Los rivales que le seguirán al campeón: cómo llegan los otros grandes proyectos rumbo al Mundial 2030

España blindó a Luis de la Fuente hasta 2032 y trazó su hoja de ruta para revalidar el título mundial. Pero el resto de las grandes selecciones tampoco se quedó quieto después del Mundial 2026. Cada federación con aspiraciones al próximo trofeo ya definió a su técnico, algunas con renovaciones sostenidas y otras con cambios radicales. Este es el mapa de los proyectos que buscarán destronar al campeón dentro de cuatro años.
El movimiento más comentado tras la Copa del Mundo lo protagonizó Francia. Los subcampeones, eliminados en semifinales por España, cerraron la era de Didier Deschamps tras 14 años y colocaron en su lugar a Zinedine Zidane, oficializado el 28 de julio. La designación era, en palabras de la prensa francesa, “el secreto peor guardado” del futbol europeo. Zizou llevaba meses esperando el puesto y rechazó todas las ofertas de clubes durante ese tiempo. El técnico presentó este viernes 18 de septiembre su primera convocatoria, en la que mantuvo a Kylian Mbappé como capitán junto a nombres fuertes como Ousmane Dembélé, Michael Olise y Jules Koundé, e incluyó cinco debutantes: Guillaume Restes, Jérémy Jacquet, Andy Diouf, Lucas Da Cunha y Estéban Lepaul. Su debut oficial será el 25 de septiembre en Turquía por la UEFA Nations League, en un grupo que también comparte con Bélgica e Italia. Encara la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030 en su primera experiencia al frente de una selección absoluta, tras una carrera como entrenador construida por completo en el Real Madrid.
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Brasil, por su parte, optó por la paciencia. La eliminación en octavos ante Noruega fue un golpe duro, pero la Confederación Brasileña de Fútbol se mantuvo firme en el proyecto de Carlo Ancelotti. El italiano había llegado a la Canarinha en mayo de 2025, con apenas un año para preparar al equipo del Mundial, y renovó su contrato hasta 2030 antes del inicio del torneo. La CBF ratificó ese acuerdo tras la eliminación, con el coordinador Rodrigo Caetano afirmando que se debía “continuar el trabajo con tranquilidad hasta 2030”. El propio Ancelotti definió el resultado como “el principio de un nuevo ciclo” y ya arrancó una renovación profunda del plantel: en su primera lista posmundialista mantuvo apenas nueve jugadores de los que estuvieron en la Copa. Tendrá cuatro años, 16 ventanas FIFA y las Eliminatorias sudamericanas para armar el proyecto del hexacampeonato.
Inglaterra siguió una línea parecida a la brasileña. Thomas Tuchel llegó a las semifinales del Mundial y cayó ante Argentina 2-1 después de haber estado en ventaja hasta el minuto 85. La Football Association ratificó al técnico alemán al día siguiente de la eliminación, con el director ejecutivo Mark Bullingham dejando en claro que no había ninguna discusión sobre un cambio. Tuchel había renovado su contrato antes del torneo hasta la Eurocopa 2028, torneo que Inglaterra coorganizará junto a Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Su primera lista tras el Mundial ya trajo movimientos fuertes: dejó fuera a nueve jugadores que habían disputado la semifinal contra Argentina, entre ellos Dean Henderson, John Stones y Reece James, y recuperó a Trent Alexander-Arnold y Cole Palmer. La FA apuesta por darle un segundo intento a un técnico que llegó a un partido de la final.
Países Bajos también sumó un nombre de peso al ciclo. La Federación Neerlandesa de Fútbol oficializó el 12 de agosto la contratación de Xavi Hernández hasta el Mundial 2030, en reemplazo de Ronald Koeman, quien dimitió tras la eliminación en el Mundial. El técnico catalán, sin banquillo desde su salida del Barcelona en mayo de 2024, asume por primera vez la conducción de una selección nacional. Su debut será el próximo 24 de septiembre ante Alemania por la UEFA Nations League. Xavi se convierte en el primer seleccionador extranjero de la Oranje en 48 años, desde el austriaco Ernst Happel en el Mundial 1978. La KNVB apostó por su estilo de juego, definido en el comunicado oficial como una búsqueda de “iniciativa, dominio y un fútbol atractivo, combinado con la flexibilidad que exige la élite”.
En el extremo opuesto está Alemania. La Mannschaft vivió el reset más profundo entre las grandes potencias tras caer en dieciseisavos ante Paraguay en la tanda de penales, una eliminación considerada una humillación en el país. Julian Nagelsmann presentó su renuncia tres días después y la Federación Alemana de Fútbol la aceptó por unanimidad. El técnico, que llegó a decir públicamente que estaba “listo para seguir”, terminó pidiendo ser relevado en una reunión de tres horas en Frankfurt. Nagelsmann tenía contrato hasta la Eurocopa 2028 y salió con una indemnización cercana a los siete millones de euros. La DFB ya inició conversaciones con Jürgen Klopp, que aparece como el gran candidato pese a mantener contrato vigente con Red Bull hasta 2029. Sea Klopp o no, Alemania es la única de las grandes que llega a este ciclo con el banquillo aún por definir.
Argentina es el caso más incierto. La subcampeona del mundo, que cayó ante España en la final, todavía no resuelve el futuro de Lionel Scaloni. El santafesino tiene contrato con la AFA hasta el 30 de diciembre de 2026 y en su primera entrevista tras el Mundial dijo que “a partir de ahora se abre un paréntesis”, sin dar pistas sobre su renovación. La AFA quiere retenerlo, pero el escenario salarial internacional le complica la negociación: Ancelotti ronda los 10 millones de dólares al año con Brasil, Nagelsmann rondaba los siete en su último año con Alemania, Tuchel cerca de 5.8 con Inglaterra y De la Fuente entró en la franja de 4.6 a 5.7 millones tras su renovación. Mientras la dirigencia y el técnico definen, Scaloni ya empezó el recambio generacional con su primera lista posmundialista: convocó a Franco Mastantuono, Gianluca Prestianni, Valentín Barco y Román Vega, todos con la mirada puesta en 2030. La duda no es la calidad del proyecto, sino la firma que lo garantice.
Portugal cerró su participación en el Mundial en los octavos ante España y afronta un cambio generacional inevitable. Cristiano Ronaldo, que jugó su sexto y último Mundial, se despidió del torneo con el récord de ser el primer futbolista en marcar en seis Copas del Mundo distintas. El seleccionador Roberto Martínez sigue al frente del combinado luso y trabaja en la transición hacia una generación encabezada por Rafael Leão, Vitinha y Rúben Neves, con el atractivo adicional de que Portugal será coorganizador del Mundial 2030. Es un ciclo con doble motivación: renovar la base y hacerlo en casa.
México encabeza el ciclo con Rafael Márquez al frente. El Kaiser asumió el 8 de julio como parte del Proyecto Deportivo 2030 de la Federación Mexicana de Futbol, tras haber sido auxiliar de Javier Aguirre durante todo el ciclo. Su balance como asistente en 24 partidos fue de 14 victorias, 6 empates y 4 derrotas, con títulos de Liga de Naciones de la Concacaf y Copa Oro en 2025. Su primer compromiso oficial como técnico principal será la Liga de Naciones de la Concacaf a finales de 2026. El propio Aguirre, ya al frente del Valencia CF, defendió a su sucesor en su despedida: “Le vienen cuatro años muy buenos. Es un gran entrenador. Ya lo verán”. Márquez encara el reto de mejorar la última participación mexicana, en la que el Tri quedó eliminado en octavos como anfitrión.
El mapa que emerge tras la Copa del Mundo se lee así. Francia inicia una era nueva con Zidane y una base de estrellas jóvenes. Brasil sostuvo a Ancelotti para completar su proyecto. Inglaterra ratificó a Tuchel para redimir la semifinal perdida. Países Bajos entregó su reconstrucción a Xavi. Alemania empieza de cero y coquetea con Klopp. Argentina espera la palabra de Scaloni. Portugal transita la despedida de Cristiano rumbo a un Mundial en casa. México confía el proceso a un Kaiser convertido en técnico. Cada federación arma su carta para el Mundial 2030 con circunstancias distintas, pero todas parten desde el mismo lugar: ninguna es campeona vigente, y todas quieren serlo dentro de cuatro años.
