Indy 500: Ocho historias que hacen única a la carrera, más allá del Yard of Bricks

Las 500 millas de Indianápolis nos traen diversas historias que engrandecen su legado. Aquí te contamos las más curiosas.
Indy 500, una carrera de tradición.
Indy 500, una carrera de tradición. / Justin Casterline/Getty Images

La Indy 500 lleva más de un siglo de tradición y cada edición agrega una capa nueva a un relato que parece infinito. Estas son ocho historias que muestran por qué esta carrera es distinta a cualquier otra del mundo.

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Trofeo Borg-Warner

El trofeo Borg-Warner es la primera de ellas. Mide 1.62 metros de alto, pesa 50 kilos y tiene grabado en plata el rostro de cada uno de los ganadores desde 1936. El piloto que gana recibe una réplica más pequeña y el original regresa al museo del Indianapolis Motor Speedway. Para muchos pilotos, la idea de ver su cara esculpida en ese trofeo es más importante que el premio económico. Es la inmortalidad hecha objeto.

El más joven y el más veterano en ganar

La edad de los ganadores ofrece dos extremos fascinantes. Troy Ruttman se convirtió en el ganador más joven de la historia cuando triunfó en 1952 con apenas 22 años y 80 días. Ese récord nunca se ha roto. En el otro extremo está Al Unser, quien ganó en 1987 a los 47 años, a solo cinco días de cumplir 48. Treinta y cinco años más tarde su récord como ganador más veterano sigue intacto.

Cuatro de cuatro

Son cuatro los pilotos que ganaron la Indy 500 en cuatro ocasiones, el club más exclusivo del automovilismo estadounidense. A.J. Foyt fue el primero en llegar a esa cifra. Al Unser lo igualó. Rick Mears se sumó después. Y en 2021, el brasileño Hélio Castroneves se convirtió en el último piloto en alcanzar la marca con un final dramático ante Álex Palou. Cinco victorias todavía no las tiene nadie. El club de los cuatro espera al próximo.

La Triple Corona

La Triple Corona del automovilismo es otra leyenda. Un piloto entra en ese club exclusivo cuando gana el Gran Premio de Mónaco en Fórmula 1, las 24 Horas de Le Mans y la Indy 500. Solo una persona en la historia ha completado las tres: Graham Hill, el británico bicampeón mundial de F1 que ganó Indianápolis en 1966. Han pasado casi sesenta años y nadie más ha podido igualarlo. Fernando Alonso lleva años intentando completarla.

Danica Patrick, la ùnica mujer en ganar

Danica Patrick es otra figura fundamental en la historia. En 2009 se convirtió en la única mujer en subir al podio de la Indy 500 cuando terminó tercera. Durante años fue la cara más visible de la categoría y abrió la puerta para que más mujeres compitieran en óvalos. Su récord como tercera sigue siendo el mejor resultado femenino en la carrera.

Nuevos motores

Los motores de los coches actuales funcionan con una mezcla muy específica: 85% etanol y 15% gasolina. Es una elección estratégica que combina rendimiento con un componente más ecológico que el de la Fórmula 1 o la NASCAR. El cambio se hizo en 2007 y desde entonces se ha mantenido como una de las particularidades técnicas más interesantes de la categoría.

Pausas más allá del deporte

La carrera incluso se suspendió por motivos que iban más allá del deporte. En las dos guerras mundiales el evento se canceló completamente: cuatro años durante la Primera Guerra Mundial y otros cuatro durante la Segunda. Las únicas pausas en más de un siglo de historia. Cuando volvió en 1946, lo hizo con la misma fuerza con la que se había detenido.

Una lluvia lo aplazó

Y la última, el caso más curioso de todos. En 1986 la lluvia fue tan intensa que la organización tuvo que posponer la carrera una semana entera. Es la única vez en la historia que la Indy 500 se aplazó tantos días. Bobby Rahal terminó ganándola siete días después de la fecha original, con el público que había viajado desde otras ciudades en una situación nunca vista. Esa edición se convirtió en una de las más recordadas precisamente por lo extraño del calendario.

Ocho historias y más de cien años de tradición. La Indy 500 no es solo una carrera de 500 millas. Es un evento que mezcla deporte, cultura e historia como ninguno otro en el mundo del motor. Y este próximo 24 de mayo, todas estas tradiciones volverán a vivirse en el óvalo más famoso del planeta.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.