La Indy 500 genera más de 40 veces el tráfico de un partido de NFL

Las 500 Millas de Indianapolis no solo representan una de las pruebas más importantes del automovilismo mundial. También se convirtieron en uno de los mayores desafíos de conectividad dentro del deporte: durante la edición de 2025, Verizon registró casi 172 terabytes de tráfico móvil dentro y alrededor del Indianapolis Motor Speedway, una cantidad equivalente a más de 40 partidos promedio de temporada regular de la NFL.
La comparación permite dimensionar el fenómeno. Peter Linder, responsable de Ericsson para América del Norte, explicó que un encuentro habitual de la NFL genera alrededor de cuatro terabytes. Para el Mundial de futbol de 2026, la infraestructura se preparó para soportar cerca de 100 terabytes durante sus jornadas de mayor demanda.
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Sin embargo, existe una diferencia importante: los 100 terabytes del Mundial corresponden a la capacidad contemplada para responder a la demanda, mientras que los casi 172 terabytes de Indianápolis fueron datos realmente utilizados por los aficionados en la red de Verizon durante una sola jornada.
El volumen de la Indy 500 resulta todavía más llamativo si se considera la escala del Mundial: el torneo contó con 104 partidos durante 39 días en 16 ciudades de México, Estados Unidos y Canadá, con alrededor de 6.5 millones de asistentes previstos. En Indianápolis, cerca de 350 mil personas concentraron una demanda extraordinaria en un mismo circuito y durante unas cuantas horas.
La explicación comienza con la duración de la experiencia. Una jornada de NFL suele extenderse entre tres y cuatro horas, pero los aficionados de la Indy 500 llegan hasta cinco horas antes de la bandera verde. Permanecen en las inmediaciones del circuito, recorren las zonas para seguidores, consumen contenido y utilizan constantemente sus teléfonos antes, durante y después de la carrera.
“Una diferencia tan grande está relacionada con cuánto tiempo permanece ahí la gente”, explicó Linder durante la presentación del informe Connected Sports and Entertainment 2026.
A diferencia de otros eventos, el consumo no se concentra únicamente dentro del recinto. Verizon reportó más de 111 terabytes de tráfico en las áreas exteriores del Indianapolis Motor Speedway, frente a aproximadamente 61 terabytes dentro del circuito.
“Dos tercios del tráfico estuvieron fuera, cuando la gente entraba y salía”, detalló Linder.
El dato obliga a cambiar la manera de diseñar las redes para los grandes eventos. Ya no basta con garantizar señal desde las tribunas. La conectividad debe comenzar en estacionamientos, accesos, zonas comerciales, espacios de convivencia y rutas de transporte, donde miles de personas permanecen durante varias horas.
Dentro del circuito, cerca de tres cuartas partes del tráfico correspondieron a descargas. Los aficionados recurrieron a transmisiones, repeticiones, redes sociales, estadísticas y cámaras adicionales para complementar lo que observaban desde sus lugares. El teléfono se transformó en una segunda pantalla que permitió seguir acciones imposibles de apreciar desde un solo punto de una pista de más de cuatro kilómetros.
El cuarto restante correspondió a contenido enviado desde el recinto. Fotografías, videos, transmisiones en directo y publicaciones en redes sociales exigieron una red capaz no solo de descargar información, sino también de procesar una enorme cantidad de archivos enviados simultáneamente.
Verizon informó que dentro del circuito se cargaron aproximadamente 15 terabytes de contenido. Para responder a esa demanda, la empresa activó funciones de 5G independiente que permitieron aumentar la capacidad de subida y mantener el servicio durante los momentos de mayor concentración.
Linder utilizó su propia experiencia para mostrar cuánto cambió la conectividad en Indianápolis. En 2011 no pudo publicar un solo mensaje desde el circuito. En 2025 vio durante dos horas, sin interrupciones, el Gran Premio de Mónaco desde su teléfono antes del comienzo de la Indy 500.
La transformación no significa que los asistentes dejen de prestar atención a la pista. Al contrario, demuestra que la experiencia deportiva ahora combina la competencia presencial con información adicional en tiempo real. Los aficionados quieren revisar posiciones, repeticiones, estrategias, tiempos por vuelta y otros eventos sin abandonar su lugar.
Las 500 Millas de Indianápolis muestran que la conectividad de un evento ya no puede calcularse únicamente a partir del número de asistentes. También deben considerarse el tiempo de permanencia, la extensión del recinto, los hábitos digitales del público y todo lo que sucede antes y después de la competencia.
El reto no consiste solamente en instalar más antenas dentro del Indianapolis Motor Speedway. La red debe acompañar al aficionado desde su llegada hasta su salida. Por eso, los casi 172 terabytes registrados en 2025 no son solo una cifra extraordinaria: representan una advertencia sobre las necesidades tecnológicas de los eventos deportivos del futuro
