La guillotina ya cayó: el Mundial 2026 apenas va a la mitad y ya suma 6 DT’s fuera

El Mundial 2026 ya dejó sus primeras consecuencias fuera de la cancha. Conoce qué selecciones cambiaron de entrenador, quién renunció y cómo México influyó en la salida de Sebastián Beccacece.
Sebastián Beccacece fue destituido tras la derrota de Ecuador ante México.
Sebastián Beccacece fue destituido tras la derrota de Ecuador ante México. / Mattia Ozbot/Getty Images

El Mundial 2026 apenas va en la ronda de dieciseisavos de final, pero las reconstrucciones de las selecciones eliminadas ya comenzaron. Mientras 19 selecciones siguen soñando con levantar la Copa, varias federaciones ya empezaron a buscar responsables de sus fracasos, con entrenadores cesados, renuncias y hasta dirigentes que dejaron sus cargos.

El nuevo formato de 48 selecciones también provocó que la "guillotina" apareciera antes de lo habitual. Nunca habían sido tantos los proyectos que terminaron prácticamente al mismo tiempo y, en consecuencia, las decisiones comenzaron a llegar incluso antes de que concluyera la fase de grupos.

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El caso más drástico fue el de Túnez, cuya Federación no esperó siquiera a que terminara la primera jornada para despedir a Sabri Lamouchi, luego de la goleada 5-1 sufrida frente a Suecia. El técnico apenas dirigió un partido en la Copa del Mundo antes de convertirse en el primer entrenador cesado durante el torneo.

Los otros movimientos tampoco tardaron

En Chequia, Miroslav Koubek puso fin a su etapa al frente de la selección tras el regreso mundialista de los europeos después de dos décadas de ausencia. El entrenador asumió la responsabilidad por la eliminación en fase de grupos y presentó su renuncia para dar paso a un nuevo proyecto.

Corea del Sur también inició una reconstrucción inmediata. Hong Myung-bo dejó el cargo tras no superar la primera ronda, en medio de fuertes críticas que incluso alcanzaron a la Federación Coreana y derivaron en cuestionamientos públicos desde el ámbito político sobre la conducción del futbol nacional.

En Escocia, Steve Clarke anunció igualmente el final de su ciclo después de no conseguir el objetivo de clasificar a la fase de eliminación directa, cerrando una etapa que había devuelto a los británicos a las grandes competiciones internacionales.

El caso de Uruguay es diferente. Marcelo Bielsa no fue despedido: su contrato concluía automáticamente con la eliminación de la selección, de acuerdo con el acuerdo firmado con la Asociación Uruguaya de Futbol. Sin embargo, el cierre de su etapa estuvo rodeado de tensión.

Antes de abandonar la concentración, el entrenador se despidió del plantel y, de acuerdo con versiones de la prensa uruguaya, reprochó a varios referentes del equipo haberlo "dejado solo". La Asociación Uruguaya convocó posteriormente a una conferencia de prensa para este miércoles, con tintes de despedida, para cerrar oficialmente el ciclo del técnico argentino.

Las consecuencias del Mundial también alcanzaron a los escritorios. Ejemplo de ello es la Federación de Arabia Saudita, cuyo presidente renunció tras la eliminación del equipo en la fase de grupos, luego de que el equipo de Medio Oriente no superó esa instancia.

México "provoca" la destitución del entrenador de Ecuador

Respecto al caso más reciente, se trata de Sebastián Beccacece, el estratega argentino que estaba al frente de la selección de Ecuador. Tras quedar eliminado 2-0 a manos de México en los dieciseisavos de final el pasado 30 de junio, dos días más tarde, este jueves 2 de julio, la Federación Ecuatoriana de Fútbol confirmó la salida del entrenador.

Beccacece llegó en 2024 y, con él, el equipo había finalizado en el segundo lugar de las eliminatorias de Conmebol, por arriba de Brasil, Colombia y Uruguay. Durante esta Copa del Mundo, además del juego contra los aztecas, registró en la fase de grupos una derrota ante Costa de Marfil, un empate con Curazao y un triunfo ante Alemania que le había dado el pase a las rondas finales.

Y la lista difícilmente terminará ahí. Todavía quedan todas las fases de eliminación directa y, conforme las selecciones favoritas vayan quedando eliminadas, también aumentará la presión sobre técnicos y dirigentes. En un Mundial ampliado a 48 equipos, el número de proyectos que deberán comenzar de nuevo será mayor que nunca, y la primera ola de despidos parece ser apenas el inicio.


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