Lundgaard sorprende en Indianápolis y Pato paga caro un incidente en la primera vuelta

En dos semanas, en el mismo Indianapolis Motor Speedway pero en la configuración oval, se corre la Indy 500.
Christian Lundgaard ganó el Sonsio Grand Prix.
Christian Lundgaard ganó el Sonsio Grand Prix. / Meg Oliphant/Getty Images

Christian Lundgaard ganó el Sonsio Grand Prix en el circuito mixto del Indianapolis Motor Speedway y se llevó su primera victoria del año de la manera más inesperada. El danés de Arrow McLaren no había sido protagonista en las primeras cinco carreras de la temporada. Su mejor resultado antes de hoy era un segundo lugar en Barber, pero en el resto del año había pasado desapercibido. Esta tarde fue diferente. Salió cuarto, lideró 20 vueltas y cruzó la línea primero al final de las 85 vueltas en el circuito donde hace dos años terminó en el podio con Rahal Letterman Lanigan Racing.

David Malukas terminó segundo desde el quinto lugar de la parrilla, su mejor resultado del año, y Graham Rahal completó el podio en tercero. Alex Palou, favorito absoluto y ganador de las últimas tres ediciones en este mismo circuito, terminó quinto después de salir desde la pole. El campeonato sigue siendo suyo pero la racha en Indianápolis se rompió.

Pato O’Ward terminó decimoctavo

La historia más dolorosa de la carrera fue la de Pato O'Ward. El regiomontano arrancó segundo, en la mejor posición de salida que había tenido en este circuito, con todo para pelear por la victoria. Pero en la primera vuelta sufrió un incidente que destruyó sus posibilidades antes de que la carrera realmente comenzara. Pato terminó decimoctavo, dieciséis posiciones por debajo de donde arrancó. Es el peor resultado del año para un piloto que llegaba a Indianápolis con más consistencia que nadie y que en este circuito había terminado segundo el año pasado. La temporada de Pato sigue sin encontrar el rumbo: cuatro top cinco en cinco carreras antes de hoy, pero sin victorias, y ahora un resultado que lo aleja todavía más del campeonato.

El dato más llamativo de la jornada es el paralelo entre los dos pilotos de Arrow McLaren. Lundgaard, que no había brillado en lo que va del año, ganó su primera carrera de la temporada. Pato, que llegaba con más consistencia y un historial más sólido en este circuito, terminó dieciséis posiciones por detrás de su compañero de equipo. Los dos salieron del mismo garaje y terminaron en extremos opuestos de la tabla.

Lo que hace este resultado más difícil de digerir es el momento en que ocurre. En dos semanas, en el mismo Indianapolis Motor Speedway pero en la configuración oval, se corre la Indy 500. La carrera que Pato lleva años intentando ganar y que sigue siendo el gran objetivo de su carrera. Llega a ella sin victorias en el año, sin inercia y con un decimoctavo lugar reciente en el mismo circuito. El golpe anímico de hoy es tan importante como el deportivo. Pato conoce el óvalo mejor que nadie y ha terminado en el podio en sus últimas tres participaciones en la Indy 500. Pero llegar a la carrera más importante del año después de un fin de semana así no es el escenario que nadie en Arrow McLaren habría elegido.


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Álvaro Piñeirua
ÁLVARO PIÑEIRUA

Redactor en Sports Illustrated México.