El beisbol se sube al Mundial: la estrategia de los Diablos Rojos

Los Diablos Rojos no se quieren quedar fuera del Mundial de futbol que México recibirá a partir de junio. A pesar de no compartir deporte, el equipo de beisbol más ganador de la LMB trazó un ruta para capitalizar el evento, que traerá al país unos 5.5 millones de turistas y dejará una derrama económica de hasta 3 mil millones de dólares.
“La organización entendió que es un año importante para el país, por el Mundial y concluimos que lo mejor que podíamos hacer es no pelear con el futbol. Lo que debemos hacer es convertirnos en una experiencia extra luego de los partidos”, explicó el presidente ejecutivo de los Diablos, Jorge del Valle, a Sports Illustrated México.
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El esquema con el que los Rojos pretenden hacerse de una rebanada de la Copa del Mundo consiste en una estrategia comercial, al lanzar un jersey inspirado en la selección mexicana y el torneo, diseñar un horario y calendario especiales para que sus partidos no choquen con los de la Copa del Mundo y una campaña de comunicación, de la mano de un aliado hotelero, para vender a su estadio, el Alfredo Harp Helú, como una experiencia turística.
“Uno de los puntos importantes era que el Mundial no se convirtiera en pérdidas económicas, con varios juegos entre semana los meses de julio y julio, cuando la capital estará colapsada en turismo. Entonces, vino desde la estrategia de solicitar un calendario más óptimo, por eso en julio vamos a jugar todos nuestros partidos en fin de semana y con fechas bien pensadas en junio”, añadió el ejecutivo.
México recibirá 13 de los 104 partidos de la Copa del Mundo 2026, que organizan también Estados Unidos y Canadá. Los encuentros los recibirán entre el 11 de junio y el 5 de julio, en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Ciudad de México, la sede de los Diablos, tendrá cinco encuentros, entre ellos el inaugural, entre la selección local y Sudáfrica, que hará al Estadio Azteca el único en el mundo en acoger tres primeros partidos del torneo, y el último, el 5 julio, uno de octavos de final que podría protagonizar el Tri.
Mientras que los Pingos, actuales bicampeones de la LMB, debutarán en la temporada 2026 el 16 de abril con una serie ante los Piratas. En junio tendrán 12 partidos, seis de ellos en fin de semana, y en julio, 16 más, solo tres entre semana.
“Una de las solicitudes que hicimos con los demás equipos a la hora de hacer el calendario fue que pudiéramos aprovechar la presencia del Mundial, no para perder aficionados, sino para multiplicarlos. Cedimos en cosas que necesitaban otros equipos para que nuestros partidos del mes de julio se jugaran los fines de semana”, añadió Del Valle.
En el plan inicial, se planteó la posibilidad de transmitir los encuentros del certamen en el Harp Helú, pero el tener que pagar un precio por los derechos de televisión echó para atrás la idea.
En cambio, se optó por convertir la experiencia de vivir el beisbol en la segunda o tercera opción de paseo turístico para los extranjeros y mexicanos que vengan al país con motivo del Mundial.
Con ello, Jorge aspira a que los Diablos superen su marca de aficionados en el estadio en la campaña pasada, unos 800 mil, y se acerquen al millón.
Los datos le confirman que atraer a aficionados japoneses, algunos de los cuales visitarán Monterrey para apoyar a su selección en el encuentro del 20 de junio ante Túnez, o los surcoreanos, cuyo combinado disputará toda su fase de grupos en el país, es posible.
“Uno de los datos que comenzamos a evaluar en el estadio es que tenemos mucha presencia de japoneses. En Japón, el beisbol es el deporte número uno, y cuando visitan Ciudad de México nuestro estadio se ha vuelto uno de sus puntos referentes de experiencias turísticas”, confesó el directivo.
Junto con ello, con información que les compartió Ticketmaster, su boletera oficial, descubrieron que comparte aficionados con los que compran tickets para ir a ver al América o la lucha libre.
“Desde hace tiempo nos dimos cuenta que compartimos aficionados deportivos, en un 50 por ciento, con los que van al futbol a ver al América y lo que van a la lucha libre”.
Por ello, dentro de su estrategia para capitalizar el Mundial, están por cerrar una colaboración con un club de la Liga MX.
El jersey inspirado en el Mundial
Una de las activaciones más ambiciosas es que uno de los uniformes que tendrán los Diablos Rojos este año estará inspirado en la Copa del Mundo y la selección mexicana.
El jersey lo usarán toda la temporada, en especial en las fechas mundialistas. Del Valle lo describió como de un estilo “no futbolero”.
“Será de un color que ya ha utilizado México. Apostamos por un diseño no futbolero, pero sí diferente, que genere pertenencia con la Ciudad de México. Tendrá elementos más allá de un color. No solamente queremos unirnos a conmemorar el Mundial, también representar lo que somos como Diablos Rojos del México”.
Uno de los objetivos es aumentar la venta de sus souvenirs en un 20 por ciento, rebasar las 100 mil unidades, no solo de la mano de esta franela especial, sino con sus demás productos, como gorras y un uniforme que lleva la palabra México en el pecho.
“Vamos a fortalecer la presencia en las tiendas de nuestro jersey que lleva México en el pecho. Fuera de la selección mexicana, nosotros somos el único equipo deportivo que podemos tener México en el pecho, por lo que lo registramos ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual”, añadió Del Valle.
Los Diablos apuntan a subirse al Mundial, de la mano de una estrategia en la que no ven como un rival al futbol, sino como un aliado que le ayudará a fortalecer la fiebre que se vive por el beisbol en el país desde 2023.
