás de su coche había una bicicleta que un grupo de niños había dejado apoyada. La rueda crujió bajo la llanta sin remedio. Pudo haberse ido. Pudo haber tocado el claxon o culpar al descuido ajeno. Pero no lo hizo.

"Enseguida, les compró otra bicicleta a los chicos que la habían dejado mal ubicada”, recuerda en entrevista telefónica con Sports Illustrated México desde São Paulo Maxi Cuberas, su compañero de concentraciones en Toluca y uno de sus grandes amigos. “Ese era Vicente. Era una persona muy alegre, muy carismática, con mucha energía, y así se maneja en todos los ámbitos.

El episodio, mínimo en apariencia, es una anécdota que retrata de cuerpo entero al todavía técnico de Cruz Azul. En ese momento, llegaba por primera vez a México.

Corría el año 2000 y Vicente jugaba en Tacuarembó, un equipo modesto del futbol uruguayo. Fue entonces cuando Ricardo La Volpe, técnico del Atlas en aquel momento, lo vio por primera vez. Lo impactó su actitud. “Era rápido, picante y no arrugaba. Le pegaban y seguía. No se achicaba nunca. Y eso, para mí, es oro”, recuerda el técnico argentino en entrevista telefónica desde Guadalajara.

Aunque Atlas no logró ficharlo, La Volpe no lo olvidó. Vicente pasó a Nacional, uno de los grandes del futbol uruguayo, y siguió destacando. Un año después, La Volpe asumió la dirección técnica de Toluca y no dudó: pidió su contratación. Rafael Lebrija, entonces presidente deportivo del club, viajó a Montevideo, lo firmó y lo trajo al futbol mexicano.

Apenas llegó a México, Vicente se hospedó en el Hotel Del Rey Inn de Toluca. Fue ahí donde conoció a Maxi Cuberas, defensor argentino de 28 años, con quien compartió habitación durante las concentraciones por tres años.

Llegamos en el mismo mercado de pases, en julio de 2001, y hubo una conexión inmediata”, recuerda Maxi. “Me llamó la atención su sencillez, humildad. Se mostraba tal cual era, sin querer impresionar a nadie. Todo lo hacía con alegría y con optimismo”.

Fue La Volpe quien tomó la decisión de ponerlo junto a Cuberas. “Yo sabía que un joven si lo pones con otros jóvenes se te queda hasta las dos de la mañana viendo películas. Pero con Maxi no. Él le ayudó a profesionalizarse, más que yo mismo”, confiesa el técnico.

Y así fue. Vicente encontró en Cuberas un hermano mayor con quien compartía todo: charlas de futbol, familia, vida e incluso su fe cristiana. “Hablábamos mucho de la palabra de Dios. La misma práctica que hoy traslada a la cancha: antes de cada partido, se hinca, levanta las palmas al cielo y reza. Su fe, como su futbol, también la vive con pasión. "Tenía sus ilusiones con la Selección de Uruguay, y siempre que había una convocatoria lo hablábamos. Era un tema de conversación”, dice Maxi.

Vicente Sánchez realiza su práctica religiosa en cada partido.
Vicente Sánchez realiza su práctica religiosa en cada partido. / Manuel Velasquez/Getty Images

La Volpe supo leer su talento. Aunque Vicente venía de jugar como volante por izquierda, él lo reposicionó. “Lo puse como segunda punta, tirado a la izquierda. No lo quería como ‘9’ ni abierto. Lo quería ahí, donde pudiera encarar, definir, ser profundo. En el último tercio, era letal”. Vicente respondió con goles, asistencias y carácter. Fue campeón con Toluca en 2002 y 2005, formando parte de un equipo histórico junto a Saturnino Cardozo.

Pero más allá del talento, era su actitud lo que lo distinguía. “Tenía carácter, sabía manejar la presión. Su formación en Uruguay fue clave. Era muy activo, muy de hablar. Y ya tenía madera de líder”, dice Maxi. “Tenía discernimiento, sabiduría para decidir, y eso hoy se nota en su rol de entrenador”.

Tras una larga carrera que lo llevó por América, Nacional, Schalke 04, Colorado Rapids y más, Vicente colgó los botines en 2017. Y casi sin pausa, comenzó su camino como técnico.

Dirigió en Colombia, luego llegó a Cruz Azul, y en 2025, tras la salida de Martín Anselmi, asumió el mando del primer equipo de La Máquina. Contra todo pronóstico, encadenó 19 partidos sin perder y clasificó a la Liguilla, donde cayó en Semifinales contra América. Ahora, prepara la Final de la Concachampions, donde podría igualar al América como el club más ganador del torneo, con siete títulos.

Vicente Sánchez en acción durante el partido amistoso internacional entre Australia y Uruguay.
Vicente Sánchez de Uruguay en acción durante el partido amistoso internacional entre Australia y Uruguay en el Estadio Telstra el 2 de junio de 2007 en Sydney, Australia. / Robert Cianflone/Getty Images

Hace poco más de un año, Vicente y Ricardo se reencontraron para compartir una comida en Toluca. Tiritas de asado, chorizo, empanadas, provoleta. “Ahí me empezó a sorprender. Me hablaba de sistemas, de cómo quería jugar. Lo vi pensante, curioso”, recuerda La Volpe. “Me agrada su forma de ver el futbol: ser protagonista, jugar bien, ganar bien. Eso es lo que me gusta de su Cruz Azul”.

Cuando se le pregunta si siente que el éxito de Vicente es también un poco suyo, La Volpe niega: “No, es todo mérito de él. Mañana podría dirigir una selección, puede ser la de Uruguay, lo conocen en Colombia, estuvo en Europa; es decir, abrirá sus propios caminos, tal como lo hizo como jugador.”

“Ver cómo forjó su presente y cómo sigue creciendo en todas las áreas me genera mucha alegría. Me emociona, porque es una persona que aprecio y admiro mucho”, dice Maxi Cuberas, como quien ve triunfar a un hermano menor.

Vicente Sánchez dirigirá su último partido como técnico de Cruz Azul este domingo en la Final de la Concachampions ante Vancouver Whitecaps. Su futuro es incierto. Lo que es seguro es que Vicente sigue siendo el mismo: el que devuelve bicicletas y el que no se achica.


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Yarek Gayosso
YAREK GAYOSSO

Periodista en Sports Illustrated México, con 13 años de experiencia cubriendo eventos de gran magnitud como los Juegos Olímpicos de París 2024.