Mucho orgullo y poco fútbol: Clásico Regio termina 0-0

Monterrey y Tigres empataron 0-0 en la edición 143 del Clásico Regio, un partido marcado por las imprecisiones, las interrupciones y la falta de valentía en los metros finales. Esteban Andrada y Nahuel Guzmán resolvieron las pocas ocasiones claras de la noche, mientras el árbitro descartó un posible penal sobre Luca Orellano cerca del final. Rayados llegó a 10 puntos en el Apertura 2026 y los felinos alcanzaron siete tras una noche que prometió mucho más de lo que entregó.
El Estadio BBVA recibió el encuentro con un enorme mosaico y el mensaje “Amor por la camiseta”. También esperaba una reacción de dos equipos que llegaron al clásico rodeados por las dudas. Monterrey acumulaba derrotas frente a León y Atlético de San Luis en la Liga MX, además de la caída contra Toluca en la final de la Leagues Cup. Tigres, por su parte, necesitaba abandonar los últimos lugares de la tabla y darle fuerza al nuevo proyecto de Víctor Manuel Vucetich.
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El regreso de Vucetich añadió tensión a la noche. El entrenador que conquistó dos títulos de Liga MX y tres Concachampions con Rayados volvió al estadio donde escribió buena parte de su historia, pero esta vez lo hizo desde el banquillo del rival. La afición local lo recibió como adversario y el técnico respondió con un planteamiento que priorizó el orden.
Monterrey salió con mayor decisión y Lucas Ocampos realizó el primer disparo antes de que se cumpliera el minuto inicial. El argentino encontró espacio fuera del área, aunque mandó la pelota por encima de la portería. La acción parecía anunciar un clásico abierto, pero solamente fue una promesa que ninguno de los dos equipos cumplió.
Rayados controló la posesión durante los primeros minutos, pero tuvo problemas para transformar ese dominio en peligro. Tigres cerró los espacios, redujo el ritmo y obligó al conjunto de Matías Almeyda a mover la pelota lejos del área de Nahuel Guzmán. Las faltas y los errores en los pases terminaron por romper la continuidad del encuentro.
La ofensiva local despertó cerca de la media hora. Hugo Cuypers intentó una chilena después de un servicio de Jesús “Tecatito” Corona, pero su remate careció de potencia. Poco después, Diego Rossi apareció dentro del área y Ricardo Chávez tuvo otra oportunidad desde una posición favorable. Ninguno encontró la precisión necesaria para abrir el marcador.
“Tecatito” se convirtió en el futbolista más activo de Monterrey. Al minuto 39 reclamó una mano dentro del área después de que su disparo chocó con un defensor, pero el árbitro consideró que no existían elementos para señalar el penal. Tres minutos después volvió a intentarlo desde los límites del área y mandó la pelota a la tribuna.
Tigres encontró su mejor oportunidad antes del descanso. Ricardo Monreal recibió un pase que lo dejó frente a Andrada, pero el guardameta argentino ganó el duelo y evitó el gol. Fue la acción más peligrosa de una primera mitad que terminó sin anotaciones y con otra preocupación para Monterrey: Carlos Salcedo no pudo continuar por una molestia física y Stefan Medina ocupó su lugar para el complemento.
Los visitantes mostraron una actitud más agresiva al comienzo de la segunda parte. Juan Brunetta recuperó la pelota cerca del área rayada y sacó un disparo que Andrada controló. Monterrey respondió por medio de “Tecatito”, quien entró al área y obligó a Nahuel Guzmán a realizar una de sus intervenciones más importantes.
El encuentro pareció abrirse durante algunos minutos. Corona envió un centro hacia Ocampos, pero el argentino conectó un remate débil que quedó en las manos de Nahuel. Poco después, la defensa de Tigres cortó otro servicio antes de que Cuypers pudiera definir solo dentro del área.
Almeyda buscó una reacción con la entrada de Luca Orellano en lugar de “Tecatito”. Vucetich respondió con Diego “Chicha” Sánchez y César Araújo. Las modificaciones aportaron piernas frescas, aunque no corrigieron el principal problema de la noche: ambos equipos llegaban hasta las inmediaciones del área y tomaban siempre una decisión equivocada.
Orellano tuvo la última acción que provocó una discusión. El argentino entró al área a toda velocidad y cayó durante la disputa por la pelota. Rayados pidió penal, pero el árbitro señaló que la acción había sido limpia y permitió que el partido continuara. Monterrey ya no encontró otra oportunidad clara y Tigres tampoco arriesgó en busca de la victoria.
El empate evitó una nueva derrota de Rayados, pero no resolvió su mal momento en la Liga MX. Monterrey llegó a tres jornadas consecutivas sin ganar y apenas obtuvo un punto después de las caídas ante León y Atlético de San Luis. En medio de esa racha eliminó al América por penales tras empatar 2-2 en la semifinal de la Leagues Cup, aunque después perdió la final frente al Toluca.
Para Tigres fue su tercer empate consecutivo en el torneo, después de los resultados ante Santos y Necaxa. Los felinos todavía no pierden bajo las órdenes de Vucetich, pero tampoco han encontrado la contundencia necesaria para salir de la parte baja de la clasificación.
La ausencia de André-Pierre Gignac, en el primer Clásico Regio en más de una década sin el máximo goleador de esta rivalidad entre sus protagonistas, resultó imposible de ignorar. Faltó el futbolista acostumbrado a convertir una sola oportunidad en el momento que definía la noche. Su último gol con Tigres, de hecho, llegó en el minuto 91 del Clásico Regio anterior y le entregó a los felinos la victoria por 1-0.
Monterrey mostró una mayor intención ofensiva. Tigres protegió su portería, resistió los mejores pasajes del rival y se llevó un punto del BBVA. Ninguno, sin embargo, hizo lo suficiente para quedarse con el orgullo de la ciudad. El Clásico Regio tuvo tensión, historia y una tribuna encendida; lo único que nunca encontró fue el gol.
