Historia de la Jornada 2: Keylor Navas, un portero que aprendió de Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos

El portero de 39 años fue la figura de los Pumas en el triunfo en el que rompieron una racha de 12 años sin ganarle a los Tigres en el Estadio Universitario
Keylor Navas, portero de Pumas, en el partido ante Tigres de la segunda jornada del Clausura 2026
Keylor Navas, portero de Pumas, en el partido ante Tigres de la segunda jornada del Clausura 2026 / Azael Rodriguez/Getty Images

Tuvieron que pasar 4,373 días para que los Pumas rompieran una racha de 12 años y 16 partidos sin ganarle a los Tigres en el Estadio Universitario. En la victoria de 0-1, la figura de los capitalinos fue el portero Keylor Navas, quien brilló con seis atajadas y según cifras de Statiskicks, evitó 1.9 goles.

Robert Morales, refuerzo paraguayo que proviene del bicampeón Toluca, fue el anotador de la diana, pero Navas el héroe y la figura en el triunfo de la segunda jornada del Clausura 2026 que dejó a los dirigidos por Efraín Juárez en el tercer lugar de la clasificación con cuatro puntos, a dos de igualar a los líderes Diablos Rojos.

La ética de trabajo de Navas

Cuando Keylor Navas entrena en Cantera, no lo hace pensando que está en una práctica más, sino que se imagina en una final de Liga de Campeones de Europa o en una fase final de un Mundial con Costa Rica.

Las prácticas se las toma en serio, probablemente, más que un partido, una ética de trabajo que aprendió en el Real Madrid, a lado de figuras como Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos.

“En el Real Madrid aprendí lo que es el hambre y la ambición de un futbolista. No recuerdo haber visto a Cristiano tirar un penal en broma en un entrenamiento. Él era excelencia y si fallaba un tiro libre o lo que fuera, no estaba contento. Sergio igual. En los momentos que las cosas no salían como querían y lo tomaban como enojo para mejorar, era lo que llevaba a Sergio a meter gol al 93 en una final de Champions o a Cris, meter goles importantes. Me enseñaron a entrenar siempre bien y con ganas, eso hacía que los partidos automáticamente los jugaras al 100 por ciento siempre”, dijo en entrevista con Hugo Sánchez.

Navas arribó al Madrid en agosto de 2014, luego de ser fichado por ser el jugador clave que guió a Costa Rica a sus primeros cuartos de final en un Mundial, en Brasil 2014.

Para ese entonces, Keylor ya tenía un caché en Europa, fue el mejor portero de LaLiga en la campaña 2013-14 con el Levante, pero le faltaba dar un paso en un escenario internacional como una Copa del Mundo, para seducir a los merengues de apostar por él como arquero titular.

Estuvo cinco temporadas en Valdebebas, en las que atajó en 162 partidos, pero sobre todo se convirtió en un ganador: cosechó una liga, una Supercopa de España, cuatro Mundiales de Clubes, tres Supercopas de Europa y tres Champions consecutivas, títulos en los que fue pilar del equipo junto a figuras como Cristiano, Ramos o Luka Modric.

También, en esos años, obtuvo reconocimientos individuales: mejor portero de la Liga de Campeones Europa en 2018, Jugador del Año de la Concacaf en 2014, 2016 y 2017, pero sobre todo, construyó la ética de trabajo que hasta hoy, a sus 39 años en Pumas, es elogiada por sus compañeros y entrenadores.

“Es muy humilde. Es un tipo que trabaja al 100 por ciento cada día. Su intensidad en los entrenamientos siempre es del 100 por ciento. No se toma ningún día de descanso”, comentó Kendall Watson, compañero suyo en la selección costarricense, a la FIFA.

La fe en Dios, el otro secreto en el éxito de Navas

Antes de cada partido, Navas tiene un ritual. Se arrodilla, alza los brazos, reza y le ofrece a Dios su actuación del día.

"Siempre le rogué a Dios que me diera la oportunidad de poder llegar a arrodillarme en estadios grandes y que todos pudieran ver que en ese campo había un hombre de fe", comentó a Vida Nueva.

Su fe es algo que le ha permitido sobreponerse a golpes en su vida, desde ser criado por sus abuelos cuando era pequeño porque sus padres emigraron a Estados Unidos en busca de trabajo o cuando con siete años, el equipo de su ciudad, el Municipial Pérez Zeledón, casi acaba con su carrera de forma prematura al rechazarlo por su baja estatura.

Nada lo detuvo en su sueño por arrodillarse en los mejores estadios del mundo, poner su fe por delante y ser considerado el mejor portero en la historia de la Concacaf, por encima de leyendas mexicanas como Jorge Campos o Guillermo Ochoa.

La ética de trabajo y su amor por Dios los trajo consigo a los Pumas, cuando firmó por ellos el torneo pasado, en el que el cuadro quedó fuera en la primera ronda del ‘Play-In’, tras terminar en el décimo lugar en la fase regular.

El arquero fue el único “éxito” en el primer semestre completo de Efraín Juárez como estratega. Desde el primer momento se mostró humilde, a pesar de su pasado ganador en el Madrid y haber militado en otros grandes clubes europeos como el PSG.

Prometió ser un líder no solo en la cancha con los titulares, sino con los guardametas suplentes, Pablo Lara (20 años) y Rodrigo Parra (18). Aunque no logró cargar con los Pumas a la Liguilla, sí fue la piedra angular para construir una familia y en los partidos era el que más sobresalía.

Para este Clausura 2026, Navas sigue como el capitán del equipo y el jugador de más jerarquía, en un certamen que pone a soñar a los Pumas. La plantilla de Juárez añadió talento con las contrataciones de César Garza, Juninho, Jordan Carrillo y Morales, para competir en un torneo en el que los “millonarios” se quedarán sin sus seleccionados nacionales, claves en sus conjuntos, en la Liguilla, para concentrarse previo al Mundial 2026. Navas será el guía en este camino.


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Rodrigo Corona
RODRIGO CORONA

Reportero en Sports Illustrated México. Apasionado por contar historias del mundo deportivo.