Álex Palou, entre los gigantes: cinco campeonatos de IndyCar y una era sin rival

El piloto español se de Chip Ganassi Racing conquistó su quinto campeonato de IndyCar con una carrera pendiente en el serial.
Palou también es el piloto más joven que alcanza cinco campeonatos de IndyCar. Lo consiguió a los 29 años.
Palou también es el piloto más joven que alcanza cinco campeonatos de IndyCar. Lo consiguió a los 29 años. / Chris Graythen/Getty Images

El automovilismo español celebró los campeonatos mundiales de Fernando Alonso en la Fórmula 1, las conquistas de Carlos Sainz en los rallies y los triunfos de ambos en algunas de las pruebas más importantes del planeta. Sin embargo, ningún piloto español había construido un dominio tan prolongado dentro de una misma categoría de monoplazas como el que Álex Palou ha impuesto en Estados Unidos.

El piloto de Chip Ganassi Racing conquistó su quinto campeonato de IndyCar y el cuarto de manera consecutiva. Palou aseguró la corona de 2026 en Milwaukee, con una carrera todavía pendiente en el calendario, y confirmó que su superioridad ya no pertenece a una temporada excepcional: es una era completa.

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Sus títulos llegaron en 2021, 2023, 2024, 2025 y 2026. Desde que se incorporó a Chip Ganassi, solo dejó escapar el campeonato de 2022. Cinco coronas en seis temporadas lo colocaron en solitario en el tercer lugar de la clasificación histórica de la categoría. Únicamente A.J. Foyt, con siete, y Scott Dixon, con seis, permanecen por delante.

Palou también es el piloto más joven que alcanza cinco campeonatos de IndyCar. Lo consiguió a los 29 años, tres antes de la edad que tenía Foyt cuando llegó a esa cantidad en 1967. Su dominio desplazó a leyendas como Mario Andretti, Dario Franchitti, Sébastien Bourdais, Bobby Rahal y Al Unser Jr., quienes terminaron sus carreras con cuatro coronas.

La racha actual posee otra dimensión histórica. Palou es apenas el segundo piloto que enlaza cuatro campeonatos consecutivos dentro del máximo nivel de los monoplazas estadounidenses. El único antecedente pertenece a Bourdais, campeón de la desaparecida Champ Car entre 2004 y 2007, durante la época en la que el automovilismo de Estados Unidos permanecía dividido entre dos organizaciones.

La campaña de 2026 confirmó la amplitud de sus recursos. Antes de la última carrera, el español acumulaba seis victorias, ocho poles, siete podios, 12 resultados entre los cinco primeros y 14 dentro de los diez mejores. También encabezaba la categoría en carreras y vueltas lideradas, además de presentar un promedio de salida de 3.8 y uno de llegada de 6.5.

Esos registros reflejan una cualidad que explica su dominio: Palou no depende de un solo tipo de circuito. Puede ganar en trazados permanentes, calles y óvalos; conserva neumáticos, administra combustible, evita errores y mantiene la velocidad necesaria para atacar cuando la estrategia abre una oportunidad. En una categoría con autos prácticamente iguales, su capacidad para resolver carreras distintas representa una ventaja difícil de neutralizar.

Su llegada a IndyCar tampoco anticipaba una hegemonía de estas dimensiones. Debutó en 2020 con Dale Coyne Racing, un equipo con menos recursos que las organizaciones dominantes. Sus resultados convencieron a Chip Ganassi, que lo incorporó para 2021. Palou respondió de inmediato con tres victorias y el primer campeonato de IndyCar para un piloto español.

Después de perder la corona en 2022, recuperó el título en 2023 y ya no volvió a soltarlo. Su relación con el ingeniero Julian Robertson, el director general Mike Hull y la estructura de Ganassi produjo uno de los conjuntos más precisos del automovilismo actual. El equipo rara vez comete errores estratégicos y Palou casi siempre entrega el resultado que el auto permite.

La victoria en las 500 Millas de Indianápolis de 2025 completó la transformación de gran campeón a figura histórica. Palou se convirtió en el primer español que gana la carrera más importante de Estados Unidos y añadió a su trayectoria el triunfo que suele definir el legado de las principales leyendas de la categoría. Ya no tenía solamente los campeonatos; también poseía el Borg-Warner Trophy.

Su lugar dentro del automovilismo español merece una comparación cuidadosa. Fernando Alonso continúa como el máximo referente del país en la Fórmula 1 gracias a sus títulos de 2005 y 2006. También conquistó dos veces las 24 Horas de Le Mans, ganó el Mundial de Resistencia y se impuso en las 24 Horas de Daytona. Su trayectoria representa el éxito español en varias disciplinas y en algunas de las competencias más prestigiosas del mundo.

Carlos Sainz padre construyó otra carrera irrepetible. Ganó dos campeonatos mundiales de rallies, en 1990 y 1992, y cuatro ediciones del Rally Dakar, la última en 2024. Su longevidad y capacidad para vencer con distintos fabricantes lo colocaron entre los pilotos más importantes de la historia fuera de los circuitos.

Carlos Sainz hijo también abrió su propio espacio con victorias en la Fórmula 1, mientras que Marc Gené alcanzó la gloria en las 24 Horas de Le Mans de 2009. España ha producido campeones, ganadores de Grandes Premios y especialistas capaces de triunfar en los principales escenarios del automovilismo.

Palou ocupa un territorio diferente. No tiene dos campeonatos mundiales de Fórmula 1 como Alonso ni los títulos mundiales de rallies de Sainz, porque IndyCar no se disputa como un campeonato mundial. Su logro consiste en haber construido la mayor dinastía individual de un piloto español dentro de una categoría de monoplazas de primer nivel.

Además, alcanzó esa posición sin utilizar IndyCar como una simple escala hacia la Fórmula 1. Palou tuvo acercamientos y pruebas con McLaren, pero terminó por aceptar que su lugar estaba en Estados Unidos. En vez de perseguir un asiento incierto en Europa, eligió permanecer en el equipo que le ofrecía las herramientas para ganar y convirtió esa decisión en cinco campeonatos y una victoria en Indianápolis.

Chip Ganassi Racing también amplió su propia historia. La corona de Palou representa el campeonato número 18 de la organización. Dentro del equipo, únicamente Dixon posee más títulos que el español: seis contra cinco. La distancia puede desaparecer pronto si Palou conserva el nivel que ha mostrado desde 2021.

El quinto campeonato no cierra su legado; abre la posibilidad de alcanzar cifras que hace pocos años parecían reservadas para pilotos de otra época. Dixon está a una corona y Foyt, a dos. Palou aún no cumple 30 años y compite para la organización más constante de la categoría, por lo que ambos registros dejaron de parecer inalcanzables.

Álex Palou ya no es solo el español que encontró éxito lejos de la Fórmula 1. Es el piloto que cambió la historia de IndyCar, conquistó cinco de los últimos seis campeonatos y convirtió la excelencia en costumbre. Estados Unidos encontró a su nueva referencia y España sumó a un campeón cuya grandeza no necesita comparaciones ni otro destino para quedar demostrada.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.