Las mujeres que engrandecieron Boston

En Boston, las mujeres no solo corrieron por una medalla o por una marca: corrieron para que el mundo dejara de decirles que no podían.
La histórica Katherine Switzer (d) le pone la medalla a la medallista de oro, la etiope Gotytom Gebreslase.
La histórica Katherine Switzer (d) le pone la medalla a la medallista de oro, la etiope Gotytom Gebreslase. / Carmen Mandato/Getty Images

El Maratón de Boston es conocido por su gran ambiente, euforia y su gran trayectoria. Pero hubo un tiempo que solo el hombre podía pisar las calles de Massachusetts y poner cada pisada rumbo a los 42 km, pero todo cambió. Tras tres mujeres fascinantes cambiaron el rumbo de la historia del running. Entre el año 1966 y 1967, 2000 se rompió el paradigma donde la mujer puso su nombre alto y logró anticipar la categoría femenil en los maratones, los primeros dos nombres que cambiaron la historia son Roberta Gibb, Katherine Switzer ellas fueron la primera piedra de la construcción de este capítulo, la primera pisada que cambió todo en Boston Marathon, de ahí continuó su legado con Catherine Ndereba conocida como Catherine the great.

Adentrarnos un poco en la historia de cada una del lado femenino. "Catherine the Great", quien talló su nombre en la ciudad de Boston al coronarse cuatro veces (2000, 2001, 2004 y 2005), demostrando una longevidad de sus talones y su potencia de sus piernas aunado a su consistencia. 

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"Para ser una gran corredora, necesitas paciencia. Los resultados no vienen de un día para otro, vienen de años de poner un pie delante del otro. La victoria no siempre significa ser el primero. Significa que lo has hecho mejor que antes". Catherine Ndereaba

Katherine Switzer

Pero la inspiración de aquella corredera nace tiempo atrás a quién rompió las reglas, el estigma de la mujer deportista su nombre es Katherine Switzer (1967) , desafió las leyes y se inscribió con el nombre K.V Switzer, su participación pasó a la historia, puesto que un organizador trato de arrebatarle su dorsal con el número 261. 

Switzer término en estimado de 4 horas y 20 minutos junto a que su coraje, destreza, esfuerzo, formalizó la apertura oficial de una la categoría femenil en el 72. 

El maratón siempre se consideró una medida de la capacidad humana. Al correrlo, las mujeres demostramos que nuestras capacidades eran mucho mayores de lo que la sociedad nos había permitido creer". K.V Switzer

Pero hubo un suceso que igual inspira este hecho un año antes la atleta Roberta Gibb de alto rendimiento en 1966, corrió maratón escondidas tras unos arbustos y sin número alguno. Su outfit fue curioso, unas bermudas de su hermano, una sudadera azul con capucha para esconder su pelo y sus  tenis de enfermera, ya que en ese tiempo no había  los tenis especializados como hoy en día. Su marca en aquel maratón fue de 3:21: 40 en aquel tiempo eso se consideraba un récord mundial.  Posteriormente participio en las siguientes tres ediciones 1967, 1968, siendo la primera esos tres años, compartió carrera con Switzer. 

No corrí para hacer una declaración política, corrí porque estaba enamorada de la carretera, del movimiento y del mundo exterior. Cuando crucé la línea, sentí que por fin el mundo se daba cuenta de que las mujeres también tenemos un espíritu incansable". Roberta Gibb

Hoy gracias a este edición 130 de Boston Maratón recordamos a estas mujeres que logran poner una huella en el mundo del running y nos inspiran cada día.


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Patrick Charles
PATRICK CHARLES

Redactor de Sports Illustrated México