Mark Walter pasó de dueño admirado por Dodgers y Lakers a multimillonario cuestionado

La venta de Lakers que rompió récords pronto se convirtió en un asunto dudoso, dadas las presuntas investigaciones del FBI hacia el multimillonario Mark Walter.
Quien concretara la venta de la franquicia por 12,500 millones de dólares apenas la semana pasada, de repente se vio en el ojo de un huracán, luego de que se conocieran investigaciones federales por presuntos fraudes y desvíos.
El todavía dueño de los Dodgers se deshizo de los Lakers apenas 14 meses después de haberlos comprado por 10 mil millones de dólares, pero hasta los últimos días se supo que dicha operación se dio cuando ya era blanco de indagatorias por parte del FBI.
De acuerdo a medios estadounidenses, Walter es investigado (para lo que incluso le habrían confiscado su teléfono y computadora), por no reportar de manera correcta varias inversiones que implicarían conflicto de interés.
Así hizo Walter la fortuna que le llevó al deporte
Oriundo de Iowa, Walter estudió negocios y, establecido en Chicago, comenzó a hacer una gran fortuna al fundar varias empresas financieras y de inversión, hasta llegar a ser dueño y CEO de Guggenheim Partners y TWG Global, esta última un holding que invierte en varias industrias, incluyendo deportes, entretenimiento, tecnología e inteligencia artificial.
Según Bloomberg, tiene una fortuna de aproximadamente 18,300 millones de dólares y no solo fue dueño de Lakers y lo es de Dodgers, sino que también es propietario del Chelsea de la Premier League (al que también estaría buscando vender), el equipo Cadillac de la Fórmula 1, así como de Los Angeles Sparks de la liga de basquetbol estadounidense, y de la Billie Jean Cup en el mundo del tenis.
Otra de las industrias que le permitieron amasar una gran fortuna fue la de las aseguradoras, que es precisamente donde las investigaciones tendrían el foco.
Declaraciones irregulares y conflicto de interés, sus presuntos delitos
El New York Times asegura que las empresas aseguradoras están obligadas a invertir el dinero de sus clientes en activos seguros y de bajo riesgo, y cuando lo hacen en negocios relacionados con sus propios dueños tienen que declararlo explícitamente a los reguladores.
El problema es que empresas de Walter como Delaware Life Insurance y Clear Spring Life declararon que solo el 3% de su portafolio de inversiones estaba en negocios relacionados, cuando en realidad se trataba del 42%. Es decir, que Waltar usaba el dinero de sus asegurados para financiar negocios del propio Walter sin decírselo a los reguladores.
Antes ya había sido multado
Esta no es la primera vez que los negocios de Walter son investigados, ya que en 2024, su empresa Guggenheim debió pagar 15 millones de dólares de multa por violaciones a las reglas de registro de comunicaciones.
Es así que quien compra a los Lakers, Bob Iger y Josh Kushner, adquieren una franquicia de enorme reputación, pero quien vende lo hace en medio de investigaciones federales activas, por lo que la NBA deberá evaluar si eso afecta la aprobación de la transacción.
El conflicto de los Buss, un drama paralelo
Por si fuera poco, en paralelo a la investigación sobre Walter y la aprobación pendiente de la venta por parte de la NBA, los otros socios de los Lakers, la familia Buss, tienen su propia novela.
Jerry Buss era el dueño histórico del equipo, pero al morir en 2013 dejó un plan de sucesión, en la que su hija Jeanie Buss sería la gobernadora del equipo, lo que funcionó mientras la familia tuvo el control mayoritario de la franquicia.
Cuando la familia vendió la mayoría a Mark Walter en 2024 por 10 mil millones de dólares, los Buss mantuvieron un 17.8% de las acciones, suficientes para que Jeanie Buss siguiera como gobernadora del equipo.
Cuando Walter vendió a los Lakers a Iger y Kushner, cinco de los seis hermanos Buss también quisieron salirse de la sociedad, lo que provocaría que Jeannie deje de ser gobernadora, ya que la NBA exige que quien ostente ese rol debe contar con al menos el 15% de la sociedad de una franquicia.
Por lo mismo, Jeanie Buss publicó una carta en la que asegura que sus hermanos no pueden vender su parte y que hay un juez que lo respalda. Los hermanos que encabezan la “rebelión” familiar, Joey y Jesse, fueron despedidos de sus cargos directivos en noviembre pasado, tras lo cual lanzaron su pripia firme de inversión deportiva, Buss Sports Capital.
Fue así que la segunda venta de los Lakers en apenas 14 meses les dio la oportunidad perfecta para salir del equipo e independizarse. Si la NBA aprueba la venta del 17.8%, Jeanie perderá el equipo, pero si no lo hace, ese otro conflicto llegará a los tribunales.
